La trashumancia electoral

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Trashumar  De tras- y el lat. Humus ’tierra’. Infiriéndose como la acción de trasladarse en la tierra. La trashumancia -de trashumar- es el fenómeno natural de trasladar el ganado desde las dehesas de invierno a las de verano, y viceversa; en palabras simples y criollas es el acto de trasladar los ganados entre regiones previamente establecidas (vacunos, bovinos, caprinos), dependiendo de las estaciones o de la escases alimentaria de pastos. La trashumancia se define también como un tipo de pastoreo en continuo movimiento, adaptándose en el espacio a zonas de productividad cambiante. Se diferencia del nomadismo en tener asentamientos estacionales fijos y un núcleo principal fijo (pueblo) del que proviene la población que la práctica. ​ Se calcula que esta actividad, sumada a la de la ganadería nómada, ocupa a unos 100-200 millones de personas en el mundo; los terrenos explotados bajo estos sistemas representan aproximadamente 30 millones de km², o el doble de las tierras dedicadas a la agricultura. En cuanto a la trashumancia humana podremos decir que es el cambiar periódicamente de lugar una persona retornado posteriormente a su lugar inicial… cuando un individuo cambia periódicamente de lugar podemos decir que es una persona trashumante.
En el campo electoral es elector todo aquel que elige o tiene derecho a elegir, especialmente en unas elecciones formales, configurándose así el deber de escoger a sus representantes en una determinada región , municipio o departamento, como regla del Sistema de Gobierno Democrático… pero bueno, me pregunto ¿Qué pasa cuando los que pertenecen o habitan en un municipio desean o son obligados a votar en otro distinto?, con la respuesta de que se constituye de facto el acto de La trashumancia electoral , lo cual es un delito tipificado en nuestro Código Penal en su artículo 389 como “Fraude en inscripción de cedulas”, que a la letra expresa: El que por cualquier medio indebido logre que personas habilitadas para votar inscriban documento o cédula de ciudadanía en una localidad, municipio o distrito diferente a aquel donde hayan nacido o residan, con el propósito de obtener ventaja en elección popular, plebiscito, referendo, consulta popular o revocatoria del mandato, incurrirá en prisión de cuarenta y ocho (48) a ciento ocho (108) meses. La pena se aumentará de una tercera parte a la mitad cuando la conducta sea realizada por un servidor público. Comentando esta conducta delictual manifiesto para dejar claro que el solo hecho de haber inscrito la cedula en un lugar distinto a donde se hayan nacido o se resida “no constituye per se el delito”, no, “se hace necesario que posterior a la inscripción se realice o efectúe la acción o el acto de votar”, porque de no hacerlo estaríamos solo en el campo de “la tentativa de fraude en inscripción de cedula, o tentativa de trashumancia, o tentativa de trasteo de votos”, y, este tipo penal no admite que la acción sea tentada (tentativa acabada) sino consumada (tiene la persona que haber votado), la sola tentativa como acción no es suficiente para que se configure el tipo penal prohibido; adicional al delito de Fraude en inscripción de cedula (delito de trashumancia) el elector infractor al momento de votar comete (ojo, adicional al ya cometido) en concurso heterogéneo el delito de falso testimonio, normado en el artículo 442 del Código Penal que al letra enuncia: El que en actuación judicial o administrativa, bajo la gravedad del juramento ante autoridad competente, falte a la verdad o la calle total o parcialmente, incurrirá en prisión de seis (6) a doce (12) años. También se le llama al delito de Fraude en inscripción de cedula , vulgar o castizamente “trasteo de votos”, y aquí debo manifestar de manera indignante que los individuos al ser movilizados de un lugar a otro se les está cosificando (tratando como simples objetos) y tratados en la práctica como simples “ganados o semovientes” a los cuales pareciera que se les llevara figuradamente al matadero; y hay que decir que en la mayoría de veces este es un día de fiesta y jolgorio colectivo, utilizando estimulantes etílicos , gastronómicos o económicos efímeros con los cuales se consigue que los votantes “elijan haciendo trampas” candidatos que no pertenecen a la región donde obtuvieron los votos, no siendo ellos representantes legales de las regiones, dándosele con esto un golpe mortal al Sistema Democrático y por ende a la representación regional… yo invito a mis queridos lectores a que reflexionemos sobre este nefasto fenómeno criminal, a que lo rechacemos, y tratemos por todos los medios en bien de nuestras regiones a votar por los candidatos que en la realidad pertenezcan a ellas, con el propósito de que “las conciencias queden tranquilas” y puedan futuramente exigir el cumplimiento de los programas de gobierno, cualquiera que sea el nivel de los candidatos.

*Abogado.
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