Por:
Dr David Name Teheran

Siempre sentí un gran aprecio por Eduardo Verano, tan así que empezó su carrera política en la administración pública, cuando en la gerencia de Alvaro Dugand Donado en las empresas públicas municipales por petición mía lo hizo subgerente en una de las secciones de dicha empresa. Después le presenté a Ernesto Samper y de allí en adelante construyó con más audacia que con inteligencia una autopista de cargos públicos hasta llegar a ser Ministro, de allí darse el lujo con el auspicio de la familia Char de ser dos veces Gobernador del Atlántico.
Pero mi amistad se empañó y creo que terminó, cuando ahora hace poco más de un año supe del destrozo y la ruina del Hospital Universitario del Atlántico que lo es también de Barranquilla, fui, me cercioré y ante aquel destrozo me senté a llorar pues pensé que allí no habían pasado pacientes sino una manada de búfalos que entraron a romper todo y acabar con todo. Ver aquello que en la gestión del gobernador Ventura Díaz se había construido con tanta dedicación con el resultado de una obra no solamente recuperada su arquitectura sino dotada hasta el mínimo detalle, era según los propios médicos “el mejor Hospital de Colombia”. Mi concepción al observar aquel cementerio era que había que hablar con Verano, lo hice, en todos los términos, incluso le escribí pero nada se hizo por recuperar aquella obra majestuosa y quien nadie adivinaba qué debería ser el gran instrumento un poco tiempo después para atender el monstruo este que está matando tanta gente. Eduardo nada hizo! Volviéndose esta conducta ahora una condena moral, pero si la Corte Suprema se le diera por investigar lo que no hizo y debía hacer como funcionario público quien sabe qué pasaría. Dejó en manos de dos secretarios, el de Hacienda y el de Salud Pública seguramente con la instrucción de hagan pero no hagan y nada se hizo.
Hoy la vergüenza es tener la estructura de un hospital con una capacidad mayor de 300 camas, pero como todo está hecho en desastre, le toca a la señora gobernadora en el propio parqueadero del hospital, construir un hospital de campaña, qué pena!
Conclusión, no hubo control político ni de la Asamblea, ni de quienes lo nominaron para Gobernador y hoy es tanto lo qué hay que hacer para recuperar el hospital y tanto el Distrito como el departamento están tan hipotecados que solo se me ocurre vender el Metropolitano al Junior que es quien lo usa para con ese dinero invertir en el hospital y borrar la vergüenza, al fin y al cabo al Estadio no se lo van a llevar para ninguna parte y es al equipo local al que le sirve. Claro que habrá que traer a un director del África donde valoran lo que no tienen y mientras abrirle un juicio de responsabilidad fiscal, para no decir otra cosa, a los gerentes que permitieron que en un dos por tres la inversión de más de cien mil millones de hace 10 años se perdiera. Ese juicio fiscal para no entrar en lo penal debe ser de arriba abajo, o sea que al señor gobernador, que no hizo nada por salvarlo y los secretarios miembros de la junta tampoco cumplieron con su deber.
En mis archivos de la Gobernación está la documentación de todo esto, por lo que no hay que traer ni al FBI ni al Scotlan Yard para que investigue eso, hay que traerlo para otras cositas…
Nota: donde quiera que esté Verano la conciencia le dirá: “nunca me imaginé que el diablo me iba a salir a través del COVID-19”
#DIARIOLALIBERTAD

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