En el especial navideño del año 2019, titulado “La primera tentación de Cristo” cuyo título es una burla malintencionada a “La última tentación de Cristo” , obra maestra prohibida de Martin Scorsese, a la vez basada en una novela del autor griego Nikos Kazantzakis, proscrita religiosamente.

Dicha serié que será publicada en la plataforma de Netflix, ha revolucionado a la Iglesia Católica y a los feligreses porque es un contradicción a las creencias y una ‘blasfemia’ a Dios y a su legado, por lo que señalan que esto no debe ser posible y solicitan que se haga fuerza para eliminar el filme donde “ponen a Jesús como homosexual y a la Virgen María como prostituta”.

En la serie la familia prepara una fiesta sorpresa, en su cumpleaños treinta, a Jesús protagonizado por Gregorio Duvivier, que está a punto de llegar a casa después de su retiro de 40 días en el desierto.

Primero llegan los reyes magos, en una secuencia de apertura que recuerda “La vida de Brian” (Life of Brian, Terry Jones, 1979) de los Monty Pithon, pero que termina convirtiéndose en una discusión sobre el auténtico padre “biológico” (es decir, divino, que hasta uno se confunde con estas cosas) de Jesús, cuando Dios Padre (Antonio Tabet) se cuela en la fiesta y San José (Rafael Portugal) se muestra celoso.

Situación a la que Dios no ayuda en nada, sino al contrario, rebajando todo logro que el mortal pueda hacer para contentar a su hijo adoptivo como, por ejemplo, en la escena en que José entrega una Flauta de Pan a Jesús y Dios, con un chasquido de dedos, hace aparecer un teclado electrónico el que, como es de suponer, se gana las simpatías inmediatas tanto del cumpleañero como de los invitados.

Este especial navideño incluye diálogos como el que se desarrolla entre ambos “progenitores” de Jesús, así, San José acusa a Dios de ser un padre ausente y este se defiende diciéndole:

“¿Ausente? Soy omnipresente, siempre estoy aquí. Hasta cuando se masturba”.

Fuente: correcamara.com.mx

#DIARIOLALIBERTAD

Comentarios