El alcalde Maurice Armitage, de la ciudad de Cali  decretó la tarde del jueves aplicar el toque de queda desde las 7:00 de la noche ante las acciones de personas que cometían saqueos, intentos de asaltos en domicilios y negocios.
Las marchas de más de 20.000 personas, que cruzaron la ciudad, ocurrió en forma ordenada hasta su final, organizaciones de trabajadores aseguran que el desorden que ocurrió después, pudo ser orquestado desde algunos sectores que desde antes de la marcha empezaron a generar ambiente de temor entre la ciudadanía.

 

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