Por: Johan Parra 

Recuerdo cuando eran un niño de tan solo 8 años que cuando nombraban a Barranquilla mencionaban al barrio abajo, como un barrio icono de esta linda ciudad.

Recuerdo que decían que sus casas y habitantes eran el patrimonio más importante que tenían. Recorría sus calles inocentemente, sin saber el tesoro de barrio, recuerdo que jugaba a bola de trapo, al escondido, a la lleva con mis amigos y vecinos. Siempre con la inocencia de un niño del barrio.

Cuando pasé a bachillerato en clases de ciencias sociales hablabámos sobre el valor de la historia, de países y grandes personajes del mundo, cogiéndole amor a esa ciencia, esto llevó a interesarme por los temas de mi barrio, viendo esas casas coloridas, con una arquitectura vernácula, empecé a valorar la importancia que aporta a la historia de Barranquilla, también recuerdo que cuando se dañaban los televisores mis padres me mandaban a buscar al Sr Cesar, su casa llamaba la atención porque sus puertas y ventanas eran únicas y diferentes a la da mi casa y para mí eran lindas y raras.

Recuerdo que la casa de la familia Charris era parecida a la del Sr Cesar, me gustaba ir allá porque vendían los mejores bolis del barrio. En los fines de semana comíamos frito en “el piraguero” eran los mejores fritos, ellos son una familia con descendencia africana y su casa también era parecida a las mencionadas anteriormente.

Empecé a indicar por qué la arquitecta de sus casas eran diferentes, ellos me comentaban que eran hechas a barro, bahareque y tejitas que refrescaban el interior de sus casas.

Fue ahí en dónde me sentí orgulloso en el barrio que vivía, era un orgullo decirle a mis amistades que mi barrio era el barrio abajo, un barrio que guarda el comienzo y progreso de la ciudad de Barranquilla. El sr Pablo Pahuana decía que me debía sentir orgulloso del carnaval y de la arquitectura del barrio abajo.

En suma de lo anterior, hablando con el arquitecto Ignacio Consuegra analizamos que el progreso del barrio era mantener su historia arquitectónica y cultural intacta, sin descartar el desarrollo que se necesita para crecer como ciudad pero sin que esta afecte a la historia.

Lastimosamente los grandes personajes mencionados anteriormente han ido partiendo de este mundo y coincidencialmente alguna de esas casas han venido presentando un detarioro en su aspecto físico, generando un dolor porque se está borrando una parte de mi infancia y de la historia del barrio.

En primer lugar pidiéndole a Dios y a la administración distrital encabezada por el Dr Jaime Pumarejo, hijo del primer alcalde elegido por voto popular el Dr Jamie Pumarejo Certain.

Le pedimos muy respetuosamente al alcalde que viste el barrio abajo en compañía de la secretaría de cultura y patrimonio encabezada por la Dra María Teresa, para contar con su ayuda en la restructuración del barrio.

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