La aerolínea Avianca Brasil entró en la quiebra al emitirse el decreto por parte de la justicia brasileña; en agosto de 2018 se acogió a la ley de bancarrotas en un intento de reestructurar sus finanzas y seguir operando, pero la semana pasada admitió el fracaso de las negociaciones con sus acreedores.
La quiebra definitiva de la aerolínea brasileña, una compañía independiente de la colombiana Avianca Holdings S.A. pese a contar con los mismos controladores, fue decretada a petición de la propia empresa por el juez primero de Quiebras y Recuperaciones Judiciales de Sao Paulo, Tiago Henriques Papaterra Limongi.
En la sentencia en que declaró la quiebra, el juez estableció un plazo de 60 días para que la empresa presente una lista de sus activos -que serán subastados para pagar parte de las millonarias deudas de la compañía- según un comunicado del Tribunal de Justicia de Sao Paulo.
“Consta en los autos del proceso que, por la total paralización de las actividades de la empresa que intentaba recuperarse, la administradora judicial y la propia aerolínea admitieron la imposibilidad de cumplir con el plan de recuperación judicial que ya había sido aprobado por los acreedores y homologado por la Justicia, y solicitaron que el proceso de recuperación judicial fuera convertido en declaración de quiebra”, alegó el juez.
En diciembre de 2018, cuando la empresa se acogió a la ley de bancarrotas en un intento de que la Justicia mediara una negociación con sus acreedores que le permitiera seguir operando, las deudas de la aerolínea sumaban unos 500 millones de reales (unos 94,3 millones de dólares). Pero ese valor habría saltado hasta 2.700 millones de reales (unos 509,4 millones de dólares) en la actualidad ante la decisión de la Agencia Nacional de Aviación Civil (ANAC) –tomada en mayo de 2019- de impedirle operar por su crítica situación financiera y operativa. La decisión dejó a la empresa en tierra y sin ingresos, y la obligó a devolver los 48 aviones que componían su flota, en su gran mayoría alquilados.
Avianca Brasil es una empresa controlada por el brasileño de origen boliviano -y nacionalizado colombiano- Germán Efremovich, que en 2004 adquirió el control del grupo Avianca y sus subsidiarias como TACA y VIP. En 2010 la aerolínea brasileña OceanAir, de propiedad de Efremovich, llegó a un acuerdo para usar el nombre Avianca Brasil sin que el control de la empresa pasase a formar parte del grupo colombiano.
HL
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