Es evidente que la crisis del Covid-19 está afectando la población mundial por los riesgos de perder la vida en caso de no acatar las medidas sanitarias, entre ellas el encierro voluntario. Sin embargo, permanecer encerrado por largos periodos, las personas se las ingenian para minimizar las angustias, dedicándose a actividades provechosas, como leer, escribir, escuchar música, entre otros pasatiempos. Es así como un grupo de paisanos chivoleros crearon un grupo para comunicarse virtualmente y referirse chistes, conversar sobre música, literatura y demás temas de interés general. La comunicadora social Katia Eugenia Andrade, el arquitecto Juanchi De Castro y el ingeniero Modesto Barrios lideran el grupo, de diez tertuliares, aproximadamente, de la misma generación y diferentes profesiones. La experiencia es maravillosa y al superar la pandemia, piensan conformarse en grupo de estudio, para enriquecer sus conocimientos. Esta es una muestra que en los tiempos adversos, debemos procurar obtener ventajas en alguna forma.
Es posible que existan otros grupos con temáticas diferentes, pero lo importante son los beneficios obtenidos y aprovecharlos al máximo, alejando el ocio y la pereza. Los temas escogidos son culturales, con algunos énfasis como la música, referenciando sus orígenes y connotaciones en la región Caribe. El musicólogo Toño Royet realizó un minucioso trabajo del carnaval y temas musicales de moda en cada época, que nos hace regresar en el tiempo a los maravillosos momentos de cada fiesta. El análisis cronológico y puntual ayudará a enriquecer los diálogos; a continuación algunas de estas experiencias. En 1955, la reina del Carnaval Luisa Ruiz Armenta, canción de moda: Joselito Carnaval, Lucho Bermúdez. Año 1956, reina Carmiña Moreno. Canción de moda: Ay cosita linda mamá, Pacho Galán. 1957, reina Margarita Rosa De Angulo. Canción de moda: El sapo, Pacho Galán. 1958, reina Vilma Escobar, canción de moda: El suby universitario, Roberto Delgado. 1959, reina Marbel Luz Moreno, canción de moda: El camino culebrero, Pacho Galán. 1960, reina Lilia Arévalo Duncan, canción de moda: Vacaponte, Francisco Zumaqué. 1961, reina Edith Ulloque, canción de moda: El turco perro, Aníbal Velásquez; La mafafa, Pedro Laza. 1962, reina Julieta Devis Pereira, canción de moda: La pollera colora, Wilson Choperena, y Carnaval de Julieta, Gustavo Castillo García. 1965, reina Lucy Abuchaibe, canción de moda: Azucena, Noel Petro, y Guepa je, Edmundo Arias. 1966, reina Josefina Martínez Armenta, canción de moda: Calabacito alumbador, Calixto Ochoa, y La cachiporra, Aníbal Velásquez. 1967, reina Martha Luz Vásquez, canción de moda: Se apagan las velas, Nuncira Machado. 1968, reina Rocío García, canción de moda: La piragua, José Barros. 1970, Clarisa Lafourie, canción de moda: Las novias, Alfredo Gutiérrez. 1974, reina Margarita Sojo, canción de moda: La ninfa morena, Los Mayorales, y El ausente de Joe Arroyo. 1976, reina Katia González, canción de moda: La ramita de tamarindo, Juan Piña. 1978, reina Patricia Abello, canción de moda: El machete, Gabriel Romero. 1984, reina Flavia Santoro, canción de moda: Patacón pisao, Juan Carlos Coronel. 1986, reina Silvia Tcherassi, canción de moda: Volvió Juanita, Esther Forero, Joe Arroyo. 1990, reina María José Vengoechea, canción de moda: Centurión de la noche, Joe Arroyo. 2006, reina María Isabel Dávila, canción de moda: La juma de ayer, Henry Fiol.
El profesor Royet, en forma magistral, única y ordenada reseña las particularidades del reinado del Carnaval de Barranquilla desde 1928 hasta 2018, en un libro que próximamente publicará, con demanda asegurada. Es una obra que invita al análisis de la música Caribe, por la autenticidad de sus autores e intérpretes, el talento musical de Pacho Galán, Lucho Bermúdez, Joe Arroyo, marcaron historia y son orgullo de los pueblos caribeños. El reciclaje y chatarrizar las melodías más emblemáticas de nuestro folclor no es sano por el esfuerzo que imprimieron los talentosos músicos, en cada composición. Aprovecharse del talento ajeno para lograr premios y presentarlo como propio, es aberrante, algunos músicos imprimiendo nuevos sonidos y melodías distorsionan el arte y la creatividad. Aun es más grotesco y patético escoger joyas de la música tropical que marcaron historia y utilizarlas en comerciales publicitarios de alimentos para perros y papel higiénico. ¿Será que los nuevos músicos no tienen talento para arreglar sus propias canciones?, ¿será que a los publicistas se les agotó la invención y la creatividad para nuevos comerciales?. Es conocido que muchos de los juglares eran iletrados, ciegos y con otras limitaciones físicas, pero tenían talento; sin embargo, preguntemos a Sayco que tiene la última palabra.

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