Según el Ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, el país cuenta con mecanismo para hacer frente al elevado costo de la tasa de cambio, mencionando que hay parcialmente coberturas que en este momento, son del orden de US$1.500 millones más o menos.
Carrasquilla precisó que si se mantiene una tasa de cambio alta podría haber repercusiones fiscales debido a la existencia de deuda externa; no obstante sería parcial por las coberturas que hay.
“Tenemos una composición que trata de replicar nuestras fuentes de ingresos. Tenemos una cobertura natural de US$1.500 millones”, sostuvo el jefe de la cartera de Hacienda y Crédito Público.
En la jornada del martes la divisa norteamericana se cotizó en un precio promedio de $3.431,35, lo que representó una caída de $28,12 frente a la Tasa Representativa del Mercado (TRM), que se ubicó en $3.459,47.
Con respecto a los efectos del dólar alto en la inflación, el funcionario no considera que el dólar le pueda pegar a la inflación, dado que “se viene con un proceso de devaluación que simplemente se acentuó y ese traslado a la inflación no ha ocurrido como otras veces”, anotó.
El Gobierno estima que la inflación está en línea con lo que se esperaba y prevé que en este segundo semestre del año ceda.
La tendencia alcista de la divisa norteamericana ha afectado fuertemente al peso colombiano, convirtiéndolo en la segunda moneda más devaluada después de la de Brasil.
Esta situación la ha originado el entorno global, principalmente el recrudecimiento de la guerra comercial entre China y Estados Unidos, debido a la imposición de aranceles. Eso sumado al hecho de que el banco central de Estados Unidos (FED) decidió recortar sus tasas de interés, sin contar que los datos revelados recientemente de un desempleo en Estados Unidos (3,7 % en julio), que ayudan a cotizar al alza la divisa, porque vuelve atractiva la inversión en dólares.
Analistas afirman que un dólar alto le conviene a los viajeros que deben cambiar pesos por dólares para hacer compras y transacciones en cualquier país del mundo, y a los que adquieren productos a través del comercio electrónico desde tiendas en las que se paga en dólares.
Las personas que con frecuencia necesitan dólares deben tener en cuenta las proyecciones de los agentes del mercado que indican a que el costo del dólar terminará el año rondando los 3.200 pesos.
Sin embargo no descartan que en el transcurso de 2019 se puedan alcanzar niveles mucho más altos, pues la tasa de cambio es bastante sensible, sobre todo, al entorno internacional.
De darse un deterioro aún mayor al actual de las condiciones globales, expertos sostienen que la cotización del dólar podría ir más allá de los 3.400 pesos. Sin embargo un entorno global más favorable llevaría a una recuperación del peso, entonces el dólar bajaría a niveles cercanos a 3.000 pesos.
Un análisis del BBVA prevé que el tipo de cambio podría apreciarse ligeramente hasta septiembre, desde cuándo podría devaluarse un poco hasta el final de este año para quedar en niveles muy similares a los actuales, es decir sobre 3.186 pesos para fin de año.
“Este comportamiento se explica por la estacionalidad de los mercados colombianos y el mantenimiento de una aversión al riesgo alta en el mundo, que será compensada al principio por la introducción en las expectativas del mercado de los recortes de tasas de interés de la FED. Luego, en 2020, el tipo de cambio se seguirá depreciando durante todo el año por la caída del precio del petróleo (hasta 55 dólares por barril brent) y el mantenimiento de las tensiones globales, para terminar el año en 3.226 pesos por dólar”, puntualizó el BBVA.

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