Muere la cantante de Roxette, Marie Fredriksson

Marie Fredriksson, cantante y compositora del dúo pop sueco Roxette, ha fallecido este lunes, día 9 de diciembre, a los 61 años, después de “diecisiete años de lucha con el cáncer”, según ha dicho su compañía de management en un comunicado. En el 2002 le fue diagnosticado un tumor cerebral.

Roxette (llamados así por el tema de Dr. Feelgood) fueron máximo exponente de la formidable industria pop sueca, la tercera del mundo occidental solo por detrás de la estadounidense y la británica. Después de ABBA, ellos han sido la exportación nacional más exitosa: han vendido más de 80 millones de discos, sobre todo copias de ‘Look sharp!’ y ‘Joyride’, su segundo y tercer álbumes, aquellos que los hicieron ineludibles entre finales de los 80 y principios de los 90.

Antes de formar su proyecto más famoso con el compositor, cantante y multiinstrumentista Per Gessle, Fredriksson había sido parte del grupo punk Strul y los efímeros MaMas Barn. También había publicado varios discos en sueco a su nombre, costumbre que recuperó después de librarse inicialmente del tumor. Pero fueron sus canciones con Roxette las que acabaron de popularizar su voz rotunda pero sensible, igualmente idónea para el pop de empuje rock y las baladas más grandes que la vida.

Aunque Fredriksson y Gessle compartían tareas vocales, ella solía encargarse de las lentas. La más conocida, con permiso de ‘Listen to your heart’, debe ser ‘It must have been love’, tercer (y curiosamente no primer) single de la banda sonora del clásico popular de los 90 ‘Pretty woman’. La clase de canción que sigue en rotación en radiofórmulas porque es imposible cansarse de escucharla.

En algunas ocasiones, suena en su versión en español, ‘No sé si es amor’, traducida por Luis Gómez Escolar para el disco ‘Baladas en español’ de 1996. Y no es la única opción alternativa para escuchar el tema: en el principio, en 1987, fue un single navideño; en el disco ‘Tourism’ de 1992, suena la versión country, y en el ‘Travelling’ del 2012, la orquestal. Es La Canción de Roxette, en definitiva. Una de las más grandes baladas de todos los tiempos.
El primer disco de Roxette posterior al diagnóstico de tumor fue ‘Charm school’, del 2011, al que siguieron un año después el citado ‘Travelling’, especie de secuela de ‘Tourism’ (aunque no se grabó en la carretera, sino entre tramos de una gira), y en el 2016 ‘Good karma’, cuya gira de presentación (celebración del 30º aniversario del dúo) se acabó cancelando por recomendación de los médicos de Fredriksson. En Barcelona, su último concierto fue el 14 de mayo del 2015 en el Palau Sant Jordi. Entonces, según explicó Jordi Bianciotto, “la lluvia de hits empapó el recinto”. Fredriksson llegó a lucir camiseta del Barça: el 10 de Messi.

“El tiempo pasa tan rápido”, ha dicho su compañero Per Gessle en un comunicado. “No hace tanto que pasábamos días y noches en mi pequeño apartamento de Halmstad, escuchando música que nos encantaba, compartiendo sueños imposibles. ¡Y qué sueño fantástico llegamos a compartir! Gracias, Marie, gracias por todo. Fuiste una música realmente única, una cantante de un nivel que quizá no volvamos a experimentar. Pintaste mis canciones en blanco y negro con los colores más maravillosos”.

Por otro lado, en la cuenta oficial del Gobierno de Suecia en Twitter se puede leer: “Descansa en paz, Marie Fredriksson. Increíble cantante, tanto con Roxette como en solitario”. Es el adiós a una heroína nacional. Y también la han recordado en Twitter estrellas pop de los 80 como Boy George (“odio al jodido cáncer”) y Debbie Gibson, quien se refiere a Fredriksson como “una artista increíble que ha dejado una gran huella”.

#DIARIOLALIBERTAD

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