Fenómenos como la pérdida de su hábitat, la descontrolada recolección para comercializarlas, la introducción de especies invasoras, la disminución de polinizadores y hasta el cambio climático tienen a estas plantas en riesgo. Con exposición intentan visibilizar su importancia ecosistémica.
Colombia podría llegar a perder uno de sus principales símbolos: la orquídea Cattleya trianae, declarada en noviembre de 1936 como la flor nacional.
La también conocida como lirio de mayo, hace parte del grupo de orquídeas ubicadas en la categoría en peligro por parte del Instituto Humboldt, debido a factores como el fraccionamiento y la pérdida de su hábitat como consecuencia de la deforestación y los incendios, el uso excesivo de pesticidas, la descontrolada recolección para comercializarlas, la introducción de especies invasoras, la disminución de polinizadores y el cambio climático.
“Cuando se modifican las condiciones de humedad y temperatura de, por ejemplo, los bosques y páramos, las orquídeas tienden a morir más rápido porque existen especies que son sumamente sensibles”, señaló Esperanza Muñoz, presidenta de la Asociación Bogotana de Orquideología, ABO, quien sostuvo que la mayor parte de las orquídeas nativas colombianas se encontraban bajo algún grado de amenaza.
Afirmación que corroboró el Jardín Botánico de Bogotá, que informó que de las 4.270 especies de orquídeas, agrupadas en 274 géneros, que se encuentran registradas en el país en el Plan para el Estudio y Conservación de las Orquídeas (2015), 137 se encontraban en peligro de extinción y 207 tenían alguna categoría de amenaza. Pero aún más preocuopante es que se desconoce el estado de conservación real del 90% de las especies que existen en Colombia.
Para contrarrestar esta situación el Gobierno y diferentes organizaciones han venido implementando programas que permitan la conservación de las orquídeas. La ABO, por ejemplo, viene adelantando cultivos in vitro y el repoblamiento de especies nativas. “Estas reinstalaciones se realizan en los ecosistemas de los cuales estas plantas son endémicas, es decir, en sitios específicos”, apuntó Muñoz.
La presidenta de la Asociación Bogotana de Orquideología indicó que las orquídeas eran un buen indicador de la caldiad de los ecosistemas. Muñoz agregó que otra forma de preservarlas era dando a conocer su riqueza e importancia ecosistémica a través de inciativas como la Exposición Nacional de Orquídeas, evento que se viene adelantando desde hace 18 años en el Jardín Botánico de Bogotá.
“En esta edición los visitantes podrán apreciar cerca de 3.000 especies distintas de orquídeas, de la cuales alrededor del 30% son nativas que se encuentran en peligro de extinción y otras 30 de origen mexicano y asiático que se cultivan en Colombia”, afirmó Muñoz, quien destacó el hecho de que también se podrán apreciar orquídeas miniaturas que solo pueden ser observadas con lupa. Tomado de…https://sostenibilidad.semana.com
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