La Antropología Filosófica es el estudio y análisis del ser humano, esta engloba el conocimiento científico, los juicios de valor, la libertad de comunicación, expresión la religión, la política y la sociología; lo más característico de la antropología es analizar la naturaleza humana y en ese ámbito cultural se manifiesta el carnaval y por ende el hombre como animal simbólico y desde esa perspectiva universal y local intercambiare preguntas y respuestas sobre el Carnaval del Caribe y en especial el de Barranquilla y el entrevistado sobre esta temática es Moisés Pineda Salazar: Exsecretario Departamental de Educación, Paz y Derechos Humanos Gobernador (e) del Atlántico, Gestor Cultural.
Hugo Castillo Mesino: ¿Dado lo extenso y complejo del Carnaval en la Región Caribe y específicamente en Barranquilla, como argumentar una síntesis histórica?
Moisés Pineda Salazar: Del Carnaval en Barranquilla se tienen noticias en los años 1820´s nuestra fiesta estará cumpliendo 200 años. Mientras que, de los Carnavales en Santa Marta y Cartagena, se referencian desde los tiempos de la disolución de las encomiendas 1620’s que coinciden con los procesos de “encuentro” de los grupos negros, indígenas y blancos en el proceso de poblamiento del Magdalena Medio. A diferencia de las descripciones que se tienen de los Carnavales Cartageneros y Samarios de los años mil seiscientos, que giran en torno a las “ritualidades” de las “carnestolendas” europeas, en los de Barranquilla, doscientos años después; un viajero europeo hizo el siguiente comentario: “No sé si lo que veo es un ritual religioso o una fiesta pagana”.
H.C.M.: ¿Como analizar el carnaval desde la transversalidad con otras disciplinas o ciencias?
M.P.S.: En el desarrollo de la metodología para entender los materiales simbólicos que hacen del Carnaval en Barranquilla su “lugar antropológico”, lo que ha llevado a decláralos “obras maestras del patrimonio oral e inmaterial de la Humanidad”, utilizo las técnicas de la hermenéutica judía de la Midrash y el llamado “Paradigma de la Complejidad” que exploró y aplicó Julio Enrique Blanco de la Rosa como actor político en Barranquilla y que cuarenta años después sistematizó como un cuerpo orgánico él Filósofo francés Edgar Morin, concluyo que puede ser controvertida si existe o si pueden diseñarse una mejor herramienta para hacerlo. Es posible decir si la cumbia es una danza triétnica, entonces debió empezar a formarse hacia los años 1.629 cuando en el poblamiento de la depresión Momposina coincidieron grupos negros, españoles e indígenas. Como se puede analizar, en el estudio de los materiales simbólicos del carnaval, se entrecruzan como urdimbre la economía, ciencias naturales, ingeniería, urbanismo, artes etc.
H.C.M.: ¿Como se manifiesta el carnaval desde la concepción antropológica?
M.P.S.: Se ha querido reducir lo antropológico del Carnaval de Barranquilla a una visión Eurocéntrica. El patrimonio cultural de las nacionalidades inmigrantes que llegaron de Europa y Asia desaparecieron porque esos inmigrantes decidieron “asimilarse” negándole a la sociedad su propia diversidad y pluralidad imponiendo una narrativa desde el catolicismo, negando aportes musulmanes, judíos, sintoístas y demás desde la esclavitud y las visiones libertarias que justificaron las oleadas de migrantes desde Europa, desconociendo la existencia del resto de las culturas. Las diferencias entre el Caimán Cenaguero y el Caimán Plateño, solo se explica a partir de la inmigración egipcia que se asentó en el Magdalena Medio y sobre la que Gabriel García Márquez referencia cuando habla del “cocodrilo sagrado”.
H.C.M.: ¿Como reivindicar los disfraces desde la sátira política?
M.P.S.: El carnaval como subversión del orden y el disfraz instrumento para la sátira política, pudieron haber sido así en las sociedades premodernas. Hoy, con los recursos y el alcance de las redes sociales, es menos necesario el carnaval como “espacio de transgresión impune” que antes. Y lo del “igualamiento”, lo del carnaval como una “democracia de mentirillas”. Desde sus inicios, el carnaval en Barranquilla ha sido una fiesta estratificada en la que “los de arriba” los de la clase primera quienes entran en donde se les venga la regalada gana, pero los de abajo, nunca podrán entrar en los salones de los de la primera clase; por aquello de “conejo a tu conejera”. ¿Democracia? Pura paja…
H.C.M.: ¿Desde la visión pedagógica y curricular como asimilar el acervo cultural del carnaval?
M.P.S.: Sin duda alguna, el carnaval, sus rituales, sus cambios y transformaciones, los materiales simbólicos que en él se exhiben, al ser estudiados con instrumentos y los métodos propios de cada ciencia, son válidos, valiosos e irremplazables en la comprensión de lo que somos, de lo que hemos sido y de lo podremos llegar a ser como destino colectivo. Pongamos como ejemplo la danza del gusano pueden articularse con las danzas de los pájaros para reconstruir las condiciones del hábitat desaparecido; que hay necesidad de restablecer para poder asegurar la seguridad alimentaria de la Región. El currículo debe hacerlo desde la complejidad de las Ciencias Naturales, del Lenguaje, de las Ciencias Políticas, de las Artes Dramáticas, de la Música y sus Técnicas de Reproducción, etc. Repensemos el Carnaval…
#DIARIOLALIBERTAD

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