Casas coloridas del Barrio Abajo de Barranquilla.

 

Por: Johan parra

Leyendo algo acá en mi cuarto y  escuchando música de la vieja guardia, así la llamaba el viejo Pablo Pahuna; me llamó mucho la atención un artículo en Heraldo sobre el Patrimonio Del Barrio analicé dos puntos de vista bastante interesantes delos Arquitectos Porfirio Ospino y José Mario Fernández Amarís, dos grandes profesionales y muy conocedores del tema patrimonial y cultural de la historia del Barrio Abajo; leyendo detalladamente dicho artículo ellos mencionan unas siglas, la primera de ellas  POT (Plan – Organización – Territorio) y la segunda sigla PEMP ( Plan Especial De Manejo y Protección) que corresponden a un excepcional proyecto que tiene como finalidad,  defender la historia y el patrimonio  arquitectónico del Barrio Abajo, esto con el fin de que el ente encargado de la vigilancia y protección del patrimonio arquitectónico de Barranquilla,  pueda intervenir adecuadamente en pro del bienestar histórico de la ciudad y de nuestro amado barrio.

Mirando toda esta problemática que afecta a nuestro querido Barrio  Abajo, yo personalmente deseo que no sea una fachada o dicha infraestructura de las mismas que sean conservadas, más  bien creo que ante todo lo anteriormente mencionado y que no deja de ser importante, hay algo que para mi tiene incalculable valor  como lo son sus costumbres y grandes personalidades, barrio abajo no solamente es carnaval,  también es deporte y mucha filosofía de vida, la cual se puede ver en sus esquinas día a día de 5pm a 6pm, niños, jóvenes y adultos de gran experiencia que aportan al buen crecimiento y desarrollo de los valores de esos niños y jóvenes, alegría desbordante por doquier en nuestro barrio, gente de bien hablando de diversos temas, jugando dominó, parqués, siglo y ancianos narrando historias diversas sobre fútbol, béisbol, de carnaval, de Esthercita Forero, de peloteros como Edgar Rentería, de congos de oro y hasta temas políticos que enriquecen a los que van creciendo, escuchar la voz del vendedor de bollos, al que se rebusca el pan de cada día, esa es la gran esencia de nuestro barrio, es más que un patrimonio arquitectónico, y eso que no les he mencionado lo que se vive un fin de semana en el bajo Manhattan como cariñosamente le dicen a nuestro hermoso barrio.

Debemos luchar por el PET Y EL PEMP, pero hay que recordar que la materia prima que hace que toda esta infraestructura permanezca es LA GENTE DE MI BARRIO, esa gente que sábados y domingo deleitan el paladar de muchos barranquilleros con la exquisitez y gran sabor de la gastronomía del NEGRO PALENQUERO, diversidad de fritos, y lo que nunca puede faltar que es el sonido de un pick up con diversos géneros de música que hacen el complemento perfecto del disfrute de NUESTRO BARRIO ABAJO.

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