Efectividad en planes de seguridad

La inseguridad constituye uno de los factores más desestabilizadores para una sociedad. Cuando su índice sobrepasa los niveles ‘normales’, termina por convertir a cualquier núcleo poblacional en un caos, donde el temor ciudadano cede paso al accionar desmedido de la delincuencia, lo que termina por reflejarse en una situación de desbarajuste social.
Frenar esa tendencia de los indicadores, entonces, constituye una tarea inaplazable para las autoridades en conjunto con la comunidad. La adopción de medidas y su puesta en práctica sin mayor demora, aunado a un plan de participación activa de la ciudadanía, de seguro brindarán buenos resultados, dentro del propósito que se pretende alcanzar.
Aun cuando en el Distrito de Barranquilla y su área metropolitana, afortunadamente esos índices no se han ‘disparado’, gracias a la disponibilidad y el empeño de la fuerza pública, sumado al interés permanente de la Administración Distrital de aportar todo lo necesario para que la ciudad no caiga en poder de la delincuencia, lo que ha venido sucediendo en las últimas semanas, confirma también que los actores de la criminalidad continúan al acecho sobre la ciudad.
El tema del sicariato, los hurtos a mano armada en las vías públicas, así como el denominado fleteo y robo en los buses urbanos e intermunicipales, constituyen índices que comienzan a preocupar y a los cuales los comandos de la Policía Metropolitana y del Atlántico deben sopesar para contrarrestarlos, antes que tomen caminos de desbordamiento y temor.
Son hechos concretos y hacia ellos deben apuntar las investigaciones. Por ello, resulta trascendental no solamente que se evalúen los logros alcanzados en este periodo, sino que de igual manera dentro de las perspectivas que se proyectan, desde ya se puedan combinar, bajo el entendido de que en esta temporada de final de año siempre los golpes de la delincuencia se hacen sentir con mayor eficacia, lo que se traduce en perjuicio para la comunidad.
Nadie pone en duda que la Institución policial es la mejor aliada de la comunidad para garantizar su tranquilidad y el orden, por tal razón la invitación que desde LA LIBERTAD hacemos la extendemos a cada ciudadano barranquillero, con el fin de que se sume al propósito de blindar al Distrito y su área metropolitana, contra los promotores del crimen y la delincuencia.
Es la unidad, representada en acciones de solidaridad, en el valor ciudadano de denunciar lo ilícito y sospechoso, lo que nos va a permitir preservar la tranquilidad, la sana convivencia y alejar del buen entorno social comunitario el temor que produce la actividad criminal.
Si de verdad se desea ese propósito, debemos mantener presente que entre todos lo podremos lograr.
Así de igual manera se deberá hacer con el resto de municipios del Atlántico, donde la violencia trata de ganar espacio frente al temor y la pasividad de la ciudadanía. Ojo, pues, que los índices van en aumento y ello debe obligar a la actuación.

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