*La entidad moribunda se levanta para un segundo aire. Déjenla vivir.. No la liquiden…!!!

Por: Alfonso Camerano Fuentes

Para haberle caído al tiempo Procuraduría General de la Nación, Contraloría General de la República, Contraloría Departamental, más de cuatro (04) derechos de Petición de diputados en ejercicio, y dos primeras paginas seguidas, 13 y 14 de Enero, de los principales diarios, esta misma semana, al director del Hospital Universitario ESE CARI de Barranquilla, Dr Ulahy Beltran López, es porque se movieron placas telúricas de la política de negocios, con eco en la capital del país, que alcanzaron más de 10 puntos de intensidad en la escala de intereses público-privados tan de moda en esta época.

Se trata de un blof mediático para echar atrás el Contrato de Operación de la entidad hospitalaria suscrito con el Consorcio Gestor Hospitalario del Caribe, para saldar una deuda hasta ahora impagable, que llevaría a la entidad a su liquidación total, conforme lo prefiere la actual administración departamental.

La negociación fue iniciada hace varios meses cuando en la dirección fue nombrado el destacado médico y hombre de opinión, Dr Ulahy Beltran, quien confeccionó un modelo de salvación del ente público, entregando la operación de servicios a empresarios particulares especializados del sector Salud, para hacerlo competitivo, modernizando su oferta científica y tecnológica, asumiendo la gestión integral de los procesos asistenciales, logísticos, administrativos y financieros de los servicios de mediana y alta complejidad de su sede principal, durante 15 años, a cambio de pagar, a título de contraprestación, una suma que permita cubrir las obligaciones de plazo vencido con los acreedores financieros, proveedores de bienes y servicios, empleados y personal adscrito con ops, portadores de títulos exigibles, casi que irredimibles, de conservarse el modelo actual.

Fue necesario introducir un artículo a la ley general de presupuesto, que permitiera dar un compás de espera de 6 años, para salvar, no uno, el Hospital Universitario de Barranquilla, sino todos los que cumplen en el país, la función docente a nivel de la enseñanza superior, permitiendo la rotación de estudiantes de medicina y paramédicos por sus camas, bajo la conducción pedagógica de sus facultativos maestros.

El proceso de contratación fue autorizado al director por la Junta Directiva del Hospital, mediante Acuerdo 189 de agosto 16 de 2019, regido por normas superiores constitucionales, legales y reglamentos preexistentes a éste y demás convocatorias a la contratación celebrada por la entidad, tales como el Acuerdo 142 de 2014, Resolución 1055 de Septiembre de 2014 de la Gerencia Regional de la Institución.

Se dio inicio al proceso de selección un operador especializado mediante Resolución 0275 de septiembre 9 de 2019 a la Convocatoria 01 de 2019, para prestar los servicios hospitalarios, excepto el de tratamiento y hospitalización de pacientes con patologías mentales y la rotación académica; los cuales se reservaría la institución; agotando el proceso de convocatoria pública, con acatamiento a los Principios Transparencia y Publicidad publicando los Estudios Previos y Términos de Condiciones en el sistema SECOP utilizando la página web de la entidad, o, en su defecto, en caso de no calificar los proponentes, pasar a la contratación directa, ofreciendo a eventuales interesados calificados, las condiciones aprobadas – y reajustadas ahora- para una oferta direccionada, como autoriza la ley.

En pleno proceso, intervino la Procuraduría, no para “acompañar”, como es ya costumbre, el itinerario de la contratación pública, sino para pedir suspenderlo, determinación que fue mediante Resolución 0814 de 21 de Octubre de 2019, que no hicieron cambiar de opinión al ente Veedor, a pesar de las explicaciones, hasta que decidió responder al Hospital en Noviembre 29 de 2019, a través de su delegado, a partir de la cual se decidió continuar la contratación, expidiendo la entidad la Resolución 0919 de 2019.

Después, un miembro de Junta, representante de los gremios, acude a la “recusación” del director y vuelve a suspender la sustanciación del tramite contractual abierto; escollo también superado, después de darle traslado a la Procuraduría para su conocimiento y resolución, en cumplimiento del artículo 12 de la ley 1437 de 2011, habiendo expedido el ente Regional un pronunciamiento de fondo el día 19 de diciembre de 2019, que permite seguir adelante con la oferta pública abierta, con Resolución 0967 de 19 de diciembre de 2019, publicada en el SECOP.

Participa el Gestor Hospitalario del Caribe SAS, integrado, a su vez , por varias empresas, cuya propuesta fue calificada negativamente por el Comité Asesor de Bienes y Servicios, de composición plural, que recomienda declarar desierto el proceso de selección del contratista mediante la oferta pública abierta por exceder la propuesta, al abarcar servicios no ofertados por la entidad, que podrían tipificar un conflicto de intereses con los reservados para sí por el Hospital; ademas, presentaron deficiencias en las autorizaciones de sus Asambleas o Juntas de socios, para comprometerse a firmar un contrato de promesa de sociedad a futuro, de la cual, haría parte, también el ente público; inconsistencias inhabilitantes previstas en el estatuto de contratación y en los postulados por la Junta Directiva, suficientes para declarar desierta la parte pública de la contratación, la cual se adoptó por Resolución 0969 de 20 de diciembre de 2019.

Pasó, entonces, al procedimiento cerrado, de contratación directa, como autoriza el Acuerdo 142 de junio 14 de 2014, o Estatuto de Contratación, artículo 18, y la Resolución 1055 de 2014, artículo 4o, numeral 12, invitando a varios de los socios integrantes de la SAS, ahora Consorcio Gestor Hospitalario del Caribe, que aceptaron la propuesta directa, y con estos, reajustado el marco del objeto ampliado a la apertura de la Urgencia y atención a pacientes SOAT, que hace parte de la piedra de los dueños del negocio.

Fue así como se adjudicó el día 27 de diciembre de 2019 y se firmó el Contrato 690 de 2019 con el Gestor Hospitalario del Caribe, que armó la de Troya, azuzando la presencia de los entes más encumbrados de la fiscalización de la función pública en ambos sentidos, de la moral del funcionario sin causar detrimento al patrimonio.

Hay cayos pisados; los contradictores tienen la respiración entrecortada y sueltan la jauría.

A todas estas, la Procuraduria solo hace reparos porque no se adjudicó a través del procedimiento de contratación pública, que considera subsanable, sino por contratación directa, a la larga al mismo proponente inicial; una especie de sí pero no, aunque sí.

Dejen vivir al Hospital, no lo liquiden..

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