La Universidad del Atlántico registra una serie de problemas que de una u otra forma están conllevando al desbalance del sistema académico, investigativo y financiero de la universidad en este momento, así lo dio a conocer el profesor Roberto Figueroa Molina, representante de los profesores en el Consejo Superior.

“Digamos que el mayor problema de la universidad en este instante, aunque mucho tengan
otras situaciones, es el problema financiero y que en parte es el culpable de toda la serie de inconvenientes que han conllevado a que el alma mater esté cruzando por el peor momento, digamos de casi toda su existencia, aunque en el año 2003 al 2007 tuvimos
una serie de problemas, pues creo que en el estado actual se recrudecen y se generan toda esta serie de calamidades”.

El profesor Figueroa enfatiza en que la universidad financieramente no atraviesa por su mejor momento, “sabemos que en el 2006 y 2007 la universidad fue sometida la ley 550 pues por el financiamiento que tenía tales como el pago a acreedores, la serie de demandas jurídicas y por ello para ese entonces la universidad tenía un déficit de $118.000 millones ese déficit se comenzó a pagar desde ese 2007 y pues la universidad todavía está en la 550 y ha pagado el 86.7% de esa deuda a los acreedores, actualmente la universidad tiene algunos dineros condicionados que suman unos 130.000 millones de pesos pero esos recursos que tiene son dineros proveniente de alguna demanda de acción popular de los pensionados y de otras mesas de negociaciones de los estudiantes y algunas otras acreencias, pues digamos que la suma más o menos podrá ser de 138.000 millones, que pagando la deuda actual, la universidad queda con un déficit, lo que ha generado que el presupuesto actual de este año inicia con un déficit de más de 6.000 millones de pesos, es decir que hay desfinanciamiento total de la universidad como tal.

Indica Figueroa Molina que la universidad este año propuso un presupuesto de $280.000
millones pero dado una serie de inconvenientes que se encontraron al interior de ese presupuesto se redujo, quedando más o menos unos 230.000 millones de pesos, y fue que incluyendo el faltante de los bancos y el resto de cuestiones que tienen que ingresar también, el nuevo presupuesto más o menos sería de 340.000 millones de pesos generado por el IVA o menos. Por lo anterior, el presupuesto actual de la universidad inicia con
232.000 millones teniendo una desfinanciación de $6.000 millones.

Para Roberto Figueroa el problema del alma mater radica más que todo en los estatutos, sobre todo en el estatuto general el cual es obsoleto y que fue creado en el año 2007 con la finalidad de que la rectora de la época Ana Sofía Meza pudiese desarrollar una serie de actividades para mejorar la situación actual de la universidad, ese estatuto general fue el que conllevó a que la rectora direccionara totalmente todas las acciones académicas y financiera de la institución, por ello fue aprobado en ese momento por los miembros del
Consejo Superior.

La anterior determinación se tomó luego de unos estudios que se hicieron al Ministerio de
Hacienda y fueron ellos los que determinaron que el estatuto general era el más conveniente por las circunstancias para mejorar la financiación de la universidad, contando con el aval del Gobierno Nacional.

En estos momentos existe una serie de problemas en la universidad y se generaron por las
repetidas acciones, tales como la salida del rector Prasca por inconveniente que tuvo en el interior de la universidad, y por ello pidieron su salida, su remoción, él fue uno de los rectores que conllevó a agudizar la crisis universitaria y luego se agravó cuando incursionó el Esmad, y los estudiantes no aceptaron esa medida represiva y de paso se le aunó la confrontación con la vigilancia privada y por ello pidieron también que salgan y de acuerdo a la figura del contrato este vence más o menos en marzo. También hicieron otra petición que fue regular una reforma de los estatutos que conduzcan a la elaboración de una
reforma estatutaria, ya que lo que se busca más que todo es una reflexión y a la vez generar unos procesos de meritocracia con la universidad y el académico y aplicar un reglamento en la institucionalidad y la gobernabilidad de la universidad.

También señala el catedrático que la universidad puede tener un reglamento pero se puede
establecer un convenio, digamos que la comunidad universitaria puede solicitar una mejora y también puede transformar los estatutos dado que la ley 30 se lo permite, en este momento lo que se busca es mejorar el estatuto general del 2007, convertir un estatuto más adecuado, que se amolde a las circunstancias actuales de la modernidad y pues
que fuese reconocido también a nivel nacional e internacional, un estatuto que verdaderamente constituya una transformación.

Es más, se requiere un estatuto que verdaderamente constituya una transformación al interior de la universidad, regular en parte que las finanzas de la universidad no se manejen de la forma como se han venido manejando, que el rector se nombre de una manera adecuada y que se regule un periodo para hacer lo mismo con la elección de los decanos.

En la universidad del Atlántico urge una reforma estatutaria, es una necesidad dado que
un rector debe tener un periodo como lo tiene la gran mayoría de las universidades públicas del país. Actualmente el rector no tiene periodo, lo que da pie para que en cada sesión que llegue al superior, se puede tener la posibilidad de que permanezca, o se vaya, porque cinco de los miembros del Consejo Superior en su momento pueden pedir su renuncia o pueden votar su salida, pues ello conlleva a estar constantemente negociando con esos representantes.

Para el profesor Figueroa esto lleva a no satisfacer las necesidades de sus representantes y van por unos contratos grandes por encargo para sus amigos. Estos elementos pueden de una u otra forma conducir a que el presupuesto de la universidad no sea manejado de la manera adecuada y que los rubros que están destinados para el pago, para el desarrollo de ciertas actividades al interior de la universidad sean transferidos a otras cuestiones que son parte de la ganancia de esos consejeros.

Roberto Figueroa también señaló que los últimos 20 años todos los rectores que han llegado proceden de algún grupo político del departamento y del distrito de Barranquilla, todos saben que el anterior rector pertenecía a Cambio Radical que satisfizo la necesidad de ese grupo político del Distrito.

“Digamos el señor rector encargado pertenece a un grupo político del Centro Democrático y Cambio Radical, que es el partido de la universidad y más que todo lo que se necesita es que lleguen profesionales y verdaderamente a cumplir con la necesidad de los estudiantes”.

Explica que colocan a los rectores para cumplir con las necesidades políticas del grupo que lo llevan a la universidad pues son producto de la misma politiquería al interior de la universidad, lo que se busca con el nuevo estatuto es la meritocracia, que el rector llegue a cumplir con una serie de requisitos pero que también conozca profundamente lo que es la parte académica y que es el interés de la comunidad y de los procesos que se generan
en el interior del centro universitario.

El rector (e) Jorge Restrepo hasta ahora no ha podido entrar a su oficina y de una u otra
forma también se han cometido algunas ligerezas por parte de él, pero de parte de los estudiantes es reprochable que en una asamblea se haya librado toda una batalla
campal, pues lo que se requería era la voluntad de retorno y que conllevara al diálogo y buscar la manera de proyectar algunas soluciones, manifestó.

En cuanto al regreso a clases el profesor Figueroa señaló que ese retorno lo ve cerca y se están celebrando una serie de asambleas por facultades de estudiantes donde ellos están estableciendo la posibilidad de hacer acuerdos con el gobierno departamental y porque el martes en la noche se hicieron algunos preacuerdos ante la propuesta que se hizo a
la señora gobernadora.

“Yo veo bastante posible que se den algunos acuerdos, lo que ellos han pedido es que se
retome la mesa donde se está discutiendo el articulado de la reforma del estatuto general que se viene trabajando desde noviembre del 2019 y pues ya han celebrado cuatro reuniones con esa mesa de la comisión de la universidad. Hasta el momento se sigue discutiendo, puede ser hoy jueves o mañana que se dé un acuerdo entre las
partes”.

Explicó que puede que transcurra unos días y no una semana para ir adelante, “todos queremos volver a nuestras actividades académicas y creo que los estudiantes en la reunión pudieron dar muestra de ello y esperamos que hoy vayan y con una actitud
y la voluntad de sacar adelante este proceso, pues ahí contamos que la gobernadora también aplique su voluntad para que pueda darse este pacto en beneficio del alma mater”.

#DIARIOLALIBERTAD

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