Una nueva higiene: Una nueva educación

136

 

La actual pandemia ha desembocado dolorosamente en poner a pensar a la sociedad mundial frente a las prácticas y discursos de luna Higiene como política de Estado, con más fuerza y rigurosidad. En tal sentido, esta crisis pandémica ha venido a desempeñar el papel de desnudamiento, a todos, empezando por el Estado. Por ello, es de suma importancia la configuración de nuevas prácticas individuales, familiares y sociales, porque las que traíamos representaban un statu quo, del que solía depender nuestro comportamiento en cuanto a nuestro cuidado y frente a los demás. El argumento que analizaremos tiene dos aspectos interesantes: a) la educación y su institución, la escuela, deben asumir el nuevo orden configurativo de prácticas y discursos de comportamiento relativos a la salud y promoción; y b) la construcción de proyectos pedagógicos y curriculares de investigación que sean creíbles en medio de esta incertidumbre.
Supongamos que decidamos construir unas nuevas prácticas y discursos de una nueva Higiene Preventiva en lo individual, Familiar y Social que permita regar de una manera curricular y pedagógica esa autoestima, ese autocuidado en lo personal y colectivo. Con esta construcción, la persona, la familia y la sociedad no resultarán dañadas en su salud y salubridad individual y colectiva. Es una Nueva Higiene cultivable desde políticas concertadas con la escuela y el Estado con esos actores señalados. Se trata de un Nuevo Pacto Social, esta vez por nuestra salud, que decididamente entra a influir en las demás esferas de la sociedad colombiana. En pocas palabras, esta decisión concertada beneficiará a todos y de esta concertación y cohesión social dependerá el futuro del individuo y del colectivo bajo las preocupaciones de los Fines del Estado Social de Derecho 8art. 2 de la Constitución Política) y de los Fines de la Educación (art. 5 de la Ley General de Educación de 1994). Todos se pondrán del lado de este Proyecto para generar desde la educación (la escuela9, una Nueva Higiene dialogando con el colectivo social.
Consideramos, en este momento crucial para el mundo y para Colombia en particular, la enorme importancia de suscitar esta construcción, en cuanto a su pretensión misional: llegar a todos los habitantes como política de Estado (de ahí que vale la pena repensar la ley 100 de 1993, habría que repensar el papel de las EPS, habría que repensar el papel de los ministerios de salud y educación, habría que repensar el papel de la Procuraduría y de la Defensoría del Pueblo. Y por qué no crear el Defensor para procurar la Salud del Pueblo). Sus principales beneficios sería un extraordinario aumento de las posibilidades de prevención en cuanto a la salud individual y colectiva, para súper valorar, promover y fortalecer el autocuidado. Con ello este Proyecto Pedagógico y Curricular expande la prevención frente al riesgo, generando prácticas y discursos saludables en comunión con la escuela y los otros actores de la sociedad. En tal sentido, el conflicto provocado por la pandemia actual ha sido explosivo a nivel mundial y local.
Examinemos esta Nueva Higiene desde la siguiente perspectiva: los beneficios de esta construcción serán superiores para la población infantil y jóvenes que podrán replicar esta nueva actitud de vida en sus hogares. Todos saldremos ganando, atendiendo al menos a tres problemas: 1) Valoraciones. Se deberá valorar las diversas potencialidades y consecuentes de esta nueva puesta en escena, ¿cómo valorarlo plausible de esta Nueva Higiene Individual, Familiar y Social desde sus prácticas y discursos, por ejemplo, en el currículo escolar? Una respuesta crítica sería utilizar los acervos históricos y socioculturales de los actores para identificar, qué nos viene del pasado que se hace necesario valorar desde el presente. Y, ¿cómo estudiar con emociones y sentimientos esas prácticas y discursos que nos vienen del pasado como sanidad, salubridad y prevención? Puede considerarse esta estimación teniendo presente las lecturas que hagamos de eses pasado (que nos se ha ido, sino que está ahí), para estimar los beneficios, si se tienen en cuenta las afinidades positivas desde el presente. Este análisis es una estrategia de investigación (por eso es una construcción colectiva), en la cual puedan participar docentes de distintas áreas, en especial, de ciencias sociales.
Un segundo problema es preguntarnos: ¿qué ganamos? La construcción de esta Nueva Higiene desde los espacios curriculares es un buen ejemplo de un proyecto en el que distintos grupos de colectivos de investigadores salen ganando en beneficio de la sociedad, y por eso se hace imperativo poder identificar a esos actores. Se beneficia la familia y la sociedad. Se beneficia el individuo. Responder a la pregunta formulada depende de cómo se comporta cada uno de nosotros frente a nuestro propio autocuidado preventivo en sus prácticas y discursos hacia esta higienidad preventiva, ante todo, a fin de tener un éxito individual, escolar, familiar y social. Una Política de Estado en tal sentido (y, es la ocasión precisa y pertinente formularla por lo que está sucediendo) debe saber construir beneficiedad.
Y el tercer problema, es la consistencia de esta política hacia la educación, la familia, hacia la sociedad y hacia el individuo. En este punto los problemas 1 y 2 están estrechamente relacionados con consistencia de cohesión social. Se trata de darle relevancia a esta configuración de fuerza con propósitos misionales de esta Nueva Higiene Preventiva en contra de viejas prácticas que van contra el individuo, la familia y la sociedad. Un ejemplo es hacer de esta intencionalidad una construcción transversal curricular en la escuela de una manera clara y precisa por parte de las áreas de conocimiento. Esta construcción colectiva, es la máxima posibilidad de contar con una salud individual y social plausibles, pero, debidamente acompañada por el Estado y el sector privado. Ahora, es cuando más la salud, es un asunto de Estado, que no podemos dejársela al sector privado. Esto implica una coordinación de acciones de los implicados. Salud y educación podrán trabajar mancomunadamente, siendo capaces de realizar el cambio de una manera coordinada para resolver fallas. Por ello, es importante el papel de las conexiones entre los actores. Se trata de una conexión hacia adelante, pero jamás olvidando las prácticas y discursos del pasado: hacia adelante es égida del Estado para todos los colombianos.
¿Por qué tiene importancia mayúscula una historia de las pandemias en el currículo? Para abordar esta cuestión se habrá de estudiar más detalladamente la interacción de la historia del pasado con la del presente, para aprender y tener más expectativas de vida para el futuro. Tenemos que la falta de estas interacciones, por ejemplo, con las áreas como sociales y las naturales conlleva al aprendizaje del pasado, presentándose como un problema de investigación de historia de las epidemias y pandemias, por ejemplo. El problema es que este dialogar pedagógico y curricular desde la investigación requiere de recursos estatales, siendo la manifestación de considerar la salud como un bien público de máxima protección por parte del Estado. Este debe ser el gran iniciador de investigaciones (recordemos que un estudiante permanece 11 años en la escuela: nuestra invitación, es que debe cambiarse el sentido de esta institución. Debemos olvidarnos de la competencia por alcanzar máximos puntajes). Se necesita una escuela como laboratorio de investigación, con docentes investigadores y no repetidores de saberes para esas perniciosas pruebas de estado. Ahora el llamado es apuntar batería investigativa hacia la construcción de esta Nueva Higiene Preventiva desde el individuo, la familia y la sociedad, en comunicación con la escuela. La Escuela (con mayúscula) debe ser una Clínica de Investigaciones. La Escuela así, le pone la cara a la sociedad. Dejemos a un lado la escuela de los indicadores de calidad, (para complacer al gobierno, al alcalde, a los secretarios de educación y a los rectores) la salud, que es educación, ahora es lo primero. Con esta pandemia, todo ha cambiado, todo debe cambiar, y la Escuela es la primera en estremecerse con estos cambios.
[email protected]

Comentarios