Mujeres frente al coronavirus

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Una pandemia recorre el mundo obligando a países enteros a un confinamiento total y se extiende como una plaga capaz de acabar con la vida de miles de personas.
Esta pandemia ha llegado a Colombia, por tanto, se hace preciso resguardarnos con el aislamiento total para que esta no se expanda en tal magnitud y acabe con la vida de muchos [email protected] Y entonces, en estos momentos nos tenemos que preguntar ¿cómo sociedad estamos preparados para enfrentar esta emergencia que corresponde a la salud pública? Si bien es cierto, que bajo las lógicas del sistema capitalista implantado por el gobierno nacional, hombres como mujeres se han visto obligados a trabajar por el día a día, por el rebusque, por el trabajo informal que simplemente si no se trabaja, no se come, entonces, no menos cierto es que la pandemia del coronavirus golpea con más fuerza a esta parte de la población que no tiene como darle solución a estos días de aislamiento.
En este contexto, las mujeres sufren las mayores consecuencias de esta crisis al enfrentarse a roles y mandatos asociados a su género, pues al de dejar de percibir sus ingresos en unos momentos especialmente difíciles se les sobrecarga de cuidado físico, emocional y económico del hogar, es decir, que debe asumir desde los riesgos a los que se exponen en su papel del hogar hasta los repuntes en los índices de violencia doméstica pasando por las consecuencias económicas y no cambia el hecho de que sean mayoritariamente las mujeres quienes asuman las labores de cuidado, ellas están más expuestas a contagiarse en esta y en otras epidemias
Por otro lado, hemos venido observando cómo durante el confinamiento han aumentado en los diferentes territorios del país las denuncias de violencia contra las mujeres, estas se ven obligadas a convivir en cuarentena con su agresor. Y es que el tema de la pandemia ha dejado fuera de base a la institucionalidad para responder de manera inmediata sobre todo en este tema, no hay respuestas claras y las medidas de protección son lentas frente a los tipos de riesgos. Hace un par de días en Cartagena en medio del confinamiento un hombre cometió triple feminicidio, donde cayeron su esposa, su cuñada y su suegra, no queremos que situaciones como estas se repitan a diario. Cabe anotar que el aislamiento produce tensiones en el hogar, y esto implica el manejo de situaciones preocupantes relacionadas con la perdida de fuentes de ingresos y aumento en la carga de trabajo en casa y es muy posible que surjan situaciones graves en casos que ya venían dándose y que están relacionados con todo tipo de violencia contra la mujer.
En estos momentos se hace necesario fortalecer la atención desde las comisarías e familias a las mujeres que se encuentren en riesgo y desde las autoridades locales para reforzar las líneas de atención y tomar cartas en este asunto. Así mismo, no solo frente a la pandemia, el alcalde y la gobernadora del departamento deberían pensarse en la creación de hogares de paso para las mujeres víctimas de violencia doméstica y sexual que tanto se necesitan, incrementar la capacidad de atención y respuesta inmediata de las autoridades cuando se presenten denuncias y asegurar medios de envió a domicilio de anticonceptivos, incluyendo la pastilla del día después e incluso de abortivas si se cumplen las condiciones para una interrupción voluntaria del embarazo en casos de violación sexual.
Hacemos un fraternal llamado a toda la comunidad atlanticense para que aislamiento no sea motivo para incrementar acciones que terminen en agresiones contra las mujeres, que terminen en feminicidios y en asesinatos de líderes y lideresas como ocurrió con Carlota Salinas Pérez, lideresa social de la organización femenina popular asesinada en el sur de bolívar.
Es el momento de escucharnos, de estar alertas, de salir de lugares inseguros y buscar ayuda, de activar la línea purpura y de atención para casos de violencia (155) no estamos solas, es tiempo de mantener la esperanza de la vida por encima de todo lo banal, Mientras en el camino seguiremos las mujeres dadoras de vida, luchando por sobrevivir.

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