Golpe de Estado a Evo, por la señal de la Santa Cruz, entre Escuadra y Compás…

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Alfonso Camerano Fuentes.

Se le vino encima a Evo la Cruz de la Catedral de la Plaza 24 de Septiembre, emblema de la ciudad del jefe de la conspiración, José Luis Camacho Parada, -y sus logias “Caballeros de Oriente”-, al tiempo que le lanzaban encima la estatua inmensa del Sagrado Corazón de Jesús de Cochabamba, sedes del bloque opositor.

Recién celebrada la elección presidencial el pasado 20 de Octubre el resultado fue de 2.889.359 para Evo y 2.240.920, para Mesa, sin lugar a segunda vuelta, por ser mayor al 10%, la diferencia entre el primero y el segundo, y haber alcanzado el candidato del Movimiento al Socialismo, más del 40%, exactamente, el 47.8% del total de votos válidos.

Este resultado estaba previsto en las encuestas y contaba como presupuesto político del partido opositor, “Comunidad Ciudadana”, del candidato Carlos Mesa, para convocar a la OEA, anunciando como consigna de descrédito de la justa democrática el “fraude electoral” desde antes del debate del 20 de Octubre.

La oposición partió de Santa Cruz, desde la cristiana casa de los Camacho, el veterinario José Luis Camacho Parada, padre del “Bolsonaro Boliviano”, el “macho”, como también le llaman, Luis Fernando Camacho, de la logia “Los Caballeros de Oriente”, ambos mentores de Mesa, y ligados a negocios de gas natural domiciliario y a la capitalización de sus ex jugosos contratos con el estado, coronados en las décadas del 80, 90 y principios del 2000, hoy enlistados en los truculentos “Panama Papers”.

La inspiración confesional, de corte católico y las llamadas “cristianas”, jugado por las directrices políticas Santa Cruceña y Cochabambina, camufladas en logias masónicas, históricamente no religiosas y en más de un caso, anticlericales, fueron determinantes en la conspiración contra Evo.

La marcha indígena desde El Alto, en las goteras de La Paz, las columnas de miles de indígenas Aymará, hombres y mujeres, ataviados con sus vestimentas autóctonas, lanzaba la consigna “Evo no está solo, carajo!!!” y corrían decididas a defender lo suyo.

La OEA, que entró a Bolivia invitada por el Presidente Evo Morales a auditar el escrutinio de la elección pasada, se ha limitado a decir que han encontrado “inconsistencias” en el número total de votantes con los asignados a candidatos, y que “tal vez” Evo no ganó a Mesa por el 10%, que obligaba a otra vuelta, pero que sí ganó por mayoría.

Las cifras que deja el gobierno de Evo coloca al PIB de 9 mil a 40 mil millones de dólares; la inflación bajó de 4.9 a 1.5%; el analfabetismo bajó del 13 al 2.4%; la desocupación se redujo del 9.2 al 4.1%; la pobreza moderada del 60.6% al 34.6%; la pobreza extrema del 38.2% disminuyó al 15.2%; en fin un avance histórico para un país que decidió defender sus recursos naturales representados en las minas de plata, estaño, cobre, y ahora, litio, básico para el desarrollo de las baterías que han de mover los vehículos eléctricos del presente y futuro, será la prueba de fuego de los herederos de los guerreros Incas.

Aunque la oposición a Evo tiene raíces en el sector de los ricos que amasaron fortuna desde las dictaduras de Hugo Banzer – luego elegido en urnas – , Luis García Meza, y los que antecedieron a Evo Morales, interesados en alzarse con la riqueza minera y privatizar la economía, haciendo aprobar leyes flexibles a la experiencia neoliberal en crisis, contando con una base social crecida en la clase media e inspirados en las tesis de los Chicsgo’Boys, por una parte, y por la otra llenos de ira Santa, manifestada en la discriminación racial y religiosa, les va a tocar remar corriente arriba, enfrentados al caudaloso río social construido con los más pobres y descendientes de los Incas del Alto Perú, en las inhóspitas montañas de Los Andes, sede de la República que tanto quiso nuestro Libertador Simon Bolivar.

La Asamblea Legislativa deliberará hoy martes 12 de Noviembre en La Paz – no en Santa Cruz, como pretende la oposición – la renuncia de Evo a la Presidencia actual, con la presencia de cientos de miles de indígenas que ya se encuentran en la capital, en la puerta del Palacio Quemado, dispuestos a defender con su Vida el futuro de sus hijos.

Que, entonces, la paz llegue a La Paz no solo por la señal de la Santa Cruz, sino también, y sobretodo, por los múltiples Ritos de sus comunidades aymara, araona, baure, bésiro, canichana, cavineño, cayubaba, chácobo, chimán, ese ejja, guaraní, guarasu’we, guarayu, itonama, leco, machajuyai-kallawaya, machineri, maropa, mojeño.

Que así sea…!!!

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