Despertó la Patria Boba

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Por: Dresner Díaz Matute

Colombia, país donde la democracia solo existe en las urnas y donde los mismos con las mismas manejan el poder, una oligarquía que nos ha sumergido en la pobreza y en la corrupción en los últimos 50 años, hoy por hoy los colombianos han tomado la batuta de querer un cambio y mejorar el país, las condiciones de vida, calidad educativa y calidad laboral. Desde el 7 de agosto de 2018 Iván Duque Márquez tomó posesión como presidente de la República que hasta el sol de hoy su mandato ha venido en decadencia, donde siendo candidato a dicho cargo el lema de su campaña se titula “más salarios y menos impuestos para los colombianos”, pero ya en su mandato ha hecho todo lo contrario más impuesto para los pobres y más salarios para los ricos.
Todo esto ha provocado en los colombianos ira y valentía por luchar contra un gobierno corrupto que solo da órdenes, gobierno que le invierte más a la guerra que a la educación pública y de calidad, que en los últimos días se ha planteado ante el Congreso de la República una reforma laboral y pensional, lo que ha llevado a todos los colombianos a salir a las calles a luchar por sus derechos, dando concentración a todo un país convocados por estudiantes, sindicatos, trabajadores y líderes sociales, el 21 de noviembre se declaró paro nacional en contra el paquetazo de Iván Duque y su gobierno, quien con Álvaro Uribe no dividieron el país lo unieron para luchar contra su mandato y su corrupción en la que quieren seguir sumergiendo a Colombia, donde los ciudadanos salieron masivamente a exigirle al gobierno mejores garantías y respeto por la patria, en algunos lugares las marchas fueron ejemplos de lucha, y ejemplo de que no somos vándalos, como en paz lo fue la región Caribe, para resaltar Barranquilla, donde le dijimos al gobierno que somos estudiantes, padres de familia, trabajadores y demás ciudadanos, es más no vándalos que quieren hacerle creer al país en varias ciudades como Bogotá, que las marchas comenzaron pacíficamente y terminaron violentadas por vándalos que solo quería que la ciudadanía perdiera el norte del por qué estaban luchando, con una fuerza pública agrediendo a los ciudadanos. El gobierno de Duque quiere reprimir y legitimar las marchas que se están dando contra el paquetazo que él le quiere dar a Colombia, quiere que los colombianos tengan miedo, pero se metió con la generación que no le tiene miedo a alzar la voz y luchar por sus derechos, aquí está un país en pie de lucha diciéndole que no tiene miedo a sus represiones ni muchos menos a hombres disfrazados de fuerza pública como el escuadrón móvil antidisturbios que en esta ocasión han querido dividir el país y jugar con la vida de los ciudadanos, pues acabaron con la vida del joven Dylan Cruz, a lo que hoy nos preguntamos, si era necesario llegar a esto? Cundo el presidente lo podía evitar haciendo las cosas bien y en orden para el país, queremos un país de paz, un país que si hablas no te callen, país donde se le invierta más a la educación que a la guerra, donde la salud no sea un juego y donde los colombianos tengamos participación, donde podamos salir a las calles a marchar pacíficamente como derecho constitucional: ciudadanos en tus manos está si quieres un cambio para Colombia, y querer la paz y no la guerra y seguiremos en pie de lucha.
Vale la pena traer aquí a la gran Manuelita Sáenz, quien acompañó al Libertador, su hombre, su compañero en las más importantes etapas de su lucha independentista, viviendo, e incluso sufriendo los grandes inconvenientes y ganando los mismos enemigos de Bolívar, que hoy en día, en el contexto pedagógico resulta un ejemplo de aquellos contenidos enseñados en la historia que trascienden en el desarrollo cognitivo en los estudios históricos, viéndose este saber no solo y sencillamente como el estudio del pasado sino como la base para el desarrollo del presente en varios contextos como el social, personal y educativo. Además, al analizar el papel de Manuelita Sáenz en la Historia de Colombia podemos apreciar que ya hay una ruptura del tradicionalismo social al ver el papel relevante que tuvo esta gran mujer no solo como acompañante de Bolívar hasta su muerte en 1830, siendo posteriormente desterrada a la ciudad de Paita en Perú, siendo hoy en día para los estudios feministas y para aquellos grandes historiadores y licenciados en ciencias sociales como una de las mujeres que lucharon por la liberación de la entonces Nueva Granada del dominio de la monarquía española (Mora, 2019. Manuela Sáenz, mujer rebelde y luchadora. Diciembre 1°. La Libertad, p. 2a): en la actualidad llena de gran placer estudiar a esta gran mujer así como otras grandes heroínas, mencionando algunas cómo Policarpa Salavarrierta, Manuela Beltrán, Antonia Santos, entre otras.

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