La diabetes mellitus es el principal problema endocrino metabólico en el mundo. Según cifras registradas, a nivel mundial más de 400 millones de personas padecen de esta enfermedad. En Colombia, la cantidad se aproxima a los 3 millones hasta la fecha, por lo que es considerada por los expertos como un problema de salud pública grave y un factor preocupante a nivel nacional. En Barranquilla hay más de 90 mil diabéticos.
El Diario LA LIBERTAD dialogó con Joaquín Armenta, presidente de la Federación Diabetológica de Colombia, quien señaló que aunque hasta el momento la ciencia médica no ha encontrado una cura para la diabetes, es posible controlarla en una gran magnitud.
El médico endocrinólogo especificó que “cada vez que a un ser humano se le suba el azúcar eso no es gratuito, eso deja unas consecuencias en el organismo porque el azúcar alta obstruye las arterias. Esta misma obstruye los capilares sanguíneos que es la parte más importante del sistema vascular ya que allí es el sitio donde la sangre le va a entregar a todas las células del organismo lo que necesita para vivir”.
Otra de las consecuencias de tener el azúcar alta es la destrucción de los nervios periféricos, esto se da por el proceso llamado neuropatía diabética.
El profesional de la salud, en medio de la conversación, trae a colación la actual coyuntura que atraviesa el mundo por el Covid-19, a partir de allí explica que este padecimiento también puede generar en el paciente una inmunosupresión, es decir, que cuando la azúcar está elevada, el sistema inmunológico del paciente se ve afectado y aumenta el riesgo de infectarse con cualquier tipo de virus.
Armenta también argumenta que “es lógico pensar que si estamos hablando de arterias, capilares y de nervios que están en todo el organismo, entendemos que la diabetes lo afecta por completo, por eso, está enfermedad puede dañar el cerebro, el corazón, los riñones, los ojos y el resto de órganos”. A través de la inmunosupresión se pueden presentar infecciones en cualquier territorio del organismo, así que es un proceso complejo que, sin duda, afecta a la calidad de vida del individuo.
En el marco de la pandemia por el coronavirus, el Presidente de la Federación Diabetológica de Colombia menciona que un diabético que no esté bien controlado, tendrá mayor probabilidad de infectarse que aquel que esté siguiendo estrictamente las instrucciones médicas. El riesgo aumenta cuando esto sucede, ya que su sistema inmunológico queda más expuesto al posible ataque de un microorganismo. En este mismo sentido, lo que aconseja es que quienes lo padezcan se cuiden para mantener las cifras de glucosa normal y reducir la probabilidad de contagio. En caso de que esto sucediera y tuviese estables sus niveles de azúcar, colaboraría a que el curso de la enfermedad no sea tan grave.
Según manifiesta el experto, existen 3 tipos de diabetes. La primera es la diabetes tipo 1, la cual suele afectar a niños, adolescentes y adultos jóvenes, en donde se destruye la fábrica de insulina y esos pacientes necesitan añadir esta sustancia a su cuerpo. La sintomatología es amplia para estas personas.
Para los médicos, la mayoría de los pacientes que llegan a consultas padecen diabetes tipo 2 la cual se desarrolla generalmente en la edad adulta, sin embargo, los profesionales manifiestan preocupación ya que cada vez la padecen poblaciones más jóvenes. La diabetes en este grado está fuertemente asociado con el sobrepeso y la obesidad, considerado como el mayor factor desencadenante, aunque a esta escala suele ser una enfermedad silenciosa en sus primeras fases. También tiene un fuerte componente heredofamiliar.
La tipo 3: La diabetes gestacional es el tipo 3, es aquella que se desarrolla durante el embarazo y se caracteriza por causar un alto nivel de glucosa sanguínea que puede afectar el estado de gestación y la salud del bebé.
Este padecimiento endocrino metabólico suele presentar síntomas como sed excesiva, frecuentes ganas de ir al baño, tener mucho apetito y cansancio, entre otros.
Finalmente, el doctor hace énfasis en la importancia de cuidarse. Recalca que al estar asociada a la obesidad y el sobrepeso debe ser un compromiso mantener los buenos hábitos y una vida saludable, entre esos la alimentación balanceada y la actividad física. “Recomiendo que desde etapas muy tempranas de la vida se adquieran unos hábitos alimenticios muy buenos y un estilo de vida adecuado con el respectivo ejercicio”, explicó.
Joaquín Armenta invita a las personas que actualmente están diagnosticadas con diabetes a no dejar sus tratamientos, no descuidarse con las dietas, evitar la ansiedad y el estrés y, realizar mucha actividad física aún estando desde casa.
HL
#DIARIOLALIBERTAD

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