Colombia según el Dane cuenta con 49 millones de habitantes. Es una infamia o falta de humanismo, que enfermos hospitalizados tengan que acomodarlos incluso en sillas plásticas en los pasillos de las clínicas por la escasez de camas, es más, no alcanzan las camillas para tanta demanda, ni un colchón platico para dormir sobre el suelo existen en estos edificios llenos de tecnología, esto que estamos denunciando no es un problema de ahora, viene desde mucho tiempo atrás y no ha habido un gobierno que se apiade de esta situación. Para nuestros lectores debemos especificar que el Sisbén significa ‘Sistema de Selección de Beneficiarios para Programas Sociales’, que de acuerdo a un puntaje clasifica a la población según su situación socioeconómica, identificando el nivel de pobreza y vulnerabilidad. El Sistema creado en la última década del siglo XX, es una herramienta conformada por un conjunto de reglas, normas y procedimientos para obtener información socioeconómica confiable y actualizada de grupos específicos en todos los departamentos, distritos y municipios del país, con esta información se registran las personas vulnerables que tienen derecho al subsidio por concepto de salud, mediante una entidad prestadora de salud -EPS-, fue generado para prestarle un servicio especial a gente pobre, madres cabeza de hogar y ancianos desprotegidos, en principio es un programa muy humano, sin embargo el sistema hospitalario no cumple con lo establecido por norma. De acuerdo a la información disponible en la Dirección Nacional de Planeación –DNP- el Sisbén tiene registrados 35 millones de personas, es decir se detecta que el trabajo informal es gigantesco, y esta pobre gente es la que más sufre de la inclemencia de la falta de camas hospitalarias, de la demoras de las cirugías, la entrega de medicamentos, la prolongada visita a los hogares de enfermos que lo ameriten dado a su patología. Según el Dane, en Colombia hay 49 millones de habitantes.
En Colombia, de acuerdo al Registro Especial de Prestadores de Servicios de Salud – REPS- en los hospitales y clínicas del país existen 1.7 camas por cada mil habitantes, significa que hoy en día hay aproximadamente 84.460 camas hospitalarias para aproximadamente 49 millones de habitantes. Si lo compáranos con los registros de otros países como: Cuba 5.1 camas, Uruguay 2.5 Panamá 2.3 camas por cada mil habitantes, la situación de nosotros es preocupante, indiscutiblemente estamos atrasados en cobertura hospitalaria con relación a otros países de Latinoamérica. Si nos remitimos al servicio de urgencias, donde el paciente que ingresa permanece un tiempo prolongado, la mayoría de las veces se quedan en los pasillos, pus al no haber camas el flujo normal por protocolo no puede continuar, los únicos perjudicados son los pacientes enfermos que pagan su cuota mensual a este miserable sistema de salud privatizado, beneficiando a un selecto grupo de familias adineradas que se enriquecen cada día más, y que además cuando se enferman no visitan sus propias clínicas, se dan el lujo de ir al extranjero, a costilla de los usuarios que pagamos obligatoriamente nuestro aporte mensual.
Con base a lo anterior podemos afirmar que si hay escasez de camas para los enfermos, mucho menos hay capacidad para los acompañantes, que tienen que quedarse para atender a su familiar incapacitado, como el caso de la señora que fue acompañar a su hijo a una cirugía, dado que el intervenido no podía quedar solo en la noche, tuvo que acomodarse como pudo en una silla plástica. “Señores yo sufro de la espalda y si duermo en esta silla, me enfermaré mas”, palabras que se las llevó el viento, los enfermeros y médicos que la escucharon hicieron caso omiso a su súplica. Al darle de alta al recién operado al día siguiente salieron dos enfermos de la clínica: el hijo en recuperación y la madre toda adolorida y no le ofrecieron una pastilla para aliviarla. Este hecho demuestra la insensibilidad por parte de estas entidades prestadoras de servicios hospitalarios. Este caso no es único, se observa día a día en estas entidades…

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