Dolor y zozobra por ver partir a dos hermanos
La familia Guerrero Viloria atraviesa por un momento que difícilmente podrán superar en mucho tiempo.

En tres días perdieron a dos de sus miembros más queridos, mientras que un tercero lucha en un centro asistencial de Bogotá, por su vida.
Ellos hacen parte de las víctimas fatales y heridos con graves quemaduras, que dejó la tragedia del pasado 6 de julio, donde un camión cisterna explotó a un lado de la vía Troncal del Caribe, a la altura del corregimiento de Tasajera, jurisdicción del municipio de Puebloviejo, Magdalena.
Salen a buscar gasolina
La mañana del pasado lunes, Juan Carlos Guerrero Viloria, de acuerdo al relato hecho por sus familiares ayer a las afueras de Medicina Legal, estaba durmiendo en su casa, en Tasajera.
Pasadas las 7 a.m. llegó su hermano, Jorge Luis, y lo despertó para convidarlo a que se fueran hasta donde se había accidentado un camión con gasolina, y poder rebuscarse unos pesos cogiendo algo de dicho combustible.
“Ellos salieron y se fueron hasta donde estaba el camión. Allá se encontraron con Jesús, otro hermano, después desafortunadamente pasó todo”, señalaron los familiares de los hermanos Guerrero Viloria.
Tras la explosión, murió calcinado Jorge Luis, mientras que Juan Carlos y Jesús Joaquín terminaron con quemaduras de segundo y tercer grado en el 80% de sus superficies corporales.
Juan fue trasladado al Camino Universitario Adela de Char, en Barranquilla, donde murió el jueves por la noche, mientras que Jesús fue trasladado hasta el Hospital Simón Bolívar de Bogotá, donde hasta anoche luchaba por su vida, luego de tener serias complicaciones de salud al presentar problemas renales.
“No deben juzgar a nadie”
En medio de su tristeza y dolor por las pérdidas sufridas, miembros de la familia Guerrero Viloria manifestaron que muchas cosas se han dicho sobre lo sucedido, pero que nadie debe juzgar a los que murieron o están luchando por sobrevivir.
“No deben juzgar a nadie. Son muchas las necesidades que pasamos. El pueblo, es un pueblo que ha vivido siempre en el abandono, por eso cuando Juan Carlos, Jorge y Jesús se fueron a coger gasolina para ganarse unos pesos, no lo pensaron dos veces, porque sería para el sustento de sus hijos, vieron una oportunidad pero se registró la tragedia”, expresó María Guerrero, familiar de las víctimas.
El ama de casa agregó que Juan Carlos se dedicaba a la venta de gaseosas en el peaje de Tasajera, pero con todo esto de la pandemia, las ventas eran prácticamente nulas.
“En una época normal, Juan se ganaba que si los 30 o 40 mil pesos diarios, pero ahora con el Covid-19 la cosa estaba complicada”, agregaron los allegados de los dos hermanos fallecidos.
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