Como un gran profesor, era considerado un hombre procedente de España, quien se caracterizaba por su buena apariencia, amante de la escritura hasta hace 8 meses atrás. Sin embargo, solo en cuestión de semanas, cambió de forma drástica su vida y hoy es alguien irreconocible.

De aquel hombre llamado Francisco, de 44 años, solo queda un pasado de un reconocido docente y un par de libros que fueron publicados en Internet. De este hombre no se volvió a saber en los salones de clase de la Universidad del Magdalena, donde trabajó como profesor de Derecho en el 2018.

Así luce el profesor español luego de entrar a un refugio de la alcaldía. // Foto: Roger Urieles – EL TIEMPO

Hoy Francisco, después de haberse graduado como licenciado en Derecho y llegar al grado máximo de doctor en esa carrera, no se sabe a ciencia cierta qué ocurrió en su vida para que terminara deambulando por las calles de Santa Marta viviendo de la caridad de las personas.

Tras conocerse su historia, el profesor Francisco José de la Hoz Rodríguez, proveniente de Madrid, quien soporta en su hoja de vida doctorados y licenciatura en Derecho de la Universidad Complutense de Madrid,  y una licenciatura más en Ciencias Políticas Sociales de la Universidad Nacional de Educación a Distancia, llenaron las expectativas de la Unimagdalena, para contratar sus servicios como educador.

Sin embargo, quienes lo han tratado, corroboran que Francisco es un hombre intelectual y con mucho conocimiento para transmitir, el problema psiquiátrico que afronta habría truncado sus sueños de estabilizarse como docente en el territorio colombiano.

Problemas dentro de las aulas de clases

Una de sus exalumnas contó que en varias ocasiones el extranjero mostraba cuadros de ansiedad e interrumpía sus clases para ir a fumarse un cigarrillo.

Además, las explicaciones en las asignaturas que dictaba se tornaban difíciles de entender debido a ritmo acelerado con que las daba y se salía por lapsus de tiempo del contexto del tema que exponía debido a su condición.

Cristian Rodríguez, director de la facultad de Derecho de la Universidad del Magdalena, indicó que Francisco lo contactó por medio de un correo enviando una solicitud laboral desde España.

“Su perfil me pareció muy interesante y como teníamos una vacante, accedí a vincularlo durante el segundo semestre del 2018. Lastimosamente la calificación de los estudiantes no fue la mejor, porque no lograban comprenderle y por eso prescindimos de sus servicios”, contó Rodríguez.

Después de lo sucedido, el director de la facultad de Derecho de la Unimagdalena tuvo conocimiento de que a este docente le había sucedido lo mismo en otra universidad ubicada en Manizales.

El profesor Francisco De la Hoz fue contactado por el diario EL TIEMPO y accedió a entregar una entrevista para contar cómo de estar laborando en las universidades de Colombia, pasó a las calles de la capital del Magdalena.

Aquí la entrevista: 

“El español, de 44 años recién cumplidos en el mes de marzo, a pesar de tener dos meses deambulando sin rumbo, conserva un alto grado de lucidez y amabilidad. No obstante, por efectos propios de la enfermedad psiquiátrica que padece, en instantes se pierde en la conversación y se sale de la realidad.

Francisco de la Hoz cuenta que en 2016 se vio obligado a dejar de trabajar en Manizales y regresar a su país por una enfermedad a la que prefiere no hacer referencia.

Luego de sentirse recuperado, retomó su labor como docente en Colombia, esta vez en Santa Marta, a donde llegó con el dinero justo para instalarse en un hostal en el Centro y comenzar sus clases en las asignaturas de Introducción al Derecho y Técnicas de Investigación Socio jurídicas.

Solo por tres meses estuvo vinculado en la Universidad del Magdalena. En febrero de 2018 le notificaron que no sería tenido en cuenta y desde entonces inició una lucha para sobrevivir en Santa Marta porque se negaba a volver con un nuevo fracaso a su país de origen.

“Toqué las puertas de otras universidades privadas, pero no tuve suerte. Así que con los ahorros a punto de acabarse, no encontré otra alternativa que dedicarme a vender dulces, cigarrillos y cualquier otra cosa en el Mercado para poder comer y pagar una habitación”, relata.

Durante un año, el profesor Francisco de la Hoz se ganó la vida como vendedor informal. A partir de la llegada del covid-19, todo se le complicó; no pudo seguir trabajando por las restricciones y quedó en la calle.

El extranjero era muy activo en la red social Facebook, allí siempre publicaba la música que le gusta escuchar y subía estados que denotaban el problema psiquiátrico que padece. Lo que llama la atención es que los comentarios que registran son de amistades y exalumnos, pero ninguno de familiares o de pareja sentimental.

De hecho, cuando Francisco habla de su familia, solo se refiere a su madre, de quien dice perdió contacto desde hace algún tiempo y desconoce su paradero.

El docente permanecía en la calle de un lado a otro y pasaba las noches en sitios cercanos a universidades a las que llegaba a tempranas horas del día para pedir limosna. En varias ocasiones fue necesario que la Policía lo retirara porque por su apariencia generaba temor entre los estudiantes que desconocían su procedencia.

Rescatado de la calle

Este lunes por la noche, un agente del CTI de la Fiscalía lo encontró debajo de un árbol en medio de la lluvia que caía desde la tarde en la ciudad. Al identificarlo decidió auxiliarlo y lo condujo a su casa para darle alimentación, asearlo y darle un corte de cabello y barba.

Pero su ayuda más grande fue gestionarle al docente extranjero un refugio temporal con la Alcaldía.

A eso de las 9 de la noche, Francisco de la Hoz fue llevado a un albergue en el Centro Histórico, donde le garantizarán sus comidas, servicios públicos y su bienestar. Igualmente recibirá tratamiento psicológico y con Migración se buscará contactar familiares o allegados para lograr que vuelva a su país.Francisco aceptó este apoyo y manifestó sentirse feliz y más tranquilo “porque ya no pasaré más calor, frío y hambre”.

El docente español, que evidentemente padece de un trastorno psicológico, dice que se siente bien de salud y agradece la ayuda que le han dado en estos últimos días exalumnos y la comunidad.

Insiste en que lo único que desea es una oportunidad para trabajar ya sea en Colombia o en España”.

Fuente: El Tiempo. 

 

#DIARIOLALIBERTAD

Y.A.

Comentarios