San Andrés, una asignatura pendiente

0
425

La atención del Estado hacia el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina lleva décadas en mora, pero si de calificaciones se trata, los Gobiernos Nacionales de los últimos 16 años han perdido el examen con las más bajas notas de la historia, tanto en materia de soberanía como en el tratamiento de los graves problemas sociales, económicos y políticos que enfrenta ese territorio insular del país.
Sin embargo, la visita que realizó el Presidente Iván Duque el 8 de agosto de 2018 en compañía de su equipo ministerial, llenó de esperanzas a la población y de manera especial a los raizales que han venido de frustración en frustración. El Presidente llegó a San Andrés con un discurso soñador, armado de un decálogo de promesas de seguridad, empleo y estímulos para la industria turística.
Casi 13 meses después del promocionado aterrizaje del Presidente, la inseguridad campea, los servicios públicos empeoran, el deterioro del medio ambiente es notorio, el desempleo crece de manera alarmante y la agenda trazada desde Casa de Nariño no parece contar con el respaldo para priorizarla y ejecutar los proyectos prometidos.
La visita del Presidente Duque a San Andrés, fue mediatizada como uno de los primeros actos de su Gobierno, como un acto para recuperar la soberanía averiada con el fallo de la Corte Internacional de la Haya, que según los analistas y expertos en el asunto, fue un enorme descuido de los equipos jurídicos de la Nación, pero también como uno para cerrar el largo capítulo del abandono institucional.
Iván Duque comprometió de manera pública a la Dirección Nacional de la Policía, a destinar personal especializado en criminalística para atender las necesidades urgentes del CTI, mejorar la capacidad de investigación para resolver con condenas efectivas el delito al porte ilegal de armas que tanto afecta a los ciudadanos.
Para los sanandresanos, que hoy están más decepcionados que antes, los índices de inseguridad crecen día a día, hasta el punto que el turismo productivo cayó verticalmente y desde luego se dispara el desempleo.
Según cifras reconocidas de manera oficial, la tasa de homicidios para el año 2018 se incrementó en un 120%, el hurto a personas aumentó en un 30%, el hurto a residencias llegó al 39%, sin contar el crecimiento de la drogadicción y el microtráfico. Estadísticas que evidencian el desolador panorama en esa zona estratégica de Colombia.
“No queremos seguir viendo el número de homicidios que se registró en 2017 y trabajaremos para derrotar el crimen organizado”, anotó el Presidente de la República en su intervención ante una lluvia de micrófonos y cámaras de medios regionales y nacionales. Con toda seguridad, el Gobierno del Presidente Duque, no faltará a la palabra empeñada con los Sanandresanos, ojalá con dinamismo en la toma de decisiones y con autoridades territoriales que interpreten las realidades, se conecten con las comunidades y recuperen la gobernabilidad. De todos los sectores de la isla llegan quejas de lo distante y hasta ausente que es el Gobernador (E), contraalmirante, Juan Francisco Herrera.
Desde mi curul, me corresponde velar por los compromisos establecidos en el Plan Nacional de Desarrollo, especialmente las inversiones plantadas por 3.3 billones de pesos, destinados al llamado Pacto por la Equidad que contempla mejoramiento en los servicios de educación, salud, desarrollo integral de niños, adolescentes y el acceso a la vivienda, y hoy hago el llamado para que estas inversiones tengan a San Andrés, Providencia y Santa Catalina como prioridad.
Es claro que a lo largo de nuestra vida republicana, Colombia ha carecido de una Política de Estado frente a las fronteras y como consecuencia de esos sufrimos grandes y constantes derrotas jurídicas que han terminado cercenando nuestro territorio, generando pobreza e incubando criminales. Es hora entonces que el Presidente Duque siente un precedente en ese sentido.
Es instrumental para el desarrollo de San Andres ejecutar los recursos del PND en infraestructura vial primaria, transporte marítimo, fluvial, transporte , logística y la calidad de los servicios públicos y la transformación digital.
Soy un convencido de la importancia de la agenda internacional del Presidente para fortalecer las relaciones exteriores, abrir nuevos mercados a nuestros productos y fortalecer alianzas para la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo, pero le propongo una nueva parada en San Andrés para revisar el tablero de promesas.
Por mi parte, promoveré un cara a cara con los sanandresanos y los miembros de la Comisión Quinta del Senado, célula legislativa a la que pertenezco, para recordar de igual forma el acompañamiento del legislativo y establecer una agenda de trabajo alrededor de las prioridades de los isleños.

Comentarios