Para Tribuna Pedagógica
La Nueva Apuesta Constitucional, el Nuevo Horizonte Constitucional, deberá estar integrada por un sistema de vasos comunicantes, para que rigurosamente se cumplan las funciones reales de los poderes públicos, en la dinámica de la dirección de favorecer al Pueblo colombiano. Es lo que corresponde a cada rama de esos poderes, sin el rogamiento hacia una de ellos, y sin el arrodillamiento de uno de ellos, como estamos viendo en la actualidad: el legislativo sometido al ejecutivo. En este Nuevo Estatuto Superior del Pueblo colombiano se precisarán y alindarán las competencias de esos poderes alrededor de los Fines del Nuevo Estado Constitucional. Este Nuevo Horizonte creará y fortalecerá nuevas instituciones jurídicas, aprendiendo de las instituyentes de la Carta del 91, a fin de que la Nueva sea obedecida desde el más humilde ciudadano hasta el más encopetado funcionario público. Este Nuevo Horizonte desde la su Asamblea instituyente del Poder Originario, el Pueblo, evaluará y controlará el funcionamiento general de los Poderes Públicos para que se atengan a cumplir con la misionalidad del Nuevo Estatuto Superior. Este Nuevo Horizonte creará su contenido formal, atendiendo a las necesidades del Pueblo, que sean necesarios para el cumplimiento de los objetivos de sus Principios Rectores, ateniéndose a los Tratados Internacionales, que obligan al Estado Constitucional colombiano. Este Nuevo Horizonte dictará normas para el proyecto de presupuesto de los Fines del Estado, atendiendo las consideraciones de las necesidades más sentidas de la población. Entre otros más, esta Nueva Carta dispondrá de la elección popular de Fiscal General de la Nación, Procurador, entre otros cargos, ante el arrodillamiento de los actuales cargos.
Pero a las anteriores funciones, eminentemente constitucionales, podemos agregar, otras, por ejemplo, la implícita al carácter de los ministerios, que deben estar al servicio del alma del pueblo: servir como destinatarios de toda demanda justa, llevándola al enjuiciamiento y decisión del Consejo de Gobierno. Esto, en razón de que el Presidente no será un solitario en su gestión: requiere de colaboradores, que son los ministros, a fin de que las decisiones soberanas tengan el recaudo y beneplácito popular.
En este Nuevo Horizonte Constitucional, el Presidente debe tener idoneidad profesional y ética, para actuar con discernimiento y justicia, debe ser ejemplo de un alto nivel de estas dos idoneidades: 1. Debe ser el primer ciudadano formado en parámetros democráticos para ser un interlocutor válido con el Pueblo, su poder será sometido al espacio democrático de la participación ciudadana. 2. Por ello deben examinarse cuidadosamente sus calidades y antecedentes. 3. Ha de fomentar la democracia ciudadana, defensor de la justicia, tener como cometido esencial, apropiar las partidas presupuestales indispensables para el respeto y valoración de la dignidad de sus conciudadanos. 4. Su actuar no será vinculado a grupos de presión, sino estrechamente vinculado su ejercicio a la realidad socio-económica del país para favorecer la dignidad de los ancianos, los niños, entre otros cumplimientos sociales.
Este Nuevo Horizonte, deberá propiciar, que la Carta Magna sea la base de toda la sociedad democráticamente organizada, a fin de que se plante en una Nación que pedagogizará su sentido misional: el respeto y valoración de la dignidad humana, a fin de que se respeten, los derechos fundamentales sin el llamado amparo constitucional actual, que es la Acción de Tutela. En tal sentido, debe dar posibilidades reales, y no “ficción simbólica constitucional”, oficiando los recursos especiales para su debida protección, a fin de responder a las necesidades presentes y futuras. El solo ejercicio de funciones constitucionales para los poderes públicos propiciará la efectividad real de estos derechos, que no son limosnas ni rogativas, ellos son la vida misma constitucional de todos los colombianos. Por ejemplo, es inquietante en estos tiempos de grave crisis de emergencia sanitaria, la forma como se desdice y se estigmatiza al anciano por el simple hecho de ser anciano. Podrá decirse que se reglamenta un proceso descarado, donde los adultos mayores no son tratados dignamente. Y nos referimos a la rebelión de las canas actual. El Nuevo Horizonte otorgará derechos fundamentales especiales a esta población discriminada.
Los nuevos preceptos constitucionales serán dinámicos, serán “el árbol vivo” de la sociedad colombiana, que habrá de dar frutos según las circunstancias históricas de cada momento, requerirán de Políticas de Estado impuestas por necesidades y anhelos del Pueblo colombiano. Nos hallamos convencidos sobre la imperiosa necesidad de que la juventud, los niños, amas de casa, los adultos mayores, los desposeídos se sumen a este gran clamor necesidad de una Nueva Constitución Política Postpandemia. Desde el Observatorio Constitucional, que habremos de construir con jóvenes universitarios, iniciaremos la construcción del tan anhelado reto constitucional, con sometimiento al querer del Constituyente Originario, el Pueblo.
Y así como se habla de una Política Criminal para la formulación de los preceptos del Derecho Penal Sustancial y Derecho Procesal Penal, en orden a su derogación o reforma, con este Nuevo Horizonte Constitucional, también habremos de formular Títulos, Capítulos y un articulado constitucionales para hablar, por ejemplo, de una Política de Educación Superior, como Derecho Fundamental, que deberá atender a todos los aspectos causales y explicativos para promulgar las reformas o derogatorias de conveniencia para el futuro educativo de nuestra juventud. En suerte nos ha correspondido asistir a este momento único de la Historia del mundo, y en particular de la Historia de Colombia para promover este Nuevo Texto Fundamental Superior, y lo haremos acompañado de los anteriores actores y de los sabios constitucionales y ancestrales para la construcción de esta Nueva Carta de Navegación Constitucional. La destructora acción del Covid-19 desnudó los poderes públicos, que no han tenido la correspondencia con el pueblo de a pie. Con esos poderes públicos (con minúsculas), que son la misma Constitución, también ha quedado casi moribunda, ella no ha estado a la altura histórica actual.
En este proceso de lucha constitucional constructora, no deseamos una juventud y una niñez (que son el futuro de la Nación) silenciosa, encerrada a manera de logia masónica, ausente de la función social que les corresponde ante la sociedad colombiana, al lado de los desposeídos, de los sin trabajos, de los profesionales y educadores, de las amas de casa, de lo que es el sentido de Pueblo: hoy no se concibe el accionar de estas fuerzas gravitantes alrededor de esta Apuesta Constitucional sin misión social y mensaje positivo en favor de este Nuevo Aire Constitucional que les de la dignidad que han perdido. Esta Apuesta formará y educará en este ejercicio. Este caso planteado exige motivar, primordialmente a la juventud escolar y universitaria: se trata de ir haciendo crecer la ola de esta necesidad sentida constitucional.
Nuestra juventud, al lado de esos sabios constitucionales y ancestrales les corresponderá adelantar las distintas fases de esta lucha constitucional: será su obra meritoria y digna que agradecerán las nuevas generaciones. En consecuencia, desde el Observatorio Constitucional se atenderá la planeación de esta Apuesta Imperante, porque sin esta planeación constitucional, no será posible el triunfo de los desposeídos demandando esta Nuevo Horizonte Constitucional.
 
#DIARIOLALIBERTAD

Comenta aquí: