Aunque parezca increíble, en Colombia el Ministro de Hacienda confiesa que no sabe cuáles son las causas del aumento del desempleo en el país. A nosotros -simples mortales- no nos queda sino intentar algunas reflexiones.
Primero, es muy diciente -aunque parezca trivial- el cambio en la denominación del principal gremio de la producción cuyo congreso nacional finalizó recientemente en Medellín. En efecto, la Andi ya no traduce Asociación Nacional de “Industriales”, como hasta hace poco, sino Asociación Nacional de “Empresarios” (aunque la I no cuadre). Significa que aquellos que antes se atrevían durante años -sea por vocación o por herencia- a forjar o a hacer crecer una actividad, adquirir los conocimientos, construir instalaciones y comprar maquinarias, contratar obreros y empleados para elaborar un producto y llevarlo al consumidor y que alguna vez se llamaron “Industriales”, son hoy una especie en peligro de extinción…!!. Ahora existen los “Empresarios” que, mirando primero sus intereses y utilidades, se han dedicado, en su mayoría, a importar los productos o sus insumos, para distribuirlos aquí, llevándose por delante una gran cantidad de empleos y, por supuesto, el ingreso de muchísimas familias.
Eso es fácil comprobarlo al ver el déficit de la balanza comercial que creció en el primer semestre de este año un 59% por cuenta de las importaciones. Creeríamos que con un Dólar tan caro se deberían incrementar las exportaciones pero, por el contrario, se han aumentado las importaciones y por ende el costo al público de los productos (que circulan sin control de precio o calidad) lo que se reflejará muy seguramente en el aumento de la inflación que deberá controlar el Banco de la República.
En resumen: Muchos de las productos que elaboraban antes nuestros obreros o cultivaban nuestros campesinos los están trayendo de afuera en perjuicio de gran cantidad de familias y en beneficio de unos muy pocos bolsillos.
En segundo lugar está el tema de la robotización o automatización que ha invadido el mercado laboral en todos los niveles, desde el control de un simple parqueadero hasta la asesoría profesional de inversiones financieras. Para la muestra un botón: hoy el 60% de las labores de Bancolombia -el banco más grande del país- las desarrollan robots. Y sabemos que el sector Bancario es uno de los que mayores utilidades obtiene en Colombia.
Entre tanto: ¿en dónde quedó aquello de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) o del Valor Compartido que tanto se había pregonado?
Otro aspecto, es la presencia de 1.5 millones de venezolanos en el país en los últimos 3 años cuya incidencia en el aumento del desempleo no es tan clara pero algo ha tenido que influir. Aparte de que han engrosado la informalidad y han servido para que muchos “Empresarios” los contraten por debajo del límite legal salarial reemplazando mano de obra colombiana.
Por último, es lo conveniente que sigue resultando ejercer la informalidad. Así es como en nuestro país cualquier persona gana más dedicándose al “rebusque” y obteniendo la “seguridad social” – salud, educación, vivienda, tramites, etc. – a través de los programas asistenciales del Estado (amparados en las respectivas calificaciones del Sisben) que entrando al mercado laboral formal ganándose un salario mínimo con todos los descuentos e impuestos que por ley le “sacan por la derecha”.
En síntesis: No se están generando nuevos puestos de trabajo y, por el contrario, se están destruyendo los que existen por cuenta de los nuevos “Empresarios” (antiguos “Industriales”) y de la automatización, resultando al final que ya “No hay cama pa’ tanta gente”.
@vherreram

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