Eduardo Alfonso Fábregas Cáceres, leyenda viva del fútbol de Soledad

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Orlando Villarreal G.

*Familiares y dirigentes rendimos homenaje al ‘Mono Capirro’ directivo del Girardot Jr., uno de los tres equipos en Primera Categoría y cofundador del Comité ‘Melchor Caro’ de Lidefútbol.

Al dejar de participar Junior y Sporting, no sé por qué motivos, en el Fútbol Profesional de Colombia, la Liga del Atlántico se puso las pilas y procedió a crear la Primera Categoría, casi semiprofesional, con presencia de equipos de Barranquilla y algunos municipios, con el surgimiento de excelentes jugadores, afición y fanaticada y, acertados dirigentes deportivos.

En ‘un dos por tres’ adquirió éxitos dicha Categoría; Sabanalarga se inscribió con su goleador Marcos Henríquez, a este onceno el cantautor Tony Zúñiga le compuso el tema ‘Sabanalarga Campeón’. Soledad participó con tres equipos: Magdalena, fundado y dirigido por Julio Torres Escorcia; Girardot, el ‘grande’ de Casto Orozco, con sede en la casa-fábrica de calzado ‘Rey Soy’, hoy tradicional y conocido salón de Carnaval y, Girardot Junior, con radio de acción en la calle 19 o ‘Nueva’ con carrera 22, residencias de Alejandro Martínez Reales y Néstor Varelo Barceló.

Reza la historia que Girardot Junior, fue producto de una ‘rebeldía’ de algunos amantes del ‘deporte de las multitudes’, por expresar su respaldo al Girardot, a lo que Casto Orozco, con su lenguaje mordaz, les dijo no estar interesado en directivos y que se fueran todos ‘pal carajo’. No lograron nada, pero como el nombre les sonó, fundaron el Girardot Junior, cuya vestimenta era parecida al ‘grande’, Casto se enteró y dijo que su equipo no tenía hijo por la calle. Los amigos de este deporte fuimos atraídos porque Soledad empezó a contar con tres cipotes equipos.

De inmediato empezamos a adquirir respeto de futbolistas y dirigentes de otros equipos y lares, también la admiración de la Liga de Fútbol del Atlántico. Girardot Junior contó con deslumbrantes jugadores, no había ‘presa mala’ entre ellos y vale recordar el mejor gol, por muchos años, que en el estadio municipal ‘Romelio Martínez’, anotó su mediocampista Enrique Martínez Barceló.

A ‘vuelo de pájaro’, reseño algo de historia de este Girardot que como Junior que fue, se proyectó como el equipo a vencer, el que desde su principio siempre contó con el apoyo y sacrificios del joven dirigente, cien por ciento soledeño: Eduardo Alfonso Fábregas Cáceres, con raíces futboleras por ambos apellidos, a quien sus familiares, amigos y dirigentes deportivos, le otorgan hoy un Reconocimiento Mención de Honor Deportiva, estampada en Pergamino. Desde entonces es conocido como el ‘Mono Capirro’ en el fútbol, quien debe estar situado en su octavo piso. Se encariñó y cumplió con las misiones que le encomendaban. Su preocupación fue apartarse de su ‘Estudiantes de la Plata’, que fundó Esteban Mosquera Donado, y él orgullosamente heredó.
A Eduardo Alfonso Fábregas Cáceres, su familia y dirigentes le estamos atendiendo ahora en vida, y así cumplimos con lo que dijo el expresidente Alfonso López Michelsen, al erigir en su honor, una estatua en Valledupar por ser el primer Gobernador del Cesar: “Estoy vivo para verlo y sentirlo”. Y eso estamos haciendo con el ‘Mono Capirro’, como le conocemos en el mundo deportivo. A quien por su estilo, nobleza, familiaridad y trayectoria, lo considero una ‘Leyenda Viva del Fútbol de Soledad’. Poco atiende cuando se le llama por su nombre, pero carajo, cuando escucha ‘Mono Capirro’, ahí está el controvertido y discutidor dirigente del Girardot Junior.

Conocí a Eduardo Alfonso Fábregas Cáceres, ‘Mono Capirro’, cuando con Venancio Pacheco Orta, Jorge Donado Comas, el ‘Bácharo’ y Oswaldo Sandoval, entre otros, me acompañaba con amanecidas y todo a que lograra un cargo directivo en las elecciones de la Liga de Fútbol del Atlántico, presidida por Pacífico Simán, los que obtuve. Gracias nuevamente ‘Mono Capirro’.

Posteriormente como corresponsal deportivo de El Espectador, escribí que a Soledad, que tenía el Comité Municipal con ‘Tico’ Donado de la Rosa y Reinaldo Baca, se le aprobó el Comité ‘Melchor Caro’ para categorías menores; en su fundación Eduardo Fábregas, fue un artífice. Su distinguida esposa Teometilde Noriega, la ‘ceño Teo’ con sus hijos y familiares, entre ellos, la ‘ceño’ Teresa Cáceres siempre le apoyaban. Felicitaciones ‘Mono Capirro’. OVIGRA

#DIARIOLALIBERTAD

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