Por Emerson Grajales Usma
Leí con detenimiento la columna de María Jimena Duzán; y me encuentro con una cadenilla de agravios contra el Presidente Iván Duque y de paso, se “lleva” al exmandatario Álvaro Uribe Vélez en sus líneas, sin contemplación alguna.
Quise hacer una breve reseña sobre quién es en realidad María Jimena, y solo encuentro dos definiciones para descifrarla. Uno: “Utilizadora de los medios con fines no definidos pero con fuerte tufillo; que la albergan equívocamente”. Dos: y, es de las que “posa como dueña única de una moral que se le discurre de entre sus propios dedos”.
Utilizar un medio de comunicación para irse lanza en ristre contra un gobernante de Colombia, y menos del actual Mandatario Duque que viene haciendo una tarea puntual en la actual coyuntura de la pandemia, es propio de un ser que debiera de estar trabajando para una oficina de “mensajería” y no en un medio de comunicación para saldar problemas intestinales o haciéndole mandados a sus titiriteros.
El carácter y la autonomía del Presidente Duque, no tiene, y no puede tener; cuestionamiento alguno. El Mandatario es dueño único de un criterio que no permite el más mínimo asomo de dejarse “manipular”. Si bien el hoy Senador Álvaro Uribe Vélez, lo avaló luego de salir como candidato único de un método democrático al interior del partido Centro Democrático, donde se presentó un abanico de aspirantes, todos ellos, con un cúmulo de pergaminos y arropados de grandes experiencias; también es verdad que el exmandatario Uribe es un ser de gran ejemplo cuyos logros de seguridad en sus dos periodos de gobierno, son dignos de imitar. Uribe, es un hombre de consulta hasta de gobiernos extranjeros.
El Presidente Duque, no le tiene miedo a nada ni a nadie porque, contrario a la Duzán, no es mandadero de alguien por muy presidente que haya sido. La indignación de la simulada periodista que ha puesto en duda la objetividad de varios medios de comunicación por los que, equívocamente; ha logrado penetrar con su cara nativa y mostrándose “inocente”; es de vieja data. No podemos olvidar cuando se “coló” como jurado de “El Gran Colombiano” y reventó en ira al ver los resultados que favorecieron al expresidente Uribe, premio que se ganó el hoy congresista en franca lid y con desbordada votación.
Una persona como María Jimena, que actúa como un ser ávido de hambre y que se le entrega con sus columnas al mejor postor a costa de calmar sus apetitos viscerales, no puede tener en sus maquiavélicos escritos, una buena razón para calificar o descalificar un gobierno.
Duque, es un hombre con una codiciada preparación académica y ocupó cargos de resonancia en el ámbito económico a nivel internacional, inclusive.
Es entendible que María Jimena Duzán, mantenga latente su indignación y su dentera con el actual gobierno. Pues no ha sido precisamente en este mandato, donde ella ha podido obtener respuesta positiva para sus apetitos económicos como los logró en el de su gran amigo Juan Manuel Santos.
Duzán, se muestra sobrada de entre sus colegas y posa de ser un “pavo real” cuando no es más que un colibrí en busca de dádivas que la impulsen a redactar su próximo “crimen”.
*Asesor y consultor
@Grajalesluise

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