A través de redes sociales se ha hecho viral el video que muestra cómo se le inyectan tres dosis de esteroides sintéticos, antibióticos y hormonas de crecimiento a los pollos cada día durante 30 días solo para engordarlos.

A partir de entonces, las aves deben ser vendidas en el período de 30 a 40 días, en caso de que estas no mueran solas después de haber sido bombardeadas por el brebaje venenoso anterior.

Sin embargo, lo más alarmante de todo es que las consecuencias para los consumidores son desastrosas cuando consumen estos pollos y aunque los propietarios de granjas de pollos, sus familias y trabajadores nunca consumen estas aves, son plenamente conscientes de ello y además conocen que estas aves son cancerígenos.

Así mismo, los oncólogos son conscientes de la situación, ante una práctica que se sigue extendiendo.

#DIARIOLALIBERTAD

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