Educar para concientizar

Este texto es un adelanto de un proyecto de investigación, que se realiza para obtener el título de licenciada en ciencias sociales de la Universidad del Atlántico, que cuenta con la asesoría del docente investigador Reynaldo Mora Mora, como tal, es un borrador, que proyecta reflexiones acerca de la problemática de cómo educar y enseñar desde los recursos hídricos. Teniendo en cuenta que existe una problemática a nivel mundial en relación a la contaminación de las fuentes hídricas causante de muchas enfermedades y daños ecológicos al medio ambiente surge la necesidad de implementar el proyecto de investigación el cual tiene como título ‘En la búsqueda de una estrategia pedagógica para la importancia del agua del río y las acequias en la vida social y escolar en la Institución Etnoeducativa Departamental (Tucurinca-Magdalena)’, tenemos que la intención predominante de este proyecto es buscar una estrategia pedagógica que permita concientizar a la comunidad acerca de la importancia y cuidado del río.
Haciendo énfasis en la realidad social presentada se realizaron observaciones, entrevistas, encuestas, análisis documental que permitió identificar una estrategia para concientizar al habitante de Tucurinca de la riqueza hídrica que posee y por ende la necesidad de su cuidado. Como futuros licenciados en ciencias sociales hemos sido llamados a propiciar en los estudiantes a que se conviertan en sujetos activos, participativos y reflexivos del medio que nos rodea y como la influencia positiva o negativa del ser humano incide en la sociedad (Mora, R. Prácticas curriculares, cultura y procesos de formación. Segunda Edición. Ediciones Universidad Simón Bolívar, Barranquilla, 2012).
En alusión al recurso hídrico es importante mencionar que el agua es un recurso natural e indispensable para el sustento de la vida y aunque parezca inagotable, es un recurso limitado y con nuestros hábitos inadecuados la estamos contaminando, mientras que en muchos lugares resulta sencillo abastecerse en otros el acceso a ella resulta totalmente difícil debido a la falta o a la contaminación de sus fuentes. La problemática de la contaminación de las fuentes hídricas está acabando con la vida de muchas especies. Cada día va en incremento esta proporción, siendo el ser humano el mayor causante de esta problemática. La consecuencia de toda esta contaminación está haciendo que haya un calentamiento global la cual tiene serios efectos sobre la salud de las personas, clima, el suelo, plantas, animales generando graves daños y afectando la vida sobre el planeta.
Actualmente nuestra sociedad está totalmente sumergida en un mundo vasto de información y conocimientos, el cual todo esto es producto del mundo industrial y tecnológico y lamentablemente muchas prácticas educativas se empeñan en deshumanizar al estudiante reduciendo su actividad de aprendizaje solo enfocada en el conocimiento dejando a un lado la parte humana, la sensibilidad, la concientización y no dando valor al mundo que le rodea. El comportamiento social del hombre en conjunto con su cultura siempre va adaptando el ambiente de acuerdo a sus necesidades y muchas veces estos requerimientos son incompatibles con el equilibrio ecológico.
De esta manera nos damos cuenta que la educación juega un papel fundamental y esencial para generar concientización, identidad y sentido de pertenencia, la educación demanda una enorme reflexión. El docente es un agente primordial del proceso educativo debe definir un compromiso profundo, constante y permanente con sus estudiantes para que estos puedan responder a lo que la realidad demanda en favor de la formación de la sociedad y la cultura. Con su práctica pedagógica tiene una responsabilidad ineludible, por lo tanto esta labor debe estar orientada por la premisa del análisis, reflexión con respecto a la sociedad, generando e incentivando el desarrollo de capacidades y habilidades que permitan al educando poder resolver necesidades individuales y colectivas. La educación actual ha tendido erróneamente a separar lo cotidiano con sus vivencias, problemas, emociones. Cada realidad nuestra debe estar articulada con lo que enseñamos y aprenden los estudiantes, se debe enseñar con base a la cotidianidad (Mora. R. Reflexiones educativas y Pedagógicas desde la investigación. Tomo V. Ediciones Universidad Simón Bolívar, Barranquilla, 2015).
Las instituciones educativas adquieren no solo las tareas de instruir sino también de modelar los caracteres y comportamientos de los ciudadanos. Es evidente que existe un escaso compromiso social de parte de los jóvenes en cuanto generar cambios y transformaciones de la realidad. Es necesario que las instituciones educativas incentiven o motiven este compromiso social y se comprometan a llevar su tarea más allá de sus cometidos tradicionales. Las escuelas deben ser, como lo anota ‘Simón Rodríguez el gran maestro’, para propiciar en los estudiantes la autorreflexión e incentivar a ser actores activos y participativos en la generación de cambios frente a las diferentes problemáticas presentadas en la actualidad y así de esta manera transformar la realidad desde la educación.
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