Se trata de Edwin Orlando García Gómez quien lleva dos años como trabajador comerciante independiente de pescados y mariscos.
Oriundo de Santa Marta y residente en el barrio Bastidas, compra pescados en Cartagena para distribuirlos a vendedores en la plaza principal de esta ciudad.

“Desde hace dos años soy comerciante de pescados y mariscos. Yo antes trabajaba en una pesquera, pero con mi esposa decidimos trabajar independientes y nos hicimos al carrito. Ajá, tu sabes, uno para emprender comienza desde cero”, contó.


En diálogo con El Universal, Edwin de 42 años narró con tristeza los momentos de angustia e impotencia que afrontó tras accidentarse hacia las 3:00 de la tarde del jueves 9 de julio en el kilómetro 32 de la Vía del Mar.
“Mi jornada comienza a las 3:00 de la mañana porque me toca viajar a Cartagena a buscar el bocachico. Ya en Cartagena todo marchaba normal, cargamos la mercancía y de regreso se estalla la llanta (…) Mi compañera de trabajo y yo sentimos cuando se estalla la llanta y nos volcamos lentamente. Ni siquiera hubo daños en el vehículo. El carro lo daña es la gente”.
García aseguró que no imaginó que otro grupo de gente (más de 100 personas) antes que ayudarlo prefirió robar la mercancía y desvalijar su vehículo.

“A veces las personas no saben cómo hace uno para conseguir las cosas y se las quitan de un momento a otro. Nunca imaginé que la gente en vez de ayudarme me iban a dañar el vehículo y a robar toda la mercancía. Jamás se me pasó por la mente eso”.
El hombre recordó que con desesperación les pedía a los saqueadores que no se llevaran nada, pero solo recibió amenazas e improperios.
“Yo les decía no me dañen el carro, él no pertenece a ninguna empresa, ese es mi patrimonio, pero nada. No me hicieron caso. Sentí impotencia, me tocó agachar la cabeza” .
A Edwin García le robaron 950 kilos de pescado que consiguió con un préstamo de $15 millones.
“La inversión que hice en la compra de ese pescado fueron $18 millones. Lo más curioso es que hace dos días me habían prestado el dinero para poder comenzar a trabajar porque la pandemia nos ha dejado a muchos varados y uno pues busca la manera de sobrevivir”.
Y ni hablar del furgón… “Prácticamente me lo dañaron todo. Se me robaron la llanta de repuesto, la radio, rompieron el vidrio de la parte delantera… un poquito más y lo traigo inservible”.
Aunque uniformados de las subestaciones de Arroyo Grande, Arroyo de Piedra, Loma de Arena y Bayunca llegaron al lugar del volcamiento para evitar el saqueo, la muchedumbre alcanzó a llevarse toda la mercancía.
Pese a esto, Edwin dijo estar agradecido, aunque reconoce que los saqueadores lo dejaron en “la calle”.
“Primero que todo doy gracias a Dios porque tanto mi familia como yo tenemos vida y salud. A veces uno no se espera que le vaya a pasar este tipo de situaciones, yo soy muy servicial, pero me dejaron fue en la calle… esta mañana no sabía ni qué hacer, pero uno tiene que echar para adelante”, exclamó.
El saqueo al furgón de Edwin genera indignación en redes sociales y ha despertado la solidaridad de muchos ciudadanos.
#DIARIOLALIBERTAD
dawad

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