Barranquilla se ilumina con la Noche de Velitas

Hoy, las principales ciudades del país celebran la ‘Noche de Velitas’, una fiesta que une familias para dar comienzo en firme a las fechas decembrinas.

Las calles se visten de faroles desde el día anterior, cuando comerciantes apilan en las aceras de distintos sectores de la ciudad este icónico elemento de la Navidad para ser comercializado entre transeúntes, que año tras año se preparan con faroles y velas utilizados para la vigilia de la fiesta de la Inmaculada Concepción de la Virgen María que fue proclamada por el Papa Pío IX el 8 de diciembre de 1854.

También conocida como la Fiesta de las Luces o Luminarias, esta festividad judaica, celebrada durante ocho días, conmemora la derrota de los helenos y la recuperación de la independencia judía.

El equipo periodístico del Diario LA LIBERTAD llegó hasta el Norte-centro Histórico de Barranquilla, escenario que en esta temporada navideña es uno de los más visitados por los ciudadanos, puesto que allí se encuentran una amplia variedad de artículos para engalanar estas fechas.

“Me parece una fecha muy linda para celebrar con familia y amigos, sobre todo que es una tradición lo de prender las velitas, además uno viene aquí al centro y en cada esquina encuentra los farolitos, se siente la navidad en todos lados”, dijo Erwin Salazar, un barranquillero que pasaba por uno de los puestos.

Al ritmo de temas como ‘Inmaculada’ y ‘Las cuatro fiestas’ del compositor barranquillero Adolfo Echeverría, los atlanticenses vivirán una celebración llena de magia.

“Tenemos que prender las velitas porque seguro gana junior, el sentimiento de un hincha es para celebrarlo aprovechando que es 7, no hay que olvidarse de la familia, igual el aire de diciembre es diferente se respira fiesta de aquí hasta carnaval”, manifestó Saúl Gómez alegremente.

José Ramón Rodríguez, un vendedor fabricante de faroles, habló con Diario LA LIBERTAD y nos dijo: “yo vivo de esto también, en mi casa los fabrican hay que buscar la madera cuatro o cinco meses atrás, se corta la madera, se compran los clavos y así… nosotros somos una familia que ha vivido de eso, de los farolitos”.

También expresó que tienen el taller ubicado en el barrio Santo Domingo, donde de generación en generación, la fabricación de los faroles le ha ayudado a sustentar a su familia durante mucho tiempo.

Buscan la materia prima con tal de elaborar el diseño anticipadamente sin ningún problema. Utilizan fibra de madera para fijar el papel celofán y posteriormente escribir letras alusivas a la Navidad.

Rodríguez señala que anualmente fabrican 20 mil faroles que son distribuidos en diferentes puntos y vendidos a algunos mayoristas, y que afortunadamente los venden todos.

Es necesario recordar que estas celebraciones nos hacen salir de la rutina, por lo que es esencial saber festejar sanamente, con nuestros seres queridos y sin pólvora, para tener una Navidad feliz.

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