Paradójico y triste lo que se pudo observar en Santo Tomás durante la presencia este viernes en esas tierras del Atlántico, del ministro de Agricultura, Andrés Valencia.
 


El alto funcionario junto con el gobernador del Atlántico, Eduardo Verano De la Rosa, disfrutaron de exquisitas frutas a la mesa donde se veían manzanas, uvas y peras chilenas o canadiense, y lo que podría eventualmente cultivarse en la despensa agrícola del departamento, brilló por su ausencia.
Pero no podría ser de otra manera, pues son los golpeados campesinos de esta zona del país los que claman por el apoyo del Gobierno Nacional y en particular, del Ministerio de Agricultura, para que los campos puedan volver a reverdecer, con créditos, mercados y facilidades de acceso de vías. Sin estas condiciones la población campesina seguirá en la arruina mientras que se siguen importando frutas y acá en el campo no se consiguen ni para el consumo doméstico.
Los productores de cítricos vienen lanzando SOS desde hace algún tiempo aquejados por la plaga conocida como el Dragón Amarillo que ha arruinado sus cultivos, pero al parecer también el gobierno seccional como el Ministerio del ramo se hacen los de la ‘oreja mocha’.
Muy preocupante que mientras los campesinos sudan la gota gorda para no morir de hambre por falta de apoyo gubernamental al campo del departamento, los altos funcionarios del Estado disfruten de manjares importados. ¿Es como para pellizcarse y reflexionar al momento de elegir gobernantes?. Es el momento de saber quienes son los dirigentes que realmente trabajarán de sol a sol como el propio campesino atlanticense, para que corrija el camino y puedan trabajar por el bien general y no buscando beneficios particulares.
#DIARIOLALIBERTAD

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