Aletas de tiburón valen una millonada en Asia

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El mundo consumista y capitalista que nos inunda es feroz, cada día se pescan artesanalmente miles de tiburones con el único propósito de cortarles las aletas, para darle gusto a la creciente demanda de la emergente clase media china que pide a gritos la sopa de aletas de tiburón para deleitarle su paladar. El tiburón, aunque depredador, su papel en el mantenimiento del ecosistema marino es relevante para la vida y sostenimiento de los océanos, sin embargo su población se ha visto disminuida, según afirma el biólogo marino y director de Operaciones de Investigación de la Universidad de Texas, Dr. Diego Gil: “En la actualidad solo existe en los océanos el 10 por ciento de los tiburones que habitaban en ellos a principios del siglo XX”. Es una crueldad participar en la pesca del tiburón que se convierte en una física carnicería marina, en razón a que al capturar al animal, los pescadores cercenan sus aletas y después lo arrojan al mar, esto debiera ser controlado rigurosamente por las autoridades competentes. A pesar de los frecuentes ataques contra el hombre, hay más de 360 especies de tiburones y la gran mayoría no son devoradores de seres humanos, debemos protegerlos. Aunque la ferocidad de los tiburones lo sigue colocando como el pez más peligroso de los océanos después de la orca, no dudamos que su función en los mares es de vital importancia.
Comercialmente hablando, hay que decir que el costo del juego de dos aletas de tiburón en el mercado de exportación alcanza los treinta dólares, al llegar al consumidor final en Asia, específicamente en Hong Kong, en forma de sopa, plato célebre por sus propiedades medicinales y símbolo de riquezas, su costo promedio en un restaurante de clase alta es de 200 euros, es decir unos setecientos veinte mil pesos colombianos, es increíble que cada tiburón muerto produzca tanto dinero. Los sedientos de dólares no escatiman esfuerzos en obtenerlo gracias a la matanza de los escualos. Al quitarle las aletas a un tiburón y echarlo nuevamente a la mar, es dejarlo muerto en vida, esto es lo que llaman “aleteo”, es como cercenarle las piernas a un hombre y lanzarlo al mar. Hay que aclarar que el tiburón tiene dos aletas dorsales: una grande y la otra en la parte de atrás más pequeña sabía usted que las aletas dorsales le sirven para estabilizarlo ayudándolo a que no quede de costado, evitando que se hunda y ahogarse por falta de movimiento direccional, la que se comercializa es la dorsal grande. De hecho, ya el mundo se está preparando para controlar estas matanzas, los gobiernos tienen que asumir un rol comprometedor de conservar estas especies, según lo acordado en la Segunda Reunión de los Signatarios del Memorando sobre la Conservación de los Tiburones Migratorios que concluyó en Costa Rica, firmaron 40 países y la Unión Europea, acordaron la protección de por lo menos 22 especies de tiburones y rayas. El Gobierno colombiano a través del Ministerio de Agricultura acaba de generar la resolución 350 del 2019, por la cual se establece las cuotas globales de pesca en nuestros océanos, así, se aprobó pescar hasta 125 toneladas de tiburón y 5.2 toneladas de sus aletas, en el mar Caribe para iniciar en el año 2020, para la parte del océano Pacífico se autorizaron mediante este decreto la pesca de 350 toneladas de tiburón y 9.9 toneladas de aletas. Enmarcado dentro de esta política el Gobierno Nacional prohibió las prácticas de “Aleteo” que constituye un delito, establecido en el artículo 335 del código penal, por ello la resolución 350 prohíbe el “Aleteo” según el Ministerio de Agricultura. No obstante, Sandra Bessudo, directora de la Fundación Malpelo y bióloga marina, lanzó con propiedad la siguiente explicación: “Hemos trabajado más de 20 años para conocer estas especies que están siendo amenazadas por la pesca ilegal, pero también por el aleteo. Hemos luchado para prohibir estas prácticas malignas, al leer la resolución 350 observamos que tienen un mico poniendo la frase pesca incidencial, fomentando el aleteo, no sé quien asesora al Ministro pero está mal orientado”. Leyendo las cifras mundiales, en realidad el hombre es muy peligroso para el tiburón, según estas cifras de cada 75 ataques de tiburones a humanos al año solo 10 son mortales, en cambio mueren al año 30 millones de tiburones por cuenta de pesca deportiva o comercial.

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