Crisis económica en el ambiente

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En estos días en que las situaciones económicas comienzan a convivir con la crisis epidemiológica ocasionada por el coronavirus, es apenas lógico colegir que la crisis que se avecina será un fenómeno negativo que repercutirá en la economía, por lo que seguramente vendrán muchas dificultades para Colombia y el mundo.
Ante este nuevo escenario mundial que contribuye al agravamiento de la emergencia que ya se había vislumbrado con el solo desplome de los precios del barril de petróleo ocurrido en días pasados, habiendo caído a números que no veíamos desde la década de los años 90. A guisa de análisis es importante considerar esto, porque hay países que dependen fundamentalmente de las divisas generadas por el petróleo y de su precio.
Todo esto con el consiguiente aumento del precio del dólar con relación al peso colombiano; ahora se presagia que con características inéditas originadas por la aparición del coronavirus, será un hecho que indiscutiblemente colocará la situación mucho más calamitosa.
En este escenario que se nos presenta, el que en un principio parecía circunscrito a los países asiáticos, las empresas de todo el mundo se están preparando para informar resultados negativos, y si el crecimiento económico se estanca –con descenso en las inversiones y menos consumo en los hogares– los efectos económicos de la pandemia podrían generar un aumento en el desempleo y el estancamiento en los salarios en nuestro país.
Esto se constituye en una voz de alerta que ha comenzado a extenderse entre la mayor parte de los inversionistas, especialmente ahora que los casos de contagiados están aumentando vertiginosamente.
Mientras tanto, el presidente Iván Duque en su fundamental afán de proteger y salvar vidas, estudia la posibilidad de proferir otras medidas tendientes a contener la propagación del coronavirus, hasta el punto que desde ya ha comenzado a estudiar la posibilidad de prolongar el aislamiento obligatorio de todos los colombianos, teniendo en cuenta las recomendaciones de la OMS, respecto a la importancia de las medidas que prohíben las aglomeraciones.
Hay que reconocer que al Presidente Duque, desde el primer momento, le preocupa la gente de bajos recursos. En favor de ellos ha dictado una serie de medidas de carácter social y económico. Para la salud, garantiza la adquisición de equipos médicos y mayor liquidez para la red hospitalaria a fin de contar con sus servicios, una partida de seis billones de pesos. Adicionalmente, hay un giro suplementario para las Familias en Acción, también se aprobó la reconexión de servicios de agua y luz, para un millón de beneficiarios a quienes se les había retirado por falta de pago.
Así mismo, 105.000 jóvenes de escasos recursos reciben ayuda, cerca de un millón de personas mayores de 60 años, van a recibir un giro de 240.000 pesos mientras dura la cuarentena. Al mismo tiempo, el Gobierno decretó una rebaja en los combustibles.
Entonces, ¿cuál será el futuro de la humanidad?, la respuesta no se conocerá hasta tanto no surja la vacuna que pueda eliminar el coronavirus, si tenemos en cuenta que hasta ahora no se dispone de un tratamiento específico para combatir la infección.
Mientras tanto hay que destacar el esfuerzo del Gobierno Nacional, reflejado en las medidas de carácter social dirigidas a que más de 30 millones de colombianos reciban un apoyo en medio de esta tempestad originada por el virus originario de la China.
La incertidumbre reina en todo el mundo, el dólar está más caro que nunca; todos tenemos la ilusión de que se termine la enfermedad del coronavirus gracias a la cuarentena, si no es así, tendríamos que afrontar su prolongación; es evidente que además del desempleo haya empresarios que no puedan sostener sus empresas por la parálisis de todas las actividades laborales en razón de las indispensables medidas y eso habrá que estudiarlo también.

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