Indignación desde todos los puntos de vistas han causado en el país los saqueos de los cuales han sido víctimas por estos días varios conductores de camiones en las vías de la Región Caribe.
Uno de ellos el del camión cisterna accidentado en la vía Ciénaga-Barranquilla, el cual ha cobrado la vida hasta el momento de 32 personas, producto de las graves quemaduras sufridas en el incendio del vehículo justo cuando se disponían a saquearlo para robarle combustible.
Este lamentable hecho tiene a decenas de familias de luto y embargados de la tristeza y la desolación, debido a las pérdidas humanas que ha dejado la catástrofe.
Otro suceso, no de la misma magnitud, pero igual de reprochable, fue el registrado en una vía de la ciudad de Cartagena el pasado jueves 9 de junio. Y días después, uno de iguales magnitudes se registró a la altura de la Vía al Mar. Allí, un camión cargado con pescado se volcó y decenas de personas acudieron no para ayudar al conductor accidentado, sino para llevarse con vehemencia el alimento almacenado en el furgón.
A los saqueadores, poco les importó el llanto y las súplicas del chofer para que no lo dejaran sin el sustento de su familia.
Y que decir del saqueo a un camión de cervezas en la vía 40 de Barranquilla, ocurrido el mismo día de la tragedia de Tasajera. El suceso tuvo lugar entre el barrio Las Flores y La Playa de Barranquilla.
A raíz de estos hechos, desde el interior del país se ha catalogado a los costeños como ‘ladrones’, ‘Esas cosas sólo pasan en la Costa’, ‘Los costeños son una plaga’ ‘¿Y si los costeños desaparecen?’.
Sin embargo, existen pruebas fehacientes que demuestran que la mal llamada “cultura” del saqueo no es un comportamiento que se ciñe a una región en particular de nuestro país, sino que tiene una marcada tendencia nacional.
Se trata más bien, de un comportamiento antisocial, indistinto a si los protagonistas son “costeños” o “cachacos”.
El pasado 5 de junio del 2020 en la capital del país, decenas de personas saquearon un camión cargado de plátano en la central de abastos Corabastos, en la ciudad de Bogotá, como lo muestra el video.
Lo inescurpulosos que llegaron al lugar aprovecharon una reunión que tenían las autoridades con los dueños de las bodegas al interior de las mismas, para ‘echarse al hombro’ las cajas con el alimento.

Mismo suceso se repitió el pasado 9 de mayo del año 2019, cuando un camión de gaseosas se accidentó en la vía Bogotá-Siberia y personas que circulaban y transitaban por el sector se hicieron con parte de la mercancía.

El 24 de octubre el año 2019, en el municipio de Puerto Salgar, Cundinamarca, la comunidad saqueó un cargamento de gaseosas.

De igual manera, el 26 de agosto pasado, un camión cargado con bebidas energéticas se volcó en un sector conocido como Curos en la vía que de San Gil conduce a Bucaramanga.
El suceso no dejó de repetirse en el departamento de Boyacá, el 20 de enero del 2019, un camión que se movilizaba por una vía de Duitama en Boyacá sufrió un accidente.
Varios moradores del sector se acercaron al lugar de los hechos y se llevaron la mercancía.
#DIARIOLALIBERTAD

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