Alex Saab, el empresario por quien el gobierno de Estados Unidos está librando una ardua batalla legal y diplomática para que sea extraditado de Cabo Verde a Miami por cargos de lavado de dinero, podría haber sido arrestado hace dos años en Colombia.
El empresario y varios de sus familiares lograron evadir la captura luego de que un policía corrupto pasó la información del operativo a la firma de Abelardo de la Espriella, abogado de Saab en Colombia, lo mismo que a un asesor legal del empresario, según documentos judiciales conocidos por Univision Investiga.
El policía investigador Eddie Andrés Pinto Rúa fue condenado por aceptar como soborno un teléfono, que le regaló la abogada de la oficina de De la Espriella, María Paula Escorcia, para que le pasara información de la investigación de Saab, según la sentencia condenatoria del policía.
La abogada declaró en una denuncia judicial en Colombia que el policía le informó de la operación de captura de Saab y sus familiares 23 días antes de que ocurriera.
“Entonces me dice que no hable nada por teléfono ya que él todo lo escucha y que mejor mande a la familia Saab de vacaciones para que no los capturen”, declaró Escorcia.
La abogada de 28 años dijo que siguió instrucciones de sus jefes de hacerle el juego al patrullero investigador. Incluso fue autorizada para darle un iPhone al policía con el que se comunicaba con ella. Según el fallo contra el policía, este aspiraba a recibir unos $160,000.
Finalmente, el 26 de septiembre cuando la abogada ya había recibido copiosa información sobre la investigación confidencial y el posible arresto de Saab y sus familiares, denunció al patrullero por extorsión.
A esas alturas, el operativo policial para capturar a Saab y a los demás ya había fracasado.
Los agentes no encontraron a ninguno de los sospechosos principales que planeaban arrestar en Barranquilla ese 25 de septiembre, incluyendo a Saab y sus familiares. El fracaso de la operación produjo titulares en los medios del país y, de acuerdo con el general Luis Vargas, entonces jefe de la Dirección de Investigación Criminal de la Policía (DIJIN) causó una gran frustración entre oficiales colombianos y agentes federales de Estados Unidos que habían apoyado la investigación.
“Fue devastador para todos nosotros”, dijo Vargas a Univision. “Había sido una investigación absolutamente seria con la Unidad de Lavado de Activos, trabajándola muy de cerca con la DEA y el FBI”, agregó.
Pinto, según documentos judiciales, tenía una posición privilegiada en la investigación que se le seguía a la familia Saab. Trabajaba como analista de las líneas interceptadas en la policía, señala la sentencia de condena en su contra por cohecho.
Univision preguntó a De la Espriella por qué había tomado tanto tiempo para denunciar la conducta criminal del policía que terminó arruinando una operación policial de ese calado.
Fechas que no cuadran
El abogado ofreció dos explicaciones: dijo que se debió a que Pinto “parecía evasivo hasta el final”. También respondió que “desde el primer momento” en que fue informado por la abogada de la firma, sobre el acercamiento que buscaba el patrullero, dio “instrucciones precisas para que dicha situación fuera puesta en conocimiento del entonces director de DIJIN, general Vargas”.
Para ello, agregó, envió a un abogado de su oficina, cuyo nombre no reveló, a que se reuniera con el general Vargas.
De la Espriella invitó a este periodista de Univision a verificar esa información con Vargas. El periodista se comunicó con el general y encontró que las fechas citadas por De la Espriella no cuadran.
El general Vargas sostuvo que en efecto se reunió con un abogado enviado por De la Espriella, pero “dos días después del operativo”, es decir el 27 de septiembre. Mientras que De la Espriella aseguró que fue “desde el primer momento”, lo cual corresponde al día 2 de septiembre, fecha del primer encuentro personal de la abogada con Pinto.
La pregunta no respondida por De la Espriella a Univision es por qué, si desde un comienzo estaba preocupado con las intenciones del policía investigador, su abogada, siguiendo instrucciones suyas, continuó en conversaciones durante más de tres semanas y le regaló un celular para facilitar las comunicaciones.
De la Espriella, quien sostiene que dejó de representar a Saab desde julio del 2019, aseguró que cuando fue expedida la orden de captura contra Saab por el proceso que se le sigue en Colombia, “aquel se encontraba fuera del país hacía más de 8 meses, por tanto, no puede predicarse que Saab se escapó, porque simple y sencillamente no estaba en Colombia”.
Las autoridades tenían otra información. Una fuente policial cercana a la investigación explicó que Alex Saab “se fugó apenas se expidieron las órdenes de captura en un charter a Caracas con su familia. Esto ocurrió uno o dos días antes del operativo”.
De la Espriella le aseguró a Univision que Saab ni su familia se enteraron del operativo de arrestos a través de él ni de su oficina.
“No hombre, simplemente que había una investigación, cosa que ya se decía”, escribió De la Espriella en un chat con el reportero.
En medio del escándalo de la operación fallida y después de que el bufete de De la Espriella ya había recibido una buena cantidad de información confidencial de la investigación de la DIJIN contra su cliente, la abogada Escorcia se presentó el 26 de septiembre a las cuatro de la tarde en una estación de policía judicial en Barranquilla y denunció a Pinto.
Allí explicó que sus jefes le instruyeron que “le siguiera la corriente” al policía.
La acusación de extorsión no prosperó y Pinto fue condenado por cohecho (soborno) y violación ilícita de comunicaciones en octubre de 2019. Previamente había admitido que “sustrajo y controló” la información de las intercepciones telefónicas “con el propósito de pactar acercamiento con conocidos de la familia Saab, negociando de esta manera la información privilegiada que tenía en su poder”.
Univision consultó el caso con abogados colombianos sin revelar los nombres de las personas que participaron para conocer desde el punto de vista legal y ético cómo debía haber procedido De la Espriella al enterarse del ofrecimiento de información del policía.
Los abogados coincidieron en que debía de haber informado de inmediato a la fiscalía y al superior del patrullero. Agregaron que existen indicios para que se investigue si hubo obstrucción a la justicia.
El ex magistrado José Gregorio Hernández Galindo explicó que, sin conocer los detalles del caso y analizándolo en abstracto, “si se hubiera frustrado una orden judicial provocando la fuga de una persona cuya detención había sido ordenada por la autoridad judicial eso es un delito y es sumamente grave porque es obstrucción a la justicia”.
Otro abogado, que pidió no se identificado, afirmó que la serie de hechos que sucedieron “como la entrega del teléfono y la huida efectiva del cliente, son indicios de que esa abogada en particular y la oficina, se beneficiaron, sacaron ventaja de esa información, son indicios para que se abra una investigación”.
Ambos abogados coincidieron en que la legislación colombiana castiga penalmente no solo al funcionario que recibe el soborno sino al particular que lo entrega como es el caso de Escorcia.
Nada evasivo
La versión que le dio la abogada María Paula Escorcia a la policía judicial indica que fue contactada por Pinto el primero de septiembre de 2018 a través de Facebook. Dijo que lo había conocido en un curso de criminalística en Barranquilla en 2012.
“Me dice que es policía judicial y que tiene un caso de interés en contra de un cliente del doctor Abelardo De la Espriella”, declaró Escorcia.
Al día siguiente, agregó la abogada, Pinto le pidió que le diera una cita. Escorcia dice que obtuvo autorización de sus jefes para citarlo a las 7 de la noche en las oficinas de la firma en Bogotá, “pero me piden que grabe, a lo cual yo solicito al área de sistema que organice la sala de juntas para grabar la reunión”.
De la Espriella explicó a Univision que el patrullero fue “evasivo hasta el final” pero en esta primera reunión el dos de septiembre Pinto reveló que:
–Las autoridades “iban a capturar a la ex esposa de Alex Saab, a una tal Cintia, la mamá de Alex Saab, a Luis, a Emir a Julio”.
–Saab afrontaba dos investigaciones, “una que se basa en apoyo al grupo Hezbolá y la otra por lavado de activos”.
–Saab “no hablaba mucho pero que iban a capturar a toda su familia para apretarlos”. En este punto le dio a la abogada una lista de personas y una estructura de las empresas de Saab y sus trabajadores.
–Las autoridades tenían conversaciones de contratos entre hermanos y abogados de Saab, “contratos y platas del exterior sobre todo de Canadá, Estados Unidos e Inglaterra”.
–En la investigación de terrorismo contra Saab “no había nada” y que solo se había abierto para facilitar sus seguimientos a nivel internacional.
Pinto le dijo a la abogada, según la versión de esta, que él sabía que un hombre llamado Julio acompañaba a Saab llevando consigo unos 150 mil dólares en efectivo.
“Que esto era por ejemplo si al señor Saab se le antojaba comprar todas las fresas de la Olímpica (cadena de supermercados) o gastos diarios”, dijo Pinto de acuerdo con la abogada.
De la Espriella no respondió a la pregunta de Univision si había hecho entrega a las autoridades de la grabación de Pinto en las oficinas de su bufete en Bogotá.
Entrega del celular
En sus comienzos la relación de Escorcia con Pinto no parecía conflictiva, según refleja el testimonio de la abogada. Tras la conversación en la oficina de Bogotá, Escorcia se reunió con el informante en el barrio Restrepo de la ciudad y le entregó un iPhone.
“Después de eso él comienza a enviar constantes mensajes sobre el caso donde me manifiesta que fueron a visitar o que iban a visitar personas que, según él, iban a capturar al inicio pero que ya habían cambiado de opinión y las iban a convencer para que declararan en contra de Alex Saab y así mismo eliminar todos sus problemas”, declaró Escorcia.
En un siguiente encuentro en un centro comercial de Bogotá, Pinto compartió con la abogada el contenido de un disco duro.
“Entonces él comienza a mostrarme muchos documentos de las investigaciones, pero solo me da una lista de empresas”, explicó Escorcia.
La abogada agregó que compró una memoria USB en la que guardó una grabación que le entregó Pinto de una llamada entre Alex Saab y Mario García, un asistente legal de Saab. Durante las conversaciones, según Escorcia, el patrullero “siempre tenía una actitud insinuante ya que decía que él, en la policía (era) muy mal pago y malos tratos y entonces yo le dije que cuando se retirara me pasara la hoja de vida”.
Pero la actitud cambio semanas después, según Escorcia.
“Siguió mandándome mensajes sobre los mismos temas los cuales ya me han puesto en un grado de zozobra e intimidación al punto que en la noche de ayer (24 de septiembre) yo le manifiesto que desinstale el chat”.
Escorcia no indica en su declaración si además del celular que le dio a Pinto le entregó dinero. El oficial de la policía que recibió el testimonio de Escorcia le preguntó a la abogada si anteriormente había puesto en conocimiento de las autoridades los hechos relatados.
“No, solo el día de hoy”, dijo.
La abogada no respondió llamadas ni mensajes de Univision.
El caso García
Cinco horas antes de que la abogada Escorcia declaró ante la policía judicial de Barranquilla, un asistente de Saab había dado testimonio para sustentar su denuncia por extorsión contra el mismo patrullero.
Mario Germán García Palacio declaró que Pinto le dijo que la fecha en que se realizaría el operativo sería el 25 de septiembre. Pinto también le anticipó que expedirían órdenes de captura de la esposa de Saab, su madre, dos hermanos y un asistente. Una fuente de la policía confirmó a Univision que existieron órdenes de captura contra esas personas.
Tanto Escorcia como García declararon que Pinto quería dinero a cambio de la información.
García explicó en su declaración a la policía judicial que el 22 de septiembre, estando en Barranquilla, recibió en su celular un mensaje en el que Pinto le decía que le urgía hablar con él en Bogotá “para tratar de unos temas que quería ayudarnos y que muchas cosas buenas tenía para informarme”.
García viajó a Bogotá el 23 de septiembre y se reunió con Pinto en el Hotel Movich cercano al aeropuerto Eldorado. Pinto le dijo, según García, que él era miembro activo de la unidad de antiterrorismo de la DIJIN y que había intentado comunicarse con él porque tenía información para Saab “sobre investigaciones que le están adelantando a él y a su grupo familiar por terrorismo internacional por ser presuntos financiadores del grupo terrorista Hezbolá”.
El policía agregó que las autoridades tenían interceptaciones telefónicas desde 2015.
De acuerdo con Pinto la investigación no había arrojado resultados “pero por razones políticas y por presiones de la UIAF [unidad antilavado del gobierno colombiano] y de la presidencia de la República estaban montando un operativo para capturar a los miembros de la familia Saab y a un señor Julio Ruiz que trabaja para el señor Saab”. El presidente en ese momento era Juan Manuel Santos.
En un momento Pinto le confesó a García que una de sus misiones había sido interceptar el teléfono de García aunque él sabía “que no había hecho nada malo”.
“Que me querían vincular injustamente para presionar al señor Saab”, dijo García citando a Pinto.
García agregó que el patrullero sacó un organigrama en el que mencionaban su nombre como socio de Saab.
García no respondió mensajes ni llamadas de Univision.
A la pregunta de si él había denunciado anteriormente los hechos, también respondió que era la primera vez.
A las pocas horas de recibir la información del patrullero y antes de realizarse el operativo, García se reunió con Amir Saab, hermano de Alex, “para contarle lo que había pasado” en su reunión con Pinto. Una fuente de la policía colombiana dijo a Univision que Amir era uno de los objetivos de la operación. Durante la reunión en un restaurante de Barranquilla, y en presencia de Amir, el patrullero Pinto hizo una video llamada a García.
“Me dijo que el operativo Plan Patriotas iban a realizarlo el día jueves, pero lo habían adelantado para el día martes de este mes porque habían escuchado una conversación de Amir con su hija en la que manifestaba que estaba planeando un viaje a Canadá”, afirmó García en una declaración voluntaria ante la policía de la ciudad costera de Barranquilla.
García explicó que le dio a Pinto unos 800 mil pesos (250 dólares) para que se comprara otro teléfono.
Saab fue acusado en julio de 2019 en una corte federal de Miami de lavar dinero derivado de operaciones corruptas relacionadas con adquisiciones de materiales para vivienda popular en Venezuela. De acuerdo con un memorial del Departamento del Tesoro se ha desempeñado como un operador internacional del régimen de Nicolás Maduro para negociaciones ilícitas de alimentos, oro, petróleo y carbón. El pasado 12 de julio fue arrestado en Cabo Verde.
En 2018, año de la ofensiva contra Saab en Colombia, el empresario estaba bajo investigación en el país por cargos de lavado de dinero producto de exportaciones ficticias./Univisión
HL
#DIARIOLALIBERTAD

Comenta aquí: