Elon Musk tendrá que esperar hasta el próximo sábado para cumplir su sueño de conquistar el espacio y cambiar la industria aeroespacial.

El miércoles su empresa SpaceX intentó hacer historia al enviar a dos astronautas a la Estación Espacial Internacional (EEI) en la misión Demo-2 de la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio de Estados Unidos (NASA).

Sin embargo, el lanzamiento se canceló 20 minutos antes del despegue programado en el Centro Espacial Kennedy de Florida debido al mal clima.

Los astronautas Robert Behnken y Douglas Hurley ya estaban en la cápsula Crew Dragon del cohete Falcon 9 y habían revisado los sistemas cuando el comando central anunció que se posponía la operación.

De acuerdo con la transmisión, que fue seguida en tiempo real por miles de personas, hubo una restricción climática en particular que impidió el despegue.

En este caso particular simplemente teníamos mucha electricidad en la atmósfera. No era una tormenta de rayos o algo similar, pero había una preocupación de que si lanzábamos, podía en realidad desencadenar un rayo. Así que tomamos la decisión correcta”, explicó el administrador de la NASA, Jim Bridenstine.

Bridenstine agregó que, pese a la decepción por haber cancelado la misión, fue un gran día para la NASA y para SpaceX porque los equipos trabajaron juntos tomando buenas decisiones.

Los astronautas, quienes se han mantenido en aislamiento para no contagiarse de covid-19, también tomaron la situación como parte de los imprevistos y se prepararán para una segunda oportunidad programada para el próximo sábado.

HL

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