Mi Colombia: Con menos recursos para la paz

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Por: Red ARCA – Atlántico
A propósito de todos los cacerolazos y manifestaciones de protestas en nuestro país, me tomé la molestia de leer las últimas normativas enfocadas al proceso del postconflicto, para ver si las manifestaciones son injustificadas o son simple pataletas de ahogado, y me encuentro que el pasado 6 de agosto el presidente Iván Duque firmó el decreto 1426 de 2019, el cual le permite al gobierno nacional destinar recursos del Sistema General de Regalías que eran de uso y destinación exclusiva para los 170 municipios que comprenden las zonas PDET a otros municipios que no las componen, un golpe bajo para las víctimas y los municipios víctimas del conflicto armado. Teniendo en cuenta que el Decreto que reglamenta la destinación que debe hacer el OCAD PAZ, también permite adelantar proyectos de inversión financiados con recursos de regalías exclusivos para la implementación del Acuerdo Final de Paz en iniciativas que no necesariamente respondan a la implementación directa de este.
Ahora, es claro que el decreto que va en contravía del artículo 281 del Plan Nacional de Desarrollo que establece que “todos los proyectos que adelantará el OCAD Paz, deben orientarse al desarrollo de las inversiones previstas en la hoja de ruta en los municipios PDET”. Mientras el decreto 1426 de 2019 permite la ampliación de los municipios priorizados siempre que estos cumplan con los requisitos que la Consejería para la Estabilización y la Consolidación de la Presidencia la República, la Consejería Presidencial para las Regiones de la Presidencia de la República, la Consejería Presidencial para la Seguridad Nacional, la Oficina del Alto Comisionado para la Paz y el Departamento Nacional de Planeación – DNP, definan para la priorización de nuevos municipios.
Esto sumado a que el día 9 de agosto el gobierno expidió el decreto 1438 de 2019 que pretende crear una “subcuenta” dentro del “Fondo Paz”, cuya finalidad es la financiación de proyectos ubicados en las Zonas Estratégicas de Intervención Integral – ZEII, y que de esta forma obtengan recursos que eran exclusivos de iniciativas que buscaban la implementación del Acuerdo Final.
Por otro lado, el presupuesto general de la nación para el año 2020 recorta el presupuesto del “Centro de Memoria Histórica”, que cuenta hoy con una asignación de 72.000 millones de pesos y el próximo año tendrá un recorte de 29.000 millones. El argumento para este recorte es que los fondos serán transferidos a la Comisión de la Verdad, lo que es parcialmente cierto, pues dentro de la asignación presupuestal solo se adicionan 10.000 millones. La pregunta es ¿dónde quedan los 19.000 millones restantes que se le recortan al Centro de Memoria Histórica y que no fueron asignados a la Comisión de la Verdad?

#DIARIOLALIBERTAD

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