Conscientes de que, con arreglo a la Declaración Universal de Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación Racial o de otra índole, los derechos a la libertad de reunión pacífica, de expresión y de asociación son derechos humanos garantizados a todas las personas, aunque su ejercicio puede estar sujeto a ciertas restricciones, de acuerdo con las obligaciones asumidas por el Estado en virtud de los instrumentos internacionales de derechos humanos aplicables,
Conscientes también, de que tales restricciones tienen que ajustarse a derecho, de acuerdo a las obligaciones asumidas por los Estados en virtud de los instrumentos de derechos humanos aplicables, y con sujeción a una revisión administrativa o jurídica competente, independiente, imparcial y diligente,
Recordando que los Estados tienen la responsabilidad primordial en materia de promoción y protección de los derechos humanos, y las libertades fundamentales, en particular en el contexto de las manifestaciones pacíficas, y de velar porque la legislación, las políticas y las prácticas, en cuanto que marco nacional para el libre ejercicio de los derechos de reunión pacífica, de expresión y de asociación, se ajusten al derecho internacional de los derechos humanos,
Recordando que las manifestaciones pacíficas pueden darse en todas las sociedades, incluso manifestaciones que sean espontáneas, simultáneas, no autorizadas o restringidas,
Recordando también que la participación en manifestaciones pacíficas pueden ser una forma importante de ejercer el derecho a la libertad de reunión pacífica, de expresión y de asociación, y el derecho a participar en la dirección de los asuntos públicos,
Conscientes de que las manifestaciones pacíficas pueden aportar una contribución positiva al desarrollo, el fortalecimiento y la efectividad de los sistemas democráticos y a los procesos democráticos, en particular las elecciones y los referendos,
Recordando que las manifestaciones  pacíficas pueden contribuir al pleno disfrute de los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales,
Reafirmando que todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona,
Reafirmando también que la participación en manifestaciones públicas y pacíficas deben ser completamente voluntarias y estar libres de coacción,
Destacando por tanto, que toda persona debe poder expresar sus quejas o aspiraciones de manera pacífica, entre otras cosas mediante manifestaciones públicas, sin temor a represalias o a ser amedrentados, hostigados, lesionados, sexualmente agredidos, golpeados, detenidos y recluidos de manera arbitraria, torturados, asesinados u objeto de desaparición forzada,
Profundamente preocupados por las ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias, la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanas o degradantes de las personas que ejercen su derecho a la libertad de reunión pacífica, de expresión y de asociación en todas las regiones del mundo,
Expresando su preocupación por el número de agresiones dirigidas a defensores de los derechos humanos y periodistas en el contexto de manifestaciones públicas pacíficas,
Expresando su preocupación también por la creciente criminalización, en todo el mundo, de personas y grupos por haber organizado manifestaciones o tomado parte en ellas,
Destacando que las manifestaciones pacíficas no deberían considerarse una amenaza y, por consiguiente, alentar a todos los Estados a que entablen un diálogo abierto, incluyente y fructífero cuando abordan las manifestaciones pacíficas y sus causas,
Recordando también la importancia de que los funcionarios que desempeñan tareas de seguimiento en el contexto de manifestaciones pacíficas cuenten con una capacitación adecuada, y de abstenerse, en la medida de lo posible, de encomendar a personal militar el desempeño de dichas tareas,
Teniendo en cuenta que las reuniones pueden facilitarse mediante la comunicación y la colaboración entre los manifestantes, las autoridades locales y los funcionarios que ejercen tareas de mantenimiento del orden público.
Se exhorta a los Estados a promover un entorno seguro y propicio para que los individuos y los grupos puedan ejercer sus derechos a la libertad de reunión pacífica, de expresión y de asociación, velando además porque sus leyes y procedimientos nacionales relacionados con este derecho se adopten a sus obligaciones y compromisos internacionales en materia de derechos humanos, incluyendo de forma clara y explícita una presunción favorable al ejercicio de estos derechos y se apliquen de forma efectiva.
Instando a todos los Estados a que eviten el uso de la fuerza en manifestaciones pacíficas y a que en los casos en que dicho uso sea absolutamente necesario, se asegure de que nadie sea objeto de un uso de la fuerza excesivo o indiscriminado.
Se exhorta a los Estados a que investiguen cualquier caso de muerte o lesiones provocadas durante manifestaciones, incluidas las que sean resultado de disparos de armas de fuego o del uso de armas no letales por parte de funcionarios que ejerzan tareas de aplicación de la ley. Fuente: apartes de “Protesta Social y Derechos Humanos: Estándares Internacionales y Nacionales”, Naciones Unidas Derechos Humanos INDH Instituto Nacional de Derechos Humanos
Lo de las líneas precedentes, el señor Presidente de Colombia doctor Iván Duque Márquez, las viene cumpliendo a cabalidad, en cuanto a diálogo con los manifestantes, y de la investigación exhaustiva de la muerte del joven Dilan  Cruz. Lo que no puede ser obstáculo para gobernar de lleno para lograr que Colombia sea una Nación en expansión, auge y prosperidad. Con sus habitantes con una vida digna, en equidad, justicia social, seguridad, modernidad, mejor educados, en convivencia pacífica productiva. En un Estado Social de Derecho. En una Democracia de Economía de Mercado. Porque:
“El futuro es de todos”, lema de Presidente Iván Duque Márquez.
*Ingeniero Civil egresado Universidad de los Andes, Colombia
Capitán de Corbeta Reserva Naval Armada de Colombia
[email protected]
@raul_arzuza
#DIARIOLALIBERTAD

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