La clase media en Colombia se ha constituido a través de la historia como un pilar fundamental de la economía en nuestro país, por eso el desarrollo de cualquier nación se mide por el tamaño de su clase media, esta es la que nutre de dinero a los mercados a través de su consumo y alimenta a los Estados mediante sus impuestos.

Podemos afirmar que una nación sin clase media sería totalmente vulnerable a peligrosos y violentos conflictos sociales, ya que las diferencias entre los estratos más altos y los menos favorecidos se tornarían más graves sin la existencia de la clase media.La gran cantidad de ciudadanos que podrían clasificarse en los estratos medios –que son la clase media de la población–, no son lo suficiente y es ahí precisamente donde nace la mayoría de problemas que soporta Colombia, aunque la falta de oportunidades para generar ingresos y la insistencia del Estado en recurrir a la clase media para cobrarle los impuestos y amenazar con el embargo de sus bienes inmuebles, cada vez que necesita financiar sus gastos.

A pesar de que la vida de millones de colombianos ha mejorado en las dos últimas décadas, luego que este conglomerado se duplicara al pasar de 6,6 millones de personas en el 2002 a 12,5 millones en 2015, convirtiéndose su impulso a través del consumo en un hecho fundamental para mentener el ritmo de la economía en los años recientes, esto confirma que cerca de dos millones de nuevos hogares colombianos ascendieron a la clase media en la última década, duplicando el número de sus integrantes.
El año anterior la economía colombiana creció y se prevé que en 2020 ocurra lo mismo. Dicho estudio parte de que entre los 48 millones de habitantes, que es la población de Colombia, hay unos 13.8 millones de ciudadanos con recursos de clase media y 16.5 millones que devengan menos que estos.
De lo anterior se concluye que 13.5 millones de colombianos no aparecen en las estadísticas porque o pertenecen al sector informal, es decir los que tienen como modus vivendi el “rebusque”, muy popular en estos tiempos,  y los que viven en la extrema pobreza o en la indigencia.
Traemos a colación el último sondeo del Dane según el cual el consumo de los hogares de clase media ha crecido cuatro veces entre los años 2000 al 2015, periodo en el cual se ha evidenciado un mayor poder adquisitivo, ya que ahora tienen más acceso a los servicios financieros y en muchos casos a través del endeudamiento.

Por ahora, poco a poco, la clase media en Colombia, aunque realmente no deje de serlo, está empezando a ser tenida en cuenta, no solo en los registros, sino como consumidores y por lo tanto, como ciudadanos con poder adquisitivo, mas no de decisión. El empoderamiento educativo y político de la clase media solo lo lograría una política de educación para todos, que en Colombia aún brilla por su ausencia.

#DIARIOLALIBERTAD

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