Ley de Cuotas Vs Rellenos de Lista

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Yezmer Ramos

Por Yazmer Ramos García

Nuestra Constitución Política incluye varias disposiciones que incorporan el derecho a la igualdad entre hombres y mujeres en todos los ámbitos de la vida y la obligación estatal de promoverlo, de garantizar su efectividad y de adoptar medidas a favor de grupos discriminados. Uno de los ámbitos dónde se aplica este derecho es la política y los cargos de elección popular. Así, el artículo 2° establece que uno de los fines esenciales del Estado es “facilitar la participación de todos en las decisiones que los afectan y en la vida económica, política, administrativa y cultural de la Nación”.

El artículo 13° desarrolla el derecho a la igualdad entre todas las personas sin ningún tipo de discriminación por razones de sexo y ordena al Estado promover las condiciones para que la igualdad sea efectiva y adoptar medidas a favor de grupos marginados. El artículo 40 indica que todo ciudadano tiene derecho a participar en la conformación del poder político y que una de las formas de hacerlo es siendo elegido y accediendo al desempeño de funciones y cargos públicos, y de manera específica indica que “las autoridades garantizarán la adecuada y efectiva participación de la mujer en los niveles decisorios de la administración pública”.

Finalmente, el artículo 43° señala que “la mujer y el hombre tienen iguales derechos y oportunidades. La mujer no podrá ser sometida a ninguna clase de discriminación”. Adicionalmente y en virtud de modificaciones realizadas por los Actos Legislativos 01 de 2003 y 01 de 2009 al régimen electoral y el sistema de partidos, el artículo 107 establece que uno de los principios que determina la organización y funcionamiento de los partidos y movimientos políticos es la equidad de género.

Adicionalmente, existen una serie de normas incluidas en diversos instrumentos universales y regionales del Derecho Internacional de los Derechos Humanos, que forman parte del bloque de constitucionalidad y que establecen obligaciones en cabeza de los Estados para promover la igualdad y no discriminación de las mujeres en escenarios políticos, adoptar medidas especiales de carácter temporal, y señalan el derecho de las mujeres a acceder a las funciones públicas y a participar en la vida política y pública.

La prevalencia de la figura del voto preferente, así como, la inexistencia de un mandato de posición o alternancia, han generado la aparición de candidaturas femeninas de “relleno” que son utilizadas por los partidos y movimientos políticos como mecanismo para cumplir con el requisito legal pero que en la práctica no tienen mayores opciones de éxito electoral (Cardozo & Quintero, 2013). Para que la prohibición de la figura del voto preferente genere un impacto positivo y verificable en materia de participación femenina, es necesario que se incluya la obligatoriedad de un mandato de posición.

La literatura comparada sobre la elección de mujeres y las leyes de cuotas, ha insistido en afirmar que uno de los factores que explican la diferencia de aplicación de esta medida entre unos países y otros es el “mandato de posición o de colocación” (también llamadas cuotas obligatorias, por oposición a las cuotas indicativas), es decir, el requerimiento de la cuota especificando los lugares dónde deben ser nominadas las cándidas femeninas. La finalidad de esta exigencia es obstaculizar que los partidos ubiquen a las candidatas femeninas al final de la lista, en lugares simbólicos, las “amontonen”, o las sitúen en lugares donde no tienen la posibilidad real de resultar elegidas. De esta manera, para que una ley de cuotas resulte efectiva, deberán incluir, entre otros elementos, un mandato de posición que precise el lugar que las mujeres han de ocupar en la lista. Aunque realizar un análisis de la ubicación de las mujeres en las listas no pareciera ser pertinente por las características del sistema electoral colombiano y la vigencia de la figura del voto preferente opcional (lista cerrada no bloqueada), si se tiene en cuenta la preponderancia de ciertos imaginarios electorales y las dificultades en los procesos pedagógicos de las diferentes reformas al sistema electoral y de partidos, se encuentra que el lugar de la lista sigue teniendo algún grado de relevancia en el electorado y en las organizaciones partidistas.

Durante la ola de la democratización en América Latina y Centroamérica se contrapuso el ambiente de desconfianza hacia las acciones afirmativas, con el fuerte impulso de los movimientos sociales y políticos de mujeres de la región, que, con el apoyo de los organismos de la cooperación internacional, trabajaron por posicionar el tema de la equidad de género en la agenda pública. Fue en ese contexto en donde se dio el paso discursivo y práctico entre las acciones afirmativas o medidas preferenciales y la búsqueda de la paridad, que ya no suponía una ley temporal como en el caso de las primeras, sino un cambio de paradigma basado en el concepto de igualdad de oportunidades: “(…) mientras las cuotas son consideradas medidas correctivas, la paridad es entendida como una medida definitiva orientada a extender el derecho a la igualdad tanto de hombres como de mujer

El 27 de octubre todos los colombianos podrán acudir a las urnas para elegir a los próximos alcaldes, gobernadores, diputados, concejales y miembros de las juntas administradoras locales, para el periodo 2020 – 2023. En todo el país se elegirán 1.101 alcaldes, 32 gobernadores, 1.101 concejos municipales, 32 asambleas departamentales y 1.040 juntas administradoras locales. En total se realizarán 3.306 elecciones de Autoridades Locales.

En el desarrollo de esta elección se elegirán 32 cargos para gobernaciones, 1.101 alcaldes, 12.063 concejales, 418 diputados y 6.814 ediles. 5.187 candidatos se inscribieron para participar por alcaldías, 3.583 para las asambleas departamentales, 95.487 para concejos municipales, 176 para gobernador Del total de las inscripciones 176 candidatos aspiran a la gobernación, 5.187 candidatos para alcaldías, 3.583 candidatos para asambleas, 95.487 candidatos a concejos municipales y 13.389 candidatos a Juntas Administradoras Locales. 3.571 modificaciones fueron realizadas por los partidos, movimientos y grupos significativos de ciudadanos. 13 modificaciones en las inscripciones para la alcaldía, 145 en las listas a las asambleas departamentales, 2.950 en las listas a los concejos municipales.

Esperamos positivos resultados para estas próximas elecciones de las mujeres inscritas a participar como candidatas demostrándose la profundización de la Democracia y se amplié la participación Política, que puedan superar las barreras que encuentran para seguir la carrera Política, que van desde el conflicto que supone conciliar la vida Pública con la vida personal y familiar, los altos costos personales que implican para llevar una vida pública; hasta el desencanto profundo, ya sea de ellas con las prácticas políticas o de su electorado con ellas, al no encontrar formas de hacer política distintas a la reproducción de las ya conocidas y rechazadas practicas clientelistas.

Sin embargo, para conocer la efectividad electoral de las mujeres , determinar y conocer el éxito electoral de las mujeres, más allá del simple cálculo del porcentaje que representan las elegidas del total de posiciones a elegir, es establecer qué porcentaje de las candidatas resultan elegidas frente a los candidatos que son elegidos, desafortunadamente, los logros no han sido tantos para afirmar la igualdad de oportunidades y de ejercicio de derechos entre hombres y mujeres , por ello se requiere seguir transitando el camino del cambio culturar que lleve a la real inclusión de las mujeres en igualdad de condiciones, oportunidades y un no rotundo a la práctica de que solo se necesitan las mujeres para relleno de las listas y cumplir con la ley de cuotas. Tomado de…https://www.ecospoliticos.com

#DIARIOLALIBERTAD

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