”Soy mujer, soy madre, soy la alcaldesa de todos ustedes”: Virna Johnson

10

En su discurso de posesión, la nueva y flamante alcaldesa de los samarios, Virna Johnson, se refirió entre otras cosas, a la importancia de la educación para la movilidad social, a su esfuerzo por servir a la comunidad, a su progenitora como su máxima inspiración y a la admiración, lealtad y agradecimiento con el actual gobernador Carlos Caicedo, quien no solo creyó en sus capacidades sino que la contagió de la pasión por el servicio público.

Este el discurso de la nueva alcaldesa de Santa marta:

Quiero en primer lugar dar gracias a mi Señor Jesús por cumplir su voluntad en mi vida, le doy gracias por permitirme conocer a Carlos Caicedo con quien comencé a trabajar desde enero del año 1.999 y siendo su secretaria inicié un camino que hoy, 20 años después, me ha permitido dirigirme a ustedes como Alcaldesa de esta hermosa ciudad. Gobernador, gracias por confiar en mis capacidades y por valorarme siempre como mujer y como profesional, quiero expresarle con mucho cariño mi agradecimiento por decidir confiarme su legado, poner en mis manos su capital político, darme ese voto de confianza para continuar la senda de transformaciones que usted inició hace 8 años y entregarme las banderas de cambio, que al igual que Rafael Martínez las mantendré en alto durante mi gestión con absoluta lealtad y compromiso.

Vengo de una familia amorosa y unida en la cual me forjé con esfuerzo, disciplina, y constancia; cuando veía a mi mamá cocinar desde muy temprano para vender almuerzos y sostenernos, pensaba que podría ayudarla si lograba estudiar una carrera y por eso empecé a trabajar muy joven como mesera, pasando después por otros empleos de cajera y secretaria, trabajando de dia y estudiando de noche hasta graduarme como Administradora de Empresas y luego de eso llegar a la Universidad del Magdalena a trabajar cuando Carlos Caicedo era el rector, con él empecé a ver cómo se pueden convertir en realidad los sueños, soy testigo de su lucha para cambiar vidas y entornos.

Hoy, me presento ante los samarios llena de optimismo, gratitud, vocación de servicio y ganas de acertar, siempre con la humildad necesaria para corregir las cosas que haya que corregir.
Créanme que aún me contagia esa alegría y esa energía que recibí en la campaña, aún me invade esa fuerza que me transmitían en sus hogares, y se mantiene vivo el recuerdo de cada una de sus expectativas. Les di mi palabra y les cumpliré con arduo trabajo cada hora y cada día en los próximos cuatro años.
Gracias a los más de 130 mil samarios que nos respaldaron, hoy llega a la alcaldía por primera vez una mujer por voto popular. Una mujer de fe, disciplinada y de resultados. Motivada por el amor a Dios y al prójimo, a la ciudad, al servicio público; comprometida con el presente de los adultos y el futuro de los jóvenes y niños. Inspirada en la justicia social, el crecimiento humano y la gestión al servicio de todos. Una mujer decidida a gobernar y a honrar su confianza.

Soy consciente que soy la depositaria de un legado de 8 años en donde Carlos Caicedo y Rafael Martínez, contra viento y marea, han logrado reconciliar a una ciudad con la ilusión, el progreso, y sobretodo, con la dignidad a la que tenemos derecho todos los samarios. Ellos reivindicaron los derechos de los habitantes de esta tierra que estaba en el olvido, generando oportunidades para los que creyeron y los que no creían, para niños y jóvenes, para hombres y mujeres, para quienes votaron por ellos y para quienes no lo hicieron. No voy a ser inferior a ese patrimonio de logros sociales que a partir de hoy tengo el compromiso de cuidar, de profundizar y de acrecentar. Los samarios quieren que sigamos cambiando las cosas y eso es lo que voy a hacer a partir de hoy desde la Alcaldía de Santa Marta. Vamos a seguir trabajando por el cambio. El cambio debe arraigarse en la vida cotidiana de las personas para que se convierta en un poder de transformación personal y comunitario permanente y haya empoderamiento.

Empoderamiento es cuando el cambio entra en la vida de un joven a través de la educación, con apoyo al emprendimiento, brindándoles escenarios deportivos donde puedan modelar su potencial competitivo, poniendo a su disposición el arte que afina su espíritu y les entrega inimaginables formas de expresión, a través de las oportunidades y del progreso y el bienestar que se genera con la puesta en marcha de su creatividad y sus ideas.

También es cuando el cambio entra en la vida de una mujer a través de la formación, dándole impulso a sus emprendimientos, con la defensa de su integridad en la calle y en la casa, apoyando a sus familias, con un servicio de salud oportuno y de calidad, con un sistema educativo que forme adecuadamente a sus hijos y los prepare para encarnar un futuro con vocación de progreso, a través de la recreación sana y creativa para sus familias y de políticas públicas que favorezcan el acceso a una vivienda digna y a unos ingresos estables que destierren la incertidumbre de sus vidas.

Empoderamiento es cuando el cambio entra en la vida de los samarios con seguridad ciudadana, incentivando el turismo como generador de empleo, con unos servicios públicos estables y confiables y un sistema de acueducto que resuelva los problemas de agua en nuestra ciudad, gestionando un sistema de transporte amigable con el medio ambiente, accequible y eficiente en una ciudad que sea aliada de los sueños de sus habitantes y no obstáculo o estorbo.

Empoderamiento es cuando el cambio entra en la vida de nuestros niños para cuidarlos, ayudarlos a crecer, sanarlos cuando se enferman, protegerlos en las calles y parques, alejarlos de las drogas y las pandillas y acercarlos al deporte, el arte, la cultura y el conocimiento. Necesitamos que Santa Marta sea el escenario amigable que llene de recuerdos y anécdotas amables la vida de nuestros niños. Soy mujer, soy madre, soy la alcaldesa de todos ustedes, juntos vamos a consolidar una ciudad generosa con cada niño samario.

Una ciudad, donde nuestros jóvenes deben estar formándose y no volviéndose carne de cañón del crimen, los vicios o la violencia. También voy a ser aliada incansable de los jóvenes y de sus sueños.

Vamos a trabajar para que los hogares samarios tengan ingresos que es el principio y la estabilidad de muchas otras cosas. Cuando una familia tiene ingresos hay un sentido de dignidad que no lo reemplaza nada. Vamos a trabajar por el orgullo de un padre o una madre que puede llevar el pan a su casa y sostener y sacar adelante a sus hijos. La mejor política social es trabajar para que los hogares tengan ingresos. Cuando hay ingresos en una familia hay bienestar, hay sentido de progreso, hay tranquilidad, hay optimismo y hay ganas de seguir prosperando. Los problemas empiezan cuando la familia pierde el trabajo o la fuente de ingresos. Ahí es que aparecen las frustraciones, las carencias, el desaliento y la desesperanza.

Vamos a trabajar sin descanso desde la alcaldía para que los samarios tengan trabajo, y eso lo vamos a hacer propiciando una ciudad competitiva que atraiga inversión y genere empleo e impuestos para continuar saldando la deuda social que desde hace décadas nos viene afectando.

Vamos a empoderar a Santa Marta con el cambio. Una ciudad empoderada con el cambio necesita vías, hospitales y centros de salud, servicios públicos, colegios dignos y de calidad, reglas claras y estables para los inversionistas, un entorno cultural y natural que atraiga turismo y mucho emprendimiento artístico y tecnológico. Vamos a trabajar para crear condiciones favorables en la generación de ingresos que necesitan los samarios para crecer y progresar.

Dejaremos resuelto el problema del abastecimiento del agua y alcantarillado; culminaremos las obras y proyectos para el Sistema Estratégico de Transporte Público, incluida la terminación de la calle 30, adelantaremos las estrategias necesarias para que el sistema de salud pública sea cada día más eficiente, seguiremos fortaleciendo la educación gratuita técnica y tecnológica a través del Politécnico distrital y avanzaremos en la creación de la Universidad Distrital ofreciendo educación superior pública gratuita.

Consolidaremos la ruta de acceso a derechos con los distintos programas de inversión social y seguiremos posicionando a la ciudad como destino turístico y de eventos deportivos de talla internacional.

Realizaremos una gran movilización social por la calidad educativa para que nuestras niñas, niños y jóvenes mejoren sus competencias en las pruebas Saber y reciban una educación que los forme integralmente como ciudadanos de bien, respetuosos, solidarios, creativos y autónomos ; especial atención prestaremos a la educación inicial para nuestros niños y niñas de 1 a 5 años; esta educación, que es fundamental para la vida personal y social será adelantada por nuestros mejores educadores especializados en educación temprana.

En materia de seguridad ciudadana seguiremos invirtiendo para reconstruir el tejido social en muchos barrios, no sólo necesitamos más policías, necesitamos que continúe la transformación urbana y social que logre reducir los índices delictuales.

No permitiremos que los criminales condicionen y amenacen a diario nuestras vidas e inversiones, vamos a actuar con firmeza para que las personas puedan vivir tranquilas y sin miedo, no permitiremos entornos de violencia.
Con la policía en primera línea, y con sinergia con fiscales, jueces, el sector privado y la sociedad civil nos esforzaremos al máximo para prevenir y combatir el crimen.

Iniciaremos pronto la construcción del Plan de Desarrollo, convoco a todas las fuerzas vivas de la ciudad; a las organizaciones sociales, a los gremios, a los empresarios, a los pueblos indígenas, a los afros, a las comunidades de los barrios y del campo a participar activamente, a hacer sus aportes, a plantear sus aspiraciones.

Gobernaré la ciudad en nombre de ustedes y les pido todo el apoyo y comprensión, para continuar la obra de Carlos Caicedo y Rafael Martínez necesitaré de todo su apoyo. No los defraudaré. Me comprometo solemnemente que continuaré la obra de buen gobierno y justicia social que ellos iniciaron; no seré inferior al mandato que ustedes me otorgaron el pasado 27 de octubre.

En el 2025 nuestra amada Santa Marta cumplirá 500 años; la hoja de ruta establecida en el Plan 500 años y que dejó diseñada Carlos Caicedo durante su alcaldía, es prenda segura de realización de cambios y transformaciones, mi administración se aplicará sin desmayo, todos los días hasta el 31 de diciembre de 2023, a cumplir el programa de gobierno que fue elegido por los samarios y el Plan Estratégico hacia el 5to centenario de existencia.

Soy la primera mujer elegida alcaldesa de Santa Marta y eso me impone responsabilidades adicionales pues debo abrir un camino que en el futuro deben recorrer más mujeres. En ese sentido, voy a aportar nuestra natural disposición social, nuestra capacidad invencible de defender la vida, el amor que tenemos por los niños, nuestra solidaridad que levanta y estimula comunidades, la fuerza que tenemos para sacar adelante lo que nos proponemos y nuestra habilidad para superar obstáculos, pues las mujeres aprendemos a superarlos desde que somos pequeñas y empezamos a entender que vivimos rodeadas de obstáculos adicionales por el hecho de ser mujeres.

Por eso, hoy asumo este reto en nombre de todas las samarias, de todas las madres de esta ciudad, de las mujeres que se han esforzado por años para que se les reconozca y se respete su capacidad, su liderazgo, su lugar en la sociedad. Crearemos la Secretaría de la Mujer y desde allí trabajaremos de manera conjunta con todos aquellos que se atreven a defender los derechos sociales, culturales, laborales y económicos de las mujeres.

Hago parte de un equipo que entendió que las cosas pueden cambiar si así lo soñamos y nosotros mismos nos volvemos factores de cambio. Un equipo que aprendió a cambiar las cosas con trabajo, imaginación, sentido del deber, transparencia y mucha capacidad de lucha. No ha habido conquista que no haya sido batallada. No ha habido parque, centro de salud, centro de emprendimiento o colegio que no haya sido luchado. Tenemos adversarios que quieren que las cosas no cambien, que todo siga igual, que no sigamos luchando por más educación, por más bienestar para el pueblo, esa es la razón por la cual nos amenazan, nos atacan, tratan de detenernos o buscan destituirnos. Somos una amenaza para ellos porque queremos cambiar las cosas en una ciudad en donde no pasaba nada en beneficio de la calidad de vida de sus habitantes. Nuestros adversarios ven el cambio como un peligro para ellos, y tienen razón, porque cuando los pueblos comprenden que el cambio es posible y que es viable luchar por él, entonces, asumen que hay un mejor futuro y nunca vuelven a renunciar a la posibilidad del cambio. Esa es la razón por la cual con valentía seguiré defendiendo este modelo de gobierno que ha venido dignificando la vida de todos, en estos próximos 4 años seguiremos profundizando las transformaciones que ha tenido la ciudad, vamos a volver el cambio un principio rector de nuestras vidas y nunca vamos a renunciar a él.

Mi gobierno va a ser un gobierno de trabajo duro, para alcanzar los resultados que necesitamos. Pero la tarea no es solo mía: es tarea de todos. Por eso necesitamos la unidad. La unidad para que los esfuerzos sean coronados por las proezas y los logros inolvidables que espera esta ciudad desde hace generaciones. Nuestra invitación es a los concejales, ediles, líderes comunales y representantes de los distintos sectores a trabajar en equipo y en armonía por los intereses de la ciudad, buscando siempre el bienestar colectivo con transparencia y honorabilidad.

Mi gobierno no será lejano. No será un gobierno hecho desde un despacho. Gobernaré desde cada barrio, desde la realidad cotidiana de la gente, con las mujeres, los jóvenes, los abuelos, los hombres samarios, siendo parte de sus preocupaciones, de sus luchas, de sus desafíos diarios.

Gobernaré también con los empresarios y los gremios para concretar el desarrollo y el progreso fundamentales para que las mejoras de la vida familiar sean posibles.

Gobernaré demostrando, como ya nos lo demostraron Carlos Caicedo y Rafael Martinez, que este proceso imparable que vive Santa Marta es de todos los que quieran hacer parte de un futuro mejor, sin exclusiones de ningún tipo, porque la ciudad del cambio no excluye a nadie.

En los próximos años vamos a trabajar en armonía el Gobernador y yo, como lo hemos hecho siempre. Vamos a luchar juntos, vamos a trabajar juntos, vamos a aunar esfuerzos en beneficio de Santa Marta y el Magdalena, por eso nos dieron su voto de confianza y es lo que ustedes esperan de nosotros.
Gobernaré pensando en los altos intereses de la gente. Cumpliré a partir de hoy con mi deber y mantendré siempre mi cabeza en alto ante este pueblo alegre y bondadoso.

Con la bendición de Dios, la generosidad y comprensión de mi familia y el apoyo entusiasta de los samarios, vamos a trabajar sin descanso para que el bienestar llegue a todos los hogares de nuestra querida Santa Marta.

Muchas Gracias

#DIARIOLALIBERTAD

Comentarios