¡Mamá Nancy!

La mamá de los barranquilleros, sobre todo de aquellos que en su momento esperan una voz de aliento en las madrugadas; personas que, movidas en su dolor, angustia, o sufrimiento encuentran en su voz amiga, un consejo, una esperanza y un “puedes seguir”.
Acá una conversación con esta mujer, que se quedó en el corazón del habitante de calle:
Me gustaría que saludara a quienes aún la recuerdan, muchos, por cierto.
-Bendiciones, gracias, Luis Eduardo.
-Recuerdo también cuando me llamaban, y yo te decía a ti que me acompañaras, entonces me iba contigo, te recuerdo con mucho cariño, por tu espíritu de solidaridad, por el compromiso que tienes con tu carrera, en fin tantas cosas positivas que tienes en tu vida.
¿La línea de la ternura? -Cambié de residencia, no tengo teléfono fijo, pero mi amor por la gente continúa, así que me llaman más que todo de noche; yo duermo con el celular en mi cama, quiero que cada día seamos mejor, en cada amanecer hay una esperanza y que mi voz, el amor de papá Dios y la santísima virgen los acompañen siempre.
El espíritu de solidaridad, de servicio, de vocación por atender y desprenderse de lo suyo, para entregar a los demás, eso muestra su historia de vida ¿Qué la moviliza a hacer ese ejemplo para tantas generaciones que hoy la recuerdan como la mamá de todos?
-El amor de papá Dios, que es lo que siempre me ha movido, me da salud, y pido que no cambie mi corazón, que me dé herramientas de trabajo para poder seguir ayudando a los que más lo necesitan.
¿Cómo nació la línea de la ternura? ¿A qué se debe que usted dedique sus recursos y su tiempo a personas que no conoce y que quizás nunca va a conocer?
-Yo venía en mi plan de consejería, pero me llamó la atención el hecho de que muchas personas en un momento de desesperación, se cansaban y se lanzaban del edificio Centro Cívico de Barranquilla, siempre esas personas dejaban una carta donde le decían a la familia por qué lo hacían; entonces yo sé que de noche puedo escuchar y hablar, y no me perjudican en nada mi sueño, además, que papá Dios me dio una voz muy dulce y entonces eso fue algo grande para mí, porque la gente me decía ¡mire!, yo tenía muchos días que no dormía, pero la voz suya me ha dado sueño, una voz muy bonita. ¿Usted, por qué sabe tanto de la vida, si debe ser una mujer joven? Por aquellos años tenía 52, debe ser muy bonita decían, a lo que siempre respondí: la belleza mía radica en la parte interna, en mi corazón, ahí sí soy linda, físicamente como cualquier persona, pero la belleza que uno tiene que cuidar definitivamente es la del interior, motivada por el servicio fueron pasando los años…
Así es, la belleza radica en cultivar buenos valores, el deber ser en ese interior; mamá Nancy, cuéntenos de su trabajo en las cárceles.
-Por el momento está quieto, porque yo trabajaba en la Gobernación del Atlántico, por mi edad y pensión no pude seguir en esa humanitaria labor; me duele mucho, porque los quiero, los estimo, los pienso, desde el sitio donde me encuentro, pido a papá Dios por ellos, que les vaya bien para que encuentren su libertad, que cuando salgan de ahí sean personas útiles para su familia y la sociedad, bueno estamos hablando de que no fue un año, sino toda una vida.
-De las experiencias que recuerdo, cuando uno de los internos, compuso una canción, en la letra deja saber cuán agradecido está por mi acompañamiento y la hizo CD.
¿Qué piensa su familia de tantos años al servicio comunitario? -Mi mamá le agradece mucho a papá Dios, porque definitivamente fui escogida para eso, mi hija me acompañó muchos años también en este trabajo, trabajo muy humano, muy lindo, esto no tiene precio, esto no se compra ni con todo el oro del mundo.
¿Qué consejo les da a las nuevas generaciones? -Obviamente la dinámica ha cambiado muchísimo; que cuando se levanten le den gracias a papá Dios por la vida, a la niñez y a la juventud que se preparen y todos los dones que papá Dios nos da, vamos a ponerlos al servicio de los demás, no debe quedarse uno con nada por dentro, uno tiene que hablar con la gente, decirle las cosas hermosas que tiene la vida, multipliquen el amor.
Sabemos que tenemos a mamá Nancy para largo rato, pero si la vida nos las quita, entonces como decía usted, que la recuerden por su espíritu de servicio, de alegría, con el amor inmenso de papá Dios.
@LuisENarvaezM

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