El personaje a que alude parte del título, nada tiene que ver con el autor de este artículo, ni insinuarse como pretensión autobiográfíca, no solo por la exposición a ser agredido como un imposible Adonis, ni como el antiguo Obispo de Gerona, cuando hay quienes quizá con razón creen que se halla más cerca del purgatorio que del lindero celeste. Pero es que “en los tiempos modernos, de las luces”, de conocido retruécano, vemos que el personaje trasmuta a algunos su imagen ideal en oportunidades en que éstos gozan de esplendor o efímera gloria accidental o prefabricada, que le hacen olvidar que al Narciso original la ninfa Eco le inoculó paroxismo bajo el designio de Némesis, para conducirlo al patíbulo del espejo náutico. En tiempo de modernidad y libertad cada quien puede pensar de sí lo que quiera, pero esa personal autovaloración no es transferible y no tiene por qué surtir efecto sobre terceros, ni justificar incumplimiento de deberes legales. Con preocupación por el interés de todos los colombianos, en una Proa Norte reciente nos referimos a la forma como se provee el cargo de fiscal general de la Nación. Dijimos que es necesario que se piense en una reforma constitucional para cambiarla, porque le da al presidente de la República el privilegio de postularlo, en decisión que nunca es objetiva, ni recae en persona de la que en alguna forma no se sienta agradecido, o por consideraciones como la de haberlo tenido como su balterno, haber sido socios o consocios en jornadas político electorales, ser su amigo íntimo o compinche, porque esto en el fondo atenta a la imparcialidad que en tal cargo debe prevalecer y que como inapreciable valor de seguridad conduce al resultado de ser no solo admitida sino aceptada, en términos de legitimidad y credibilidad.
El fiscal Francisco Barbosa fue elegido por la Corte Suprema de Justicia de terna elaborada por quien fuera su jefe y es su amigo íntimo; su acompañante electoral, lo cual no se puede censurar a su postulante, ni a la corporación nominadora porque ésta se limitó a obrar en el ámbito reducido de una terna, lo que no garantiza la satisfacción del interés general en la buena justicia, y deja en entredicho el escogimiento, que no se hace mediante un concurso público para que gane el mejor, y que por el origen independiente le dé tranquilidad a los asociados. Muchos experimentan dudas hacia un fiscal que se autoproclama el segundo funcionario más importante de Colombia; que se dice prolijo escritor de libros; que se define como sancta sanctorum académico en derecho; que se inicia anunciando que actuará con prudencia pero seguidamente y con una dudosa actuación envía a la cárcel al gobernador de Antioquia, y por último, que sería muy respetuoso de la ley, pero no se sabe si incluye el uso debido de bienes públicos, como el del avión de la Fiscalía que tomó para irse a San Andrés un fin de semana, en tiempo de restricción a la movilidad por la pandemia y en la compañía de su cónyuge e hija, de una amiga de ésta; del contralor general de la Nación y de la cónyuge de éste, para cumplir una misión en la que lo relevante, si es que puede serlo, fue la oferta de convertirse en portador de un mensaje de los isleños para el presidente de la República. Y airado ante el requerimiento público de explicación por el viaje, el fiscal dijo que lo haría con su hija cuando le parezca, lo cual nadie discute, si el viaje se justifica y los gastos de su familiar no los pagamos los colombianos, sino él. Pero a la fatuidad que nos hizo recordar a Narciso, hay que añadir que el fiscal debe explicaciones en casos como el de Odebreth, las perfilaciones, la violación de niñas indígenas, el imparable escándalo de la Ñeñe política y su relación con la supuesta compra venta de votos con dinero ilícito, para favorecer la elección de su amigo, Iván Duque, incluidos los 300 mil dólares aportados por un industrial venezolano, que la jefe del partido de gobierno dio como recibidos, pero cuando el asunto afloró al público lo negó y dijo que fue un lapsus que por descomunal solo puede equipararse al tamaño de una ballena azul.
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