Recolectores de basura, un trabajo informal olvidado en Colombia

El trabajo o empleo informal es aquel que se caracteriza por: se realiza por cuenta propia, no tiene contrato laboral, está fuera de las disposiciones legales, fuera del control tributario, sus condiciones laborales son deficientes o precarias, pésima remuneración y no poseen protección social, aunque algunos tengan Sisben (Sistema de Beneficiarios para Programas Sociales) este no es suficiente, porque carecen del derecho a la pensión.
Da lástima y dolor que niños de diez o doce años, ayuden a sus padres para conseguir el sustento diario, cuyo trabajo consiste por ejemplo en recolectar basuras, esos niños con los pies sin calzado, salen con sus padres a buscar el pan de cada día, no tienen una alimentación adecuada, ausencia total de educación. Completamente desnutridos y a la intemperie, con tanta pobreza a su alrededor, son susceptibles de caer en abusos, drogas o violencia de todo género, incluso ser raptados por organizaciones delictivas y por consiguiente serían los futuros delincuentes del país. Es una realidad que en Colombia se vulnera el derecho que tienen los niños, que son inalienables e irrenunciables, como el derecho a la educación, a la protección, a la vida, a la alimentación, al agua, a la salud, entre otros. Lamentablemente, no existe control por parte de las autoridades para evitar que se violen estos derechos, además muchos padres de familia que trabajan como recolectores de basura, buscando productos reciclables, comentan que no pueden dejar a los niños solos en casa y prefieren llevárselos a trabajar, montándolos en la carretillas, expuestos a infecciones. El presidente Duque habló de su política económica de expansión, pero que hay del trabajo informal en Colombia, este punto no lo trató, los trabajadores informales en Colombia superan los 16.5 millones de personas que en edad de trabajar no están formalmente empleados. Señor Presidente, usted al comenzar y terminar sus discursos utiliza la expresión “Todos somos Colombia” pero no toma en cuenta estos colombianos que laboran en forma precaria, no logrando ganarse un salario mínimo mensual, no les alcanza para llevar los alimentos diarios a su hogar, perjudicando notoriamente a sus hijitos que también son colombianitos. Me pregunto y no estoy soñando: ¿Por qué el Gobierno no invierte en factorías propias, para generar oportunidades de trabajo a esta población informal, dándole la oportunidad de convertirse en un trabajador formal, que tenga derecho a sus ingresos fijos mensuales, sus prestaciones, así como ayudarlo a adquirir una vivienda digna de interés social? Tampoco estoy soñando, al proponer respetuosamente, que así como el Estado creó el Sisben, para personas vulnerables, generen un proyecto viable de carnetizar a aquellos trabajos hipervulnerables, como los recolectores de basura, para tener derecho a un almuerzo por lo menos a los hijos menores de edad que pertenecen a este sensible núcleo familiar, actividad que puede realizar el ICBF con el apoyo del mismo gobierno, aumentándoles sus aportes de acuerdo con la Ley, la idea es disminuirles el salario a los senadores, que entre otras cosas no trabajan los doce meses del año, y trasladárselos a este posible proyecto. Ojalá, esta propuesta sea considerada por la Presidencia de la República y que nazca de ella un proyecto de Ley para que sea debatido en el Congreso, esperamos que sea tenida en cuenta por los padres de la patria, ya que solo busca solucionar la hambruna de cientos de familias disminuyendo la violencia en el país, el gremio de recolectores de basura le daría gracias a Dios si se cumple. Amén.

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