Consejo de Estado niega pretensión de $28.000 millones a contratista de Vía de la Prosperidad

 
Gracias a la extraordinaria defensa judicial del Departamento del Magdalena, en cabeza del abogado Gonzalo Suárez Beltrán; el Consejo de Estado negó el reclamo que por más de $28.000 millones de pesos exigió el Consorcio Ribera Este.

La Subsección A de la Sección Tercera de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Consejo de Estado, mediante fallo del pasado 19 de marzo, le negó al Consorcio Ribera Este, responsable de la obra de mejoramiento vial Palermo-Sitionuevo-Remolino-Guáimaro; una pretensión económica por valor de 28.000 millones de pesos.
Esta sentencia decidió el recurso extraordinario de anulación solicitado por el Consorcio Ribera Este en contra del Departamento del Magdalena, después que en el año 2017, un Tribunal de Arbitramento resolviera la demanda que por cerca de 33.000 millones de pesos propuso el Consorcio por la ocurrencia de un desequilibrio económico en el contrato de la denominada coloquialmente, ‘Vía de la Prosperidad’.
Los hechos que el ejecutor de la obra presentó ante el Consejo de Estado, hicieron parte del trámite y la férrea defensa jurídica que hizo el Departamento ante el Tribunal de Arbitramento y que también fue fallado a su favor al reconocerle a Ribera Este solamente 3.700 millones de pesos de los 33.000 millones de pesos que exigió en el marco del desarrollo de ese laudo arbitral.
Tanto el Tribunal de Arbitramento, en su momento; como el Consejo de Estado, ahora; precisaron que lo demandado por el Consorcio correspondía a cuentas de unas actividades que fueron reconocidas por la interventoría contratada para el proyecto por el Instituto Nacional de Vías -Invías- en cabeza del Consorcio ICI y, no por el Departamento del Magdalena quien carecía de esa capacidad de aprobación.
Adicionalmente, el Tribunal de Arbitramento, ordenó la devolución de las sumas pagadas por cuenta de una multa impuesta por la entidad ante ciertos incumplimientos del Consorcio contratista. El Consorcio ICI, como interventor de la obra, respondía directamente al Instituto Nacional de Vías -Invías-; y las actividades que se registraron en favor del contratista nunca fueron reconocidas por la Gobernación.
Sin embargo, después de la decisión del Tribunal de Arbitramento, Ribera Este insistió en su reclamo ante el Consejo de Estado, quien mediante sentencia del pasado 19 de marzo de 2020, falló a favor del Departamento del Magdalena, negando la millonaria indemnización que se pidió, cercana a los 28.000 millones de pesos.
La victoria en los estrados judiciales estuvo en cabeza del abogado Gonzalo Suárez Beltrán, a quien se le considera uno de los ‘padres de la contratación pública’ en Colombia, en virtud de que fue redactor de la Ley 1150 de 2007 que introdujo modernas medidas que hicieron más eficiente y transparente la antigua Ley 80 de 1993 o Estatuto General de Contratación de la Administración Pública.
Al doctor Suárez Beltrán, representante legal del Departamento del Magdalena en el proceso ante el Consejo de Estado; se le debe que al Consorcio Ribera Este, responsable de la obra de mejoramiento vial Palermo-Sitionuevo-Remolino-Guáimaro; se le negara el reclamo que por más de 28.000 millones de pesos pedía por segunda oportunidad.
Este es un logro judicial que es el resultado del enfoque que desde un principio se le dio al proceso, diseñando las estrategias, planes y acciones que se concentraran en la consecución de una defensa jurídica idónea del patrimonio del Magdalena; buscando prevenir cualquier conducta antijurídica lesiva y la ejecución de todas las actividades que aseguraran la adecuada custodia de los intereses litigiosos del Departamento.
¿QUÉ ES LA VÍA DE LA PROSPERIDAD?
Este proyecto tiene su génesis entre los años 30 y 40, después que el presidente Alfonso López Pumarejo, abuelo del actual alcalde de Barranquilla Jaime Pumarejo Heins; nombró en 1936 como gobernador del Magdalena Grande al cesarense Pedro Castro Monsalvo, quien era conocido como ‘El Gobernador Carretera’.
Como precursor de las primeras carreteras que integraron a municipios como Valledupar, Pivijay y Salamina con el resto del Magdalena Grande y Colombia; Castro Monsalvo se convirtió en el padre de ‘La Vía de la Prosperidad’ a la cual denominó ‘Vía Paralela al Río Magdalena’. Él vislumbró la necesidad de que se construyera una interconección que le diera salida a Santa Marta, Barranquilla y a todos los municipios ribereños.
El trazado original de lo que Castro Monsalvo concibió, comenzaba en el corregimiento de Palermo, avanzaba en sentido norte-sur hasta la cabecera municipal de Sitio Nuevo, pasaba por Remolino y llegaba a Salamina. Es decir, 67.1 kilómetros de un camino que llenaba de oportunidades a una región con vocación productiva agrícola, ganadera, pesquera y portuaria.
Entre 1997 y la actualidad, pasaron ocho gobernadores en el Magdalena; algunos de ellos volvieron a poner el proyecto sobre la mesa, avanzaron en sus estudios previos, la formulación, la búsqueda de fuentes de financiación y el inicio de las obras. El año pasado, el director de Invías, Juan Esteban Gil; elogió la culminación del trayecto Palermo-Sitionuevo, con un total de 18 kilómetros.
HL
#DIARIOLALIBERTAD

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