Quito se prepara para gran movilización tras abrir diálogo con indígenas

Quito se prepara este miércoles 9 de octubre del 2019 para una gran movilización después de que el Gobierno ecuatoriano y líderes indígenas sostuvieran el martes un primer acercamiento, en medio de la crisis social que afecta a Ecuador por la eliminación de los subsidios a las gasolinas extra y ecopaís, y el diésel. Pese a ese acercamiento, la protesta no cede y este miércoles se espera que se sumen sindicatos y otros grupos de personas mientras que miles de indígenas y campesinos se encuentran en Quito.
Los aborígenes exigen que el presidente Lenín Moreno derogue el decreto sobre los subsidios, una medida acordada con el Fondo Monetario Internacional (FMI) a cambio de préstamos por USD 4 209 millones.
“Ya hemos tenido los acercamientos respectivos; hemos conversado con algunos de sus dirigentes”, dijo a la prensa Lenín Moreno el martes 8 de octubre por la noche, cuando saludó a soldados que protegen un puente en Guayaquil (suroeste).
A pesar del contacto inicial, con la mediación de la ONU y la Iglesia católica, Moreno admitió que “hay alguna dificultad” por el hecho de que “más de 60 organizaciones” muestran su disgusto por el aumento de precios. Sin que amainen las protestas que se registran desde hace una semana, manifestantes incursionaron el martes en la sede legislativa. La fuerza pública logró desalojar a las personas que ingresaron, por breve lapso, al edificio desocupado de asambleístas en la militarizada capital ecuatoriana. Las protestas que estallaron por el fin de los subsidios -pactado con el FMI- y la consecuente alza de hasta 123% en los combustibles desataron más incidentes y golpean sensiblemente la producción petrolera debido a la toma violenta de pozos en la Amazonía. En Quito, militares y policías repelieron con gas lacrimógeno a varios cientos de manifestantes que con la cara cubierta también intentaron ocupar la sede del Congreso unicameral. Sobre la vía ardían árboles caídos y las humaredas eran visibles a distancia. “Primero la Asamblea y luego nos tomaremos Carondelet (casa presidencial)”, amenazó uno de los manifestantes, en abierto desafío al estado de excepción que rige en el país desde el pasado jueves 3 de octubre. Periodistas de la AFP vieron a jóvenes con escudos de madera con la leyenda “guardia indígena” tratando de romper las barreras de seguridad. Frente al acecho de manifestantes a sedes públicas, Moreno restringió el tránsito nocturno alrededor de esas instalaciones estratégicas.
#DIARIOLALIBERTAD

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