Desde siempre hemos afirmado que el país carece de auténticos líderes, asumir esta responsabilidad no es tarea fácil, un guía en cualquier actividad social requiere de entrega y confianza entre muchas virtudes. Pretender asumir este rol y gobernar acudiendo a la retórica odiosa y declaraciones insolentes como las lanzadas por la vicepresidente contra los profesionales de sociología y sicología es triste y vergonzoso. Normalmente estos personajes transitan por el mundo político ocupando cargos públicos al más alto nivel defendiendo los intereses de sus mentores para lograr su apoyo y postularse a cargos de elección popular.
Martha Lucía Ramírez en varias ocasiones se ha presentado como candidata a la Presidencia de la República y la votación es supremamente pobre que ni su partido conservador la reconoce.
Es deprimente y atrevido que la vicepresidente aprovechando su cargo se sienta con autoridad para estigmatizar, menoscabar y censurar las profesiones de sociología y sicología. ¿Será que la señora Martha desconoce el alcance humanístico de estas dos disciplinas?, parece que sí. En el pasado reciente la vice criticó a su colectividad con vehemencia y severidad como es costumbre, por aceptar todo lo que solicitaba el expresidente Santos, especialmente el proceso de paz, a cambio de burocracia y contrato, y no paso nada. Contrario podíamos manifestar de su carrera de abogacía que es una de las más hermosas y completas en el conocimiento humano y normalmente los abogados admiran a los sociólogos por el cúmulo de sabiduría acumulada. La sociología está conectada con la profesión que la vice explota al igual que comulga con la medicina, economía, sicología, historia y mantiene un estrecho puente con la filosofía. El sociólogo estudia la estructura ontológica para el análisis de la realidad social al igual que la metafísica, la teoría del conocimiento, la epistemología, y el alcance del conocimiento gnoseológico, la lógica o estudio del razonamiento, la ética o teoría de la acción humana y valores. La sociología hace presencia en los principales movimientos científicos y culturales de la humanidad y su papel fue fundamental en la elaboración de la enciclopedia editada por los franceses Montesquieu, Voltaire, Rousseau y Diderot.
Colombia despegó y salió del anonimato en materia literaria con ‘Cien años de soledad’, el nobel Gabriel Garcia Marquez acudió a la etnohistoria, el historicismo y principalmente a la sociología para el estudio y análisis y poder escribir la magna obra. Los procesos de desarrollo económicos, políticos y sociales de los pueblos tienen que apoyarse en la sociología para que los estudios tengan fuerza científica. Las ciencias sociales se identificaban con la filosofía y la sociología tomó rumbo aparte con su creador Augusto Comte quien acuñó el nombre. Posteriormente Emilie Durkheim la impulsó e implantó en la facultad de derecho de la universidad Sorbona de París donde era profesor, la asignatura tomó fuerza que se implementó la cátedra en todas las facultades. En la actualidad existen facultades de sociología en todas las universidades importantes del mundo, en Colombia fue estigmatizada por gobiernos radicales de derecha señalándola como colaboradores y auxiliadoras de la subversión y fueron clausuradas. Que dolor.
La señora Vice ignora que en la constituyente del 91 uno de los mayores protagonistas en los debates y propuestas fue el sociólogo Orlando Fals Borda que presentó el proyecto sobre territorialidad y aun sus postulados se discuten en el Congreso de la República. Ignorar el vil asesinato del sociólogo Alfredo Correa De Andreis es negar los estudios sociológicos que realizó el profesor para defender las clases sumergidas en la pobreza. Señora Vice, son tantos los aportes de la sociología a la humanidad que conjuntamente con la sicología son las ciencias de vanguardia en materia humanística.
Los seres humanos habitamos en el lenguaje afirmaba el filósofo alemán Heidegger, por lo tanto no podemos expresarnos de cualquier manera ni decir cualquier cosa para posteriormente excusarnos. El lenguaje no es inocente, toda proposición abre y cierra camino, habilita e inhibe determinados cursos de acciones al igual que brinda probabilidades de vida. El lenguaje nace de la interacción social entre los seres humanos, en consecuencia el lenguaje es un fenómeno sociológico no biológico. La razón es una función social y somos seres racionales porque somos seres lingüísticos y vivimos en un mundo lingüístico. Uno de los principales méritos de la sicología ha sido precisamente reconocer la función de los sistemas sociales, especialmente la familia en la estructura de la sociedad. Estas sentencias sociológicas fueron reseñadas del libro ‘Ontología del Lenguaje”, escrito por el sociólogo chileno Rafael Echeverría. Sería bueno que uno de los admiradores de la doctora Martha Lucía le obsequiara el libro el día de su cumpleaños. Lo recomendamos.

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