Un grupo de científicos chinos ha descubierto un nuevo tipo de gripe porcina que es capaz de desencadenar una pandemia. Otra más. La nueva cepa surgió recientemente y es transportada por cerdos, pero pueden infectar a los humanos. Además, como es nueva, las personas podrían tener poca o ninguna inmunidad al virus. Es lo que sugiere un estudio publicado en la revista científica estadounidense Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).

“Posee todas las características esenciales de estar altamente adaptado para infectar a los humanos”, dicen los autores, científicos de universidades chinas y del Centro de Control y Prevención de Enfermedades del gigante asiático. Sobre todo, advierten, existe el riesgo de que los virus pasen de animales a humanos en las áreas más pobladas de China, donde millones de personas viven cerca de granjas, mataderos y mercados húmedos que no pasan los controles sanitarios adecuados.

¿DE QUÉ VIRUS SE TRATA?

El nuevo estudio se centra en un virus de la gripe denominado G4, que desciende genéticamente de la cepa H1N1, una vieja conocida que ya provocó una pandemia en 2009, causando la muerte de entre 150.000 y 500.000 personas en todo el mundo. La nueva cepa de gripe es similar a la gripe porcina de hace 11 años, pero con algunos cambios. Según el informe, tiene además una combinación única de tres linajes: uno similar a las cepas encontradas en aves europeas y asiáticas, la cepa H1N1 que causó la pandemia de 2009 y una H1N1 norteamericana que tiene genes de los virus de la gripe aviar, humana y porcina.

“La variante G4 es especialmente preocupante porque su núcleo es un virus de influenza aviar, al que los humanos no tienen inmunidad, con fragmentos de cepas de mamíferos mezclados en humanos”, ha explicado en la revista científica Science Edward Holmes, un biólogo de la Universidad de Sidney que estudia los patógenos.

Entre 2011 y 2018, como parte de un proyecto para identificar posibles cepas de influenza -enfermedad respiratoria contagiosa- pandémica, un equipo dirigido por Liu Jinhua de la Universidad Agrícola de China (CAU) analizó cerca de 30.000 hisopos nasales tomados de cerdos en mataderos en 10 provincias chinas y otros 1.000 hisopos de cerdos con síntomas respiratorios en un hospital veterinario. A partir de estas muestras, los investigadores identificaron 179 virus de la influenza porcina, pero no todos representaron una preocupación. Algunos sólo aparecieron un año de los siete del programa, o eventualmente disminuyeron a niveles no amenazantes.

En cambio, algunos trabajadores de granjas también mostraron niveles elevados del virus en la sangre. En las provincias de Hebei y Shandong más del 10% de los empleados de granjas porcinas dieron positivo en una encuesta de 2016 a 2018. Aunque estos casos documentados fueron infecciones sin salida que no se transmitieron a otras personas. Por lo tanto, el virus ya pasó de animales a humanos, pero todavía no hay evidencia de que pueda transmitirse de humano a humano, la principal preocupación de los científicos. Los síntomas son similares a los de la gripe humana normal y puede incluir fiebre, letargo, falta de apetito, tos, secreción nasal, dolor de garganta, náuseas, vómitos y diarrea.

“El virus G4 ha mostrado un fuerte aumento desde 2016, y es el genotipo predominante en circulación en cerdos detectados en al menos 10 provincias”, se lee en el estudio. Sun Honglei, el primer autor del artículo, dice que la inclusión de genes de G4 de la pandemia de H1N1 de 2009 puede “promover la adaptación del virus que conduce a la transmisión de humano a humano”. Sun apunta además a que “tendría sentido desarrollar una vacuna contra el virus G4 tanto para cerdos como para humanos”.

Los investigadores llevaron a cabo varios experimentos, incluso en hurones, que se usan ampliamente en estudios de gripe porque experimentan síntomas similares a los humanos. Observaron que el G4 era altamente infeccioso, se replicaba en células humanas y causaba síntomas más graves en hurones que otros virus. Las pruebas también mostraron que cualquier inmunidad que los humanos obtienen de la exposición a la gripe estacional no brinda protección contra G4.

En la revista Science, Martha Nelson, bióloga evolutiva del Centro Internacional Fogarty, dice que es difícil saber si su propagación es un problema creciente, dado el tamaño de muestra relativamente pequeño, por lo que “es necesario hacer tomar más muestras en los cerdos chinos.

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